letras A pesar del terral, ayer al mediodía en el Paseo del Parque había gente junto a los expositores

Entre Gerónimo Stilton y el abuelo de 100 años

  • En la Feria del Libro la jornada dominical regaló al visitante curiosas estampas, como solitarios libreros, ciclistas disfrazados y padres entregados al hábito lector de sus niños

Nada hacía presagiar que a las 12 del mediodía hubiese algún ser humano detenido en el Paseo del Parque. Y menos aún que su rumbo no fuese la playa de La Malagueta, ni el vermut en La Coracha. O sí. El caso es que en la Feria del Libro ayer, con el terral abrasando las nucas, había gente. Gente detenida en alguno de sus 28 expositores en búsqueda del último ejemplar de su autor favorito, a un 10% de descuento. O gente curioseando entre libros de bolsillo, lecciones de economía comprensible o literatura infantil, convertida, un año más en el gran reclamo de este evento. Incluso gente disfrazada sobre dos ruedas que cruzaba la calzada para participar en el Día de la Bicicleta y, de camino, ojear los títulos más llamativos.

Pepe Guerrero es ya un veterano en la fiesta de la lectura. Al frente de las librerías Proteo y Prometeo reconoce enseguida la demanda del público. Esta edición su stand ha apostado por introducir Cuadernos de vacaciones, esos que los padres adquieren para que su hijo no pierda tanto tiempo de asueto sin pasar páginas constructivas. Refuerzan el aprendizaje escolar y hoy cuentan con ediciones divertidas que incluyen hasta algún peluche de regalo. Para este tipo de público, el librero recomienda los diez libros escogidos por sus compañeros del Club Kirico, para lectores de 6 a 8 años "y que cuidan mucho el diseño y las ilustraciones", comentaba Guerrero. Y si la demanda menuda hablara, pronunciaría un nombre sobre todos los demás: Gerónimo Stilton. Ese ratón , escritor y director de un periódico metido en mil y una aventuras, historias y misterios. Y al que le ha salido un rival, su hermana Tea Stilton. Raquel y su madre encontraron el volumen que les faltaba, "el número 11", proclamaba la pequeña de 10 años, precoz lectora para orgullo de su madre. "No te lo vas a crear, pero con 3 años ya aprendió a leer. Y hoy devora estos libros en media hora", aseguraba Mari Carmen.

Pero para Rafael Hervías, presidente de la Asociación de Libreros de Málaga, el verdadero tirón de este año en su expositor es El abuelo que saltó por la ventana y se largó, la sensación editorial en 2010 en Suecia, donde vendió ese año más de un millón de ejemplares, fue Premio de los Libreros y que ahora edita en España Salamandra. Jonas Jonasson relata una curiosa trama en la que el viejo Alian Karlsson, a punto de celebrar su fiesta del cumpleaños número 100, se escapa de la residencia con su mejor traje y unas pantuflas sin sospechar que les espera su mayor aventura vital. Junto a ellos se disputan espacio en los diferentes stands otros best-sellers como el de Elsa Punset, Una mochila para el universo, así como algunos deudores del boom televisivo y cinematográfico previo como Los juegos del hambre o la saga épica de Canción de hielo y fuego.

Tras el mostrador de Cómic Stores, Mario López es durante estos días la cara visible de una librería que regresa a la feria después de cuatro años de ausencia. Se han paseado por todas las ferias del género "de Madrid para abajo" -detallaba- y difunden ahora su oferta de novelas gráficas, entre un público fiel. "Si quieres uno bueno de superhéroes llévate este, Tierra X, el mejor de Marvel", recomendaba a a un lector indeciso.

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