Crítica Clásica

Busoni o la ambición

orquesta filarmónica de málaga

Programa 15 de la temporada de abono. Teatro Cervantes. Fecha: 17 de junio. Programa: 'Concierto para piano, orquesta y coro masculino en Do mayor BV 247' Op. 39, de F. Busoni. Intérpretes: Orquesta Filarmónica de Málaga y Coral Cármina Nova. Dirección: Manuel Hernández Silva. Dirección del coro: Diego González Ávila. Solista: Kun Woo Paik (piano). Aforo: Tres cuartas partes.

Programa ambicioso y enormemente atractivo el del último concierto de la temporada de abono de la Orquesta Filarmónica de Málaga. El Concierto para piano, orquesta y coro masculino de Ferruccio Busoni no es una obra que se programe habitualmente en las salas de conciertos; y no sólo porque requiera un despliegue de medios importante, o porque demande de parte del solista unas cualidades técnicas extraordinarias, sino por sus dimensiones monumentales.

Acompañando a la OFM, un pianista consagrado y de renombre en el panorama internacional, el coreano Kun Woo Paik (cuyas interpretaciones de Fauré forman parte de la educación sentimental de quien escribe). No obstante estas premisas, la sensación final fue de cierta decepción.

Aunque la música de Busoni no proyecta las avanzadas ideas estéticas del compositor (que sí cristalizan en algunos de sus alumnos, como Weil, Varèse o Wolpe), pone de manifiesto una libertad compositiva que recuerda al Mahler de Titán. Discípulo de Kempff, Paik evita los excesos; su discurso puede ser contundente o de fraseos cristalinos, pero se desenvuelve siempre dentro de la moderación dinámica, consiguiendo un sonido denso y matizado a la vez. Eso sí, durante grandes períodos del concierto, se evidenció en exceso que, como suele decirse, tenía la cabeza en la partitura y no la partitura en la cabeza. Por su parte, la orquesta tuvo un comienzo irregular. Las texturas sonoras y la complejidad tímbrica del extenso movimiento central no obtuvieron una respuesta plenamente satisfactoria y faltó entendimiento. En cambio, los pasajes de factura más ortodoxa, como el cuarto movimiento, fueron una delicia. Con todo, hay que congratularse por la ambición que viene mostrando la OFM y, en fin, por haber podido escuchar a un músico de la talla de Kun Woo Paik.

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