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Familia, poder y petróleo

  • Paul Thomas Anderson retrata en ýPozos de ambicióný, candidata a ocho Oscar, a un despiadado magnate petrolero encarnado por Daniel Day-Lewis. El filme llega esta semana a las salas junto a cintas como el musical de Tim Burton 'Sweeney Todd'.

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Entre la fiebre del oro y el apogeo de la industria del cine, hubo otra marea humana que invadió las tierras californianas y se adentró en las entrañas de la tierra en busca del maná del siglo XX, el petróleo. En ese tiempo, en esa tierra, muchos fueron los que llegaron a California en busca del oro negro, pero sólo unos pocos tenían la fortaleza y la falta de escrúpulos necesarias para conseguirlo, aunque perdiesen su alma por el camino. Daniel Plainview era uno de ellos.

Paul Thomas Anderson narra en Pozos de ambición (There will be blood) la historia de ese ficticio magnate petrolífero, creado a partir de la novela de Upton Sinclair Oil!, aunque en él también se adivinan trazos de algunos de los grandes nombres de la época, como Rockefeller o Getty.

Daniel Day-Lewis encarna a ese magnate, un hombre hecho a sí mismo cuyo único objetivo vital es la supervivencia y al que el poder corrompe hasta despojarle de todo rasgo humano. Como tantos otros, Plainview llega a California en busca de un futuro mejor para él y para su hijo, y cuando la suerte le sonríe y encuentra una bolsa subterránea del preciado líquido, decide que nada ni nadie se interpondrá en su camino, ni siquiera la familia dueña de las tierras que lindan con las suyas.

Pero en esa carrera hacia el poder Plainview encontrará un inesperado y tenaz rival en la figura de un joven pastor evangelista, Eli Sunday, interpretado por Paul Dano (Pequeña Miss Sunshine), que invoca su condición de hombre de Dios para denunciar la bajeza moral del empresario, hasta el punto de convertir su púlpito (al que se sube exaltado, enfebrecido, consciente de su propio poder y de su influjo sobre sus fieles) en un podio desde el que lanzar contra Plainview lo que no es más que una venganza personal.

Después de haber escandalizado con Boogie nights (centrada en la industria del cine porno) y de haber deslumbrado con la monumental Magnolia, Anderson viaja a la localidad texana de Marfa para rodar una epopeya sobre el negocio del petróleo precisamente en el mismo lugar en el que se filmó Gigante.

Con sus ocho candidaturas a los Oscar (incluidas Mejor Película, Dirección y Guión Adaptado), Pozos de ambición es la principal rival de No es país para viejos, el filme de los hermanos Coen por el que Javier Bardem podría llevarse una estatuilla al Mejor Actor de Reparto, aunque todo apunta a que la cinta de Paul Thomas Anderson tiene un premio casi asegurado, el de Daniel Day-Lewis, que ya consiguió un Oscar por Mi pie izquierdo y que acumula galardones sin oposición (entre ellos un Globo de Oro y un Bafta) desde que comenzó la temporada de premios.

Precisamente fue el apoyo del actor, que escoge con tanto cuidado sus trabajos que a veces pasa años enteros sin trabajar, el empujón decisivo que Anderson necesitaba para poner en marcha el proyecto. Y para agradecer el favor a su protagonista el realizador le concedió un año entero para que se familiarizase con el personaje y crease a su propio Daniel Plainview, una interiorización que permitió al intérprete improvisar buena parte de sus diálogos a partir de testimonios de algunos de los empresarios petroleros de la época.

'Sweeney Todd'

El director Tim Burton y el actor Johnny Depp vuelven a trabajar juntos por sexta vez en Sweeney Todd, El barbero diabólico de la calle Fleet, que lleva a la pantalla un exitoso musical basado en un temible asesino, medio real medio ficticio, que acabó con la vida de más de un centenar de personas en el Londres del siglo XVIII.

Aunque hay quien cree que Sweeney Todd existió, otros piensan que fue sólo un personaje de ficción creado por Thomas Preckett Prest a mediados del XIX y cuya popularidad le llevó a rivalizar con otro mediático criminal de la época (éste sí totalmente real): Jack el destripador.

Fuese o no real, el caso es que la historia de Sweeney Todd (que cortaba de un tajo el cuello de sus víctimas en su silla de barbero y dejaba a su cómplice, la viuda Lovett, sus restos para hacer con ellos empanadas) ha sido llevada al cine y al teatro en varias ocasiones, aunque ninguna tuvo el éxito del musical de Stephen Sondheim. A finales de los 70, el dramaturgo, a partir de la pieza teatral escrita por Christopher Bond (que añadía al asesino un móvil: la venganza contra el juez Turpin, que le arrebató su vida y a su familia) y con una partitura inspirada en la obra de Bernard Herrmann, llevó el relato a Broadway.

Y es ese musical el que Burton ha tomado como punto de partida para su filme, un singular proyecto protagonizado por Depp, Helena Bonham Carter (su cómplice, la señora Lovett, enamorada sin esperanzas del barbero) y Alan Rickman (el juez que le arruinó la vida y del que anhela vengarse), que ya ha ganado dos Globos de Oro (Mejor Comedia o Musical y Actor en la misma categoría para su protagonista) y que opta a cuatro Oscar (incluida una candidatura para Depp).

‘Clandestinos’

El cordobés Antonio Hens debuta en el largometraje (es autor de cortos como el premiado En malas compañías) con este drama social con Juan Luis Galiardo y Antonio Dechent en el que se mezclan el fanatismo, el mestizaje y la homosexualidad a través de personajes como los reclusos de un centro de menores o un comisario y un joven abertzale que comparten una orientación sexual reprimida.

‘Jumper’

Doug Liman (El caso Bourne) lleva a la pantalla esta historia basada en una novela de Steven Gould que mezcla aventuras, intriga y ciencia-ficción. David Rice (Hayden Christensen) puede teletransportarse en el tiempo y el espacio, y en uno de esos saltos descubre que no es el único con esa habilidad.

‘Plaga final’

Thriller francés de Régis Wargnier en el que un comisario en horas bajas debe enfrentarse a una amenaza que se cierne sobre su ciudad, que comienza con extrañas señales en las puertas de algunos edificios y continúa con una epidemia que parece controlada por alguien.

‘Km. 31’

Rigoberto Castañeda firma esta coproducción hispano-mexicana de terror centrada en dos hermanas gemelas que tienen una especie de conexión telepática entre ellas, que ni siquiera se rompe cuando una de ellas se topa con un misterioso niño que provoca un accidente que la deja atrapada entre el mundo de los muertos y los vivos.

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