Cuarta suspensión en abril en la Maestranza sevillana

  • De nuevo, el artículo 63 del Reglamento Andaluz, que da potestad al presidente sin consensuar con los toreros, propicia la polémica entre autoridad y diestros

El vigésimo festejo del abono de la temporada en la Maestranza sevillana se suspendió ayer a las 18:30, hora prevista de su comienzo. Diez minutos más tarde, un mozo portaba la noticia en una pizarra por el calléjon. El piso de plaza no se encontraba en buenas condiciones y en ese momento lo acondicionaban operarios; si bien lucía el sol, tras un fuerte chaparrón a las cinco de la tarde. El público dividió las opiniones ante la decisión; quejándose muchos; incluso algunos arrojaron sus almohadillas al ruedo, como protesta. Sin embargo, otros espectadores dieron por buena la suspensión, por encontrar mal el ruedo y la posibilidad de más chubascos; algo que sucedió a partir de las ocho de la tarde.

Aunque los novilleros anunciados -Pepe Moral, Salvador Barberán y Miguel Ángel Delgado, con reses de Guadaira- se mostraron partidarios de torear, el presidente, Juan Murillo, dictaminó la suspensión, para lo que tiene potestad, según el artículo 63 del Reglamento Taurino de Andalucía; sin necesitar consensuar con los toreros, hecho que fomenta la polémica. Según explicaba el representante de la autoridad: "Ha sido una decisión acertada. Me ha decepcionado la postura de los chavales. Les he dicho que reconocieran conmigo el ruedo para que vieran como se les hundía las zapatillas, como a mí se me hundían los zapatos, pero no quisieron salir. En su lugar lo hicieron sus apoderados, que me dijeron que el ruedo estaba infame. Yo tengo que velar por el público. Llamé al Instituto de Meteorología y me dijeron que daba un 80 por ciento de lluvia. De hecho, cayó un chaparrón enorme a las ocho. Si doy el espectáculo y se pone a llover y hay que suspender perjudico al público. De esa manera no ha sucedido nada. Además, yo sabía de antemano que cada uno de ellos iba a torear en otras novilladas si se suspendía". En cuanto a la potestad que tiene ahora el presidente en la suspensión, según el Reglamento andaluz, y que en el Reglamento nacional es por consenso entre autoridad y toreros, Juan Murillo afirma que "esa potestad me causa problemas, pero debo aceptarla. Eduardo Canorea -empresario-, ha manifestado que está en contra de ello. Como representante de una asociación de empresarios tendrá que dirigir su postura a quien corresponda. Lo que no estoy dispuesto es a que el espectáculo pueda acabar en tragedia. La tragedia, para los circos romanos, aunque entiendo que los novilleros no aceptaran la solución".

Los novilleros abandonaron la Maestranza contrariados. En el acta quedó reflejada su voluntad de torear. Tras la suspensión, la empresa Pagés, que al igual que los toreros era partidaria de celebrar el festejo, decidió colocar a cada novillero, según el orden de antigüedad, en puestos sin cubrir de las próximas novilladas. Así, actuarán los días 4, 18 y 25 de mayo. El 4, novillos de Peralta para Moral, Pinar y Venegas. El día 18, novillos de El Torreón para Barberán, Carrero y Calita. Y el 25 de mayo, novillos de Macandro para Delgado, Gallardo y Mas.

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