El Festival de Música Antigua evoca al polifonista Tomás Luis de Victoria

  • Del 27 de junio al 8 de julio la Sala María Cristina acoge diez recitales, entre ellos el de La Capilla Real de Madrid con Sonsoles Espinosa en el reparto coral

Un total de 10 conciertos constituyen la programación de la séptima edición del Festival de Música Antigua de Málaga, que organiza la Orquesta Filarmónica (OFM) entre el 27 de junio y el 8 de julio, y que en esta ocasión tiene como único escenario la Sala María Cristina.

Una programación que responde a intereses, gustos y estéticas distintas y complementarias, pero que a su vez propone una figura central que articula su contenido y que sirve además de emblema reconocible del festival. Esta figura es la de Tomás Luis de Victoria compositor y organista y el más grande polifonista español de todos los tiempos. En su obra anticipa como pocos músicos renacentistas los designios estéticos del Barroco, y es el ejemplo más ilustrativo de esta especie de caudal único expresado en lenguajes diferentes.

Pero en el afán por extender la red de la música antigua en todos sus registros, el festival presenta para su concierto inaugural al grupo Asmir Ensemble, formado por músicos de Tetuán, cuyo repertorio indaga en la música andalusí a través de la nawba. La programación continúa con el grupo belga La Hispano Flamenca que propone el programa Victoria en Roma. Una selección de obras que sirve para ilustrar una etapa irrepetible, la que reforzó el vínculo cultural entre España y Europa con una consistencia irrepetible. El grupo de trompas naturales y barrocas Corniloquio, dirigido por Javier Bonet, presenta un repertorio ya plenamente barroco en uno de los registros menos conocidos y más sorprendentes de esta etapa.

La Camerata Iberia toma como eje el Renacimiento español en las figuras de Alonso de Mudarra, Mateo Flecha y Antonio de Cabezón; imprescindibles para conocer la verdadera dimensión de Tomás Luis de Victoria, quien vuelve a ser protagonista absoluto con La Capilla Real de Madrid, cuyo programa Cantica Beatae Virgine presenta la Missa o quam gloriosum est regnum. El grupo Al Ayre Español incide en esta línea con su programa Esta dulzura amable, en el que destaca la figura incontestable de José de Nebra y se completa con una selección de fugas de Scarlatti.

Uno de los grandes atractivos del Festival viene de la mano del Ensemble barroco Archivo 415, con una versión en concierto de la ópera Venus y Adonis de Blow bajo la dirección de Ángel Sampedro. Pero si en el Renacimiento la voz merecía toda la estima de los compositores, el programa Sonen ballades que propone el grupo Xuriach reivindica la danza como un eje categórico de la misma época que, por su expresión popular, anticipaba también la fiesta del Barroco.

Especial mención merece el segundo concierto dentro del Festival de Música Antigua de Málaga de la Joven Orquesta Barroca de Andalucía (JOBA). Presenta bajo la dirección de Michael Thomas un repertorio que indaga en la interacción entre solista y orquesta y que reúne entre sus obras dos piezas de singular interés: el Concierto para dos violines Op. 3 nº 8 de Vivaldi y el Concierto para dos violines y orquesta BWV 1043 de J. S. Bach.

Para el cierre del festival, la OFM presenta bajo la batuta de Edmon Colomer, dos novedades inéditas en Málaga, el Concierto para dos claves en do menor, BWV 1062 del mismo J. S. Bach y el Concierto para fortepiano y clave en mi bemol mayor, Wotquenne 47 de C. P. E. Bach.

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