Día uno, Rafatal comienza su aventura

  • Rafael Robles ‘Rafatal’ inició ayer el rodaje del telefilme ‘Los minutos del silencio’ · Más de un centenar de figurantes acompañaron a los actores en el Cementerio de San Miguel

Aunque Rafael Robles Rafatal sostiene que no se imaginaba tiempo atrás rodando su primer largometraje, un guión técnico de 600 planos cerrado ya hace un año certifica que el cineasta ha pensado y soñado cada escena de Los minutos del silencio en innumerables ocasiones. Ayer era el momento de poner en pie lo que ya vivía sobre el papel. A las ocho de la mañana comenzó el rodaje del telefilme protagonizado por Fele Martínez, Ingrid Rubio, Juanma Lara, Silvia Rey, Alberto Ferreiro y el resto del ambicioso reparto que ha querido participar en el proyecto del debutante malagueño. Después de una escena de persecución policial en la zona del Limonar, el amplio equipo técnico y artístico se desplazó al Cementerio de San Miguel.

Sin adentrarse en el camposanto –Parcemasa no les dio permiso para grabar en el interior– los figurantes y los actores tenían que acompañar el féretro de José, un vecino de Puerto Salinas que muere mientras era detenido en extrañas circunstancias. Sobre las cinco de la tarde y bajo un sol de justicia, Chencho Ortiz, director escénico, ensayaba con más de un centenar de malagueños que acudieron a la cita. El boca a boca entre familiares y amigos e internet hicieron posible la gran convocatoria.

“Bueno, vamos a hacerlo. Todo el mundo prevenido”, grita Rafatal. Se graba la primera toma cuidando cada detalle, que el micro de jirafa no haga sombra, que la figuración que se cruza con el cortejo fúnebre no se agolpe, que el chico que ha venido con camiseta negra pero con bermudas se oculte en el lado derecho del ataúd... “Volvemos todos a primera posición”, dice la ayudante de dirección. Para la segunda toma, el realizador le pide algo más a los actores que ocupan la primer fila de la procesión, entre ellos Laura Baena (viuda de José), Hieman Casado (hijo del fallecido) y Juan Duque. “Respetando el silencio del duelo, id mostrando algo más”, les explica.

Después de varias tomas hay que darse un descanso. El calor no perdona y al director le preocupan que sus figurantes estén tanto tiempo a merced del Lorenzo. Rafatal aprovecha el parón para hablar con los actores y volver a repasar los pasos siguientes. “Estoy muy contento”, comenta el realizador. “La verdad es que tenemos un plan de trabajo bien diseñado y esto nos ha permitido hacer pequeñas variaciones sobre el plano descrito, meter unas pinceladas distintas que perfeccionen la secuencia”, añade Rafatal, que asegura que no le gusta improvisar. Todo lo tiene más que medido y no sólo en su cabeza, sino también sobre su mesa de trabajo.

Porciones de pizza, termos de café y de leche, zumos, pastas y, sobre todo, mucha agua. Es el avituallamiento del equipo para hacer más llevadera la tarde de trabajo. La película requiere un ambiente extremo y no van a tener que recurrir a ningún efecto para conseguirlo. “Hace calor pero estamos muy bien”, asegura Laura Baena, que hace tan sólo unos minutos lloraba desconsolada ante la caja mortuoria. “Cada uno tiene sus métodos y yo me valgo de algún momento sentimental para entrar y salir con facilidad de esa situación”, confiesa la actriz. Ella interpreta a Rosario. Sólo tendrá que rodar tres días pero sostiene que su personaje “es la que realmente mueve al protagonista para intentar hallar la verdad. Ella lo conmueve y así se convierte en un asunto personal para él”.

A pesar de que “suelen atrancarse los comienzos, hemos podido resolver bien cosas de última hora”, explica Manuel González Coleta, director de fotografía. Desde producción también se muestran especialmente satisfechos. “Nunca se ha rodado en Málaga un largo con tanta gente de la ciudad”, dice el productor ejecutivo José Miguel López. Aún quedan 27 días por delante para rodar una producción muy nuestra.

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