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El jefe militar israelí asegura que "hicieron lo correcto" ante la flotilla

  • El general Ashkenaza afirma en la comisión investigadora que "dispararon a quienes era necesario" y que las operaciones pocas veces se desarrollan como son previstas

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Las acciones del Ejército de Israel fueron "proporcionadas y correctas". De esta manera, justificó ayer el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa israelíes, Gabi Ashkenazi, los disparos del los soldados judíos que causaron la muerte de nueve activistas turcos, durante su comparecencia ante la comisión que investiga el asalto a la Flotilla de la Libertad el pasado 31 de mayo.

"Nuestros soldados abrieron fuego de forma justificada, disparando a quienes era necesario y no disparando a quienes no era necesario", afirmó Ashkenazi, quien subrayó que "los soldados dieron prueba de sangre fría y de valentía". "La vida de los miembros del comando estaba en peligro, actuaron de forma excepcional", añadió.

"No siempre las informaciones son exactas antes de una operación y las operaciones pocas veces se desarrollan como se había previsto. La diferencia entre un éxito y una complicación es fina como un cabello", admitió el militar.

El general Ashkenazi, único militar en declarar, fue el tercer alto cargo en comparecer ante esta comisión que empezó el lunes. Le precedieron el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien aclaró que todas las órdenes se emitieron de forma que se pudiera reducir al máximo los daños y los enfrentamientos violentos, y el ministro de Defensa, Ehud Barak, que asumió "toda la responsabilidad" del incidente.

Dicha comisión interna, presidida por el ex juez de la Corte Suprema, Yaakov Tirkel, y compuesta por cinco israelíes y dos observadores extranjeros sin derecho a voto, es paralela a la emprendida por la ONU, con la que Netanyahu también accedió a colaborar. El Gobierno "no tienen nada que esconder", señaló el primer ministro.

El pasado 12 de julio, el Ejército israelí reconoció en un informe interno "los errores" que se cometieron en la planificación y ejecución del asalto, justificando al mismo tiempo el recurso de la fuerza.

De forma paralela a la declaración de Ashkenazi, Netanyahu y el enviado especial de la Casa Blanca en Oriente Próximo, George Mitchell, hicieron en Jerusalén un nuevo llamamiento conjunto a los palestinos para que entren en un diálogo directo de paz.

"Coincidimos en la necesidad de iniciar conversaciones directas con los palestinos", afirmó Mitchell. "Vayamos a ello. Es lo que llevo diciendo año y medio", respondió el mandatario israelí.

Mitchell, que llegó el lunes para mediar en la séptima ronda de negociaciones indirectas, se reunió con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas. Tras el encuentro, afirmó que era un momento "difícil" para sentar juntas a las dos partes.

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