Amaral descubre su 'Gato negro, dragón rojo'

  • El dúo zaragozano pone hoy a la venta su quinto álbum

Tras casi dos millones de copias vendidas entre sus cuatro anteriores discos, Amaral firma un quinto y esperado trabajo cargado de novedades y titulado Gato negro, dragón rojo, o lo que es lo mismo, "un álbum doble, evocador, que plantea dualidades, ideas complementarias e incluso polos opuestos".

Así lo explica Eva Amaral, la personal voz del dúo zaragozano, a la que acompaña a la guitarra Juan Aguirre. Entre los dos han compuesto todo el material y ambos coinciden en la idea de que está hecho con tiempo y mimo, con muchas ganas de seguir jugando y con la clara intención de no repetir fórmulas, aunque continúe el sello Amaral en algunas melodías como Kamikaze, su primer sencillo.

En este sentido, hay cinco grandes novedades o "primeras veces". Es la primera vez, por ejemplo, que publican un disco doble (a la venta hoy), en el que se incluyen 19 temas que van del rock al pop, con toques reggaes en algunas canciones o minimalistas (guitarra y voz) en otras.

"Es doble y tiene dos nombres, pero no es que cada uno seamos un disco. Lo que sí es cierto es que estos animales nos resultan muy evocadores", explica Eva, que se ha encargado también del diseño de la portada, y añade: "Sin ir más lejos yo tengo un dragón enorme en la espalda que me da mucha fuerza; soy muy insegura y me lo hice en una época difícil de mi vida, para recordarme que hay que seguir adelante".

También es la "primera vez" que Juan (por extensión, el gato negro) interpreta un tema íntegro, de modo que se intercambian los papeles y es Eva quien le hace los coros. Se trata de Es sólo una canción, que habla de cosas que pasan en un día normal y que según Aguirre, "es lo más irónico" que hayan compuesto nunca.

La canción Dragón rojo es la tercera gran innovación del grupo en esta quinta aventura, ya que nunca antes habían introducido un tema totalmente instrumental y es que, gracias a la extensión, los zaragozanos han podido permitirse jugar con intros más largas, ritmos nuevos o experimentos como este, que iba a ser la unión folk de dos melodías y acabó adquiriendo entidad propia.

"A mi me gusta mucho ese tema y también Las chicas de barrio, que habla de la atracción física entre dos personas, pero Concorde, que describe una decepción profunda, es el más personal para mí", afirma Eva, que canta esta pieza en un tono más bajo y desgarrado de lo habitual y acompañada tan sólo de guitarras.

"Lo grabó en el salón de su casa y hemos utilizado parte de ese boceto inicial con la guitarra en la versión final, porque nos parecía que era el toque honesto que le hacía ganar fuerza", añade Juan.

También novedad ha sido la colaboración de Peter Buck, integrante de REM, que ha aportado su personal toque desde Seatle en Doce palabras con su guitarra de 12 cuerdas. "Le hicimos llegar la maqueta y nos mandó su aportación al final, cuando estábamos mezclando en el estudio de Londres. Ha sido un placer colaborar con él y ya hemos quedado para tomar algo cuando vengan a tocar a Madrid", comenta Aguirre.

Otras colaboraciones también son novedosas, como la de Xoel López, los hermanos Ferreiro y Rubén y Leiva de Pereza (aunque las "ayuditas" de estos últimos no hayan podido incluirse en el disco por problemas con las discográficas), que han intervenido en temas como Deprisa y Las puertas del infierno.

"Ya teníamos casi todo y reunimos a los colegas para incluir los detalles que nos habíamos imaginado durante el proceso de creación, que si una coral gamberra aquí, que si un coro de éste allí. Todo un lujo, la verdad", explica Eva, que asegura "morirse de ganas" de abrir el 12 de junio en Zaragoza para poner "de una vez por todas" el CD sobre un escenario.

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