Ramón Lobo y Bernardo Pérez: la guerra es una historia que contar

  • Los periodistas inauguraron ayer las jornadas 'Reporteros: Maestros del género'

El Centro Cultural Provincial se llenó ayer de estudiantes de periodismo y, en medida considerablemente menor, de profesionales de los medios de comunicación, en la inauguración de las jornadas Reporteros. Cinco conferencias: Maestros del género, que organiza la Diputación provincial con la colaboración de la Cátedra Manuel Alcántara de Periodismo. La primera cita estaba dedicada al periodismo de guerra y difícilmente podían haber comparecido dos representantes más significativos del género en España: el redactor Ramón Lobo y el fotógrafo Bernardo Pérez contaron su experiencia en los más duros conflictos internacionales con la serenidad y naturalidad de los muy sabios y expertos. Para tal menester contaron con la presentación del director de contenidos de SER Málaga, José Manuel Atencia.

Ramón Lobo, que ha cubierto para El País las guerras más crueles desde 1992 (su más reciente Cuaderno de Afganistán, creado para la edición digital del diario, ha sido especialmente celebrado), dio la razón a Atencia al considerar que, fundamentalmente, hacer periodismo de guerra consiste en "contar una historia. En el periodismo actual hay una tendencia a no ir a los sitios, a ver lo que ocurre en la pantalla, pero la pantalla no te permite oler a la gente; eso sí, no se trata de transmitir lo que tú sientes, sino lo que sienten otros". Lobo afirmó que tanto en Iraq como en los Balcanes, Haití, Palestina, Kenia y Ruanda ha encontrado "historias brutales, pero en las que siempre había alguna esperanza, aunque no fuera capaz de verlas". El periodista acusó en la prensa actual un exceso de declaraciones en detrimento de las historias: "En la prensa anglosajona lo habitual es contar una información a través de la historia de alguien, pero en los periódicos españoles todavía se puede calcular el índice de aburrimiento a partir de las corbatas que aparecen, siempre de manera directamente proporcional".

Por su parte, el fotógrafo Bernardo Pérez, que desde 1976 trabaja también para El País y que ha publicado en otras cabeceras como Liberation, Paris Match y The Independent, se consideró un reportero atípico porque "no me gusta ver imágenes de conflictos. Por eso no he traído ninguna". Con respecto a su oficio, y al contrario que los redactores, los fotógrafos de guerra "no hablamos con las personas, pero siempre entramos en contacto con ellas. Se establece una relación muy especial a través de la cámara, y el objetivo es que el que mira la imagen se sienta sensibilizado hacia una determinada situación de injusticia. Todo esto lo hacemos con esfuerzo y dolor. Es imposible no contaminarse".

Las jornadas continuarán hoy a las 20:00 con Javier Reverte.

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