De Moura exige más control legal ante el libro digital

  • La fundadora de Tusquets, que celebra su 40 aniversario, acusa a los editores de "abandonar la gestión de los derechos de autor"

La editora y fundadora de Editorial Tusquets, Beatriz de Moura, que este año celebra el 40 aniversario de este sello independiente barcelonés, culpa a los editores de "haber abandonado a los escritores" en lo relativo a la gestión de los derechos de autor. Moura lamenta que en los últimos años "los editores han cedido la gestión de esos derechos -de autor- en favor de los agentes literarios". Moura expresa además su preocupación porque esa pérdida de control sobre los derechos "puede empeorar en el futuro cuando se editen obras virtuales o haya pocos libros en papel, que están menos sujetos a control".

A su juicio, "el mundo del libro se está volviendo loco al ceder de manera incontrolada los derechos para la digitalización de las obras, que, de momento, garantiza que al menos la primera vez el autor cobrará", ya que cuando los autores ceden sus obras para ser publicadas en internet cobran tan sólo una primera vez pero no más, mientras que en las obras en papel se cobra en las sucesivas ediciones. En el trasfondo de este planteamiento se encuentra la polémica que el sector del libro mantiene en España con la multinacional Google sobre los derechos de autor, un desencuentro que Beatriz de Moura no ve con optimismo: "No podemos pleitear con todo un Google y sus gabinetes de abogados con una legislación que no existe en España, pero tampoco en Europa".

Los actuales problemas que aterrizan en el mundo editorial con las nuevas tecnologías nada tienen que ver con las dificultades de los inicios de Tusquets, que desde 1968 ha publicado casi 3.000 títulos. Si en los inicios, la editorial arrancó con algunos éxitos en el terreno del ensayo (Woody Allen, Groucho Marx), en los años 80, cuando la narrativa y su colección Andanzas tomó el relevo, se produjeron los "años dorados" de la editorial, cuando consiguió los derechos de Marguerite Duras, Milan Kundera y publicó a una emergente Almudena Grandes. Uno de los grandes aciertos de Tusquets ha sido precisamente "armar colecciones de autores", como una muestra de fidelidad hacia ellos, algo que han repetido con Leonardo Sciascia, Italo Calvino, John Updike, Murakami y la propia Almudena Grandes. "Se debe acompañar a esos autores en toda su trayectoria y me sigue emocionando seguirlos desde sus primeros libros y ver que ellos permanecen fieles a nosotros".

Una de las principales preocupaciones actuales de Tusquets ha sido y sigue siendo la distribución y la propia directora editorial admite que en ese aspecto están "más atrasados con respecto a las iniciativas de otras editoriales, porque siempre nos ha dado miedo poner en manos de un grupo la distribución de nuestros libros". La editora, de origen brasileño, aunque residente en Barcelona desde 1956, piensa que no hay una salida muy clara: "queremos una buena logística, pero no ceder en lo comercial, sino mantener el contacto directo con el librero, que consideramos fundamental". Y añade: "Si queremos que el libro en papel siga existiendo, aunque sea en un ámbito reducido, debemos mantener la relación con la librería".

De hecho, comenta Moura, en estos momentos de crisis "se están reduciendo las ventas de best sellers, mientras que en las librerías se sigue vendiendo el libro literario tradicional". Ante la crisis, esos "libros literarios" y "las ediciones de bolsillo baratas de autores conocidos" son las que, subraya, están resistiendo mejor.

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