La convivencia familiar remueve los encuentros de 'Rancho aparte'

  • El debut del argentino Edy Flehner se presentó ayer en forma de comedia ácida a concurso en Territorio Latinoamericano

La familia esconde infinitos argumentos para el drama, la comedia y hasta el thriller. De la convivencia no elegida surgen desencuentros que Edy Flehener retrata ahora en Rancho aparte, una comedia ácida que se estrenó el pasado 27 de marzo en Buenos Aires, que ya ha logrado arrastrar a 35.000 espectadores y que ayer se presentó a concurso en Málaga dentro de Territorio Latinoamericano.

El equipo desembarcó en la ciudad con la resaca aún del éxito cosechado en Argentina y la expectación ante la respuesta del público español. "Es una película muy local, con argot argentino pero que plantea una problemática mundial, dos mundos que no se esfuerzan en comprenderse", explicó ayer su director como adelanto de esta historia entre tres miembros de una misma familia, Tulio, su hermana y su sobrina, condenados a convivir bajo el mismo techo. La historia comienza en Nogolí, un rancho humilde donde viven, sin fastos ni complicaciones, Tulio y su hija. La pobreza les obliga a emigrar a la ciudad y trasladarse a vivir a Buenos Aires a casa de su hermana Clara. Veinticuatro horas de convivencia bastan para sacar a flote los problemas de adaptación. Y cómo reza en el cartel de la película surge una reflexión latente, ¿Cuánto haces que no escuchas a la otra parte de la familia?

Para interpretar a Tulio, un anciano en silla de ruedas, el joven Leandro Costello tuvo que someterse a una sesión de maquillaje de tres horas y media cada día durante dos semanas. Un "desafío" que surgió como iniciativa propia del actor desde el origen de la obra de teatro en la que está basada Rancho aparte. El guión surgió tras la puesta en común de todo el equipo actoral bajo la batuta del profesor y actor Julio Chávez. La versión cinematográfica respeta el mismo elenco y el mismo texto de base.

Como explicó la productora Cecilia Felgueras, el estreno en Argentina llegó arropado por dos mesas redondas en el Centro Cultural de la Universidad de Buenos Aires, una sobre el lenguaje teatral y el cinematográfico, y otra sobre migraciones y convivencia.

Rancho aparte desembarca en el certamen malagueño gracias a la buena acogida del Festival Internacional de Buenos Aires. A su llegada a España, Edy Flehener recordó la huella de un cine del que se confiesa profundo admirador . "Adoro a Berlanga y su forma de retratar el franquismo entre el humor y la tragedia", comentó. De la poderosa máquina norteamericana eliminaría "esa forma de aturdir al espectador" y le añadiría "la conexión humana" de la filmografía de otros mundos.

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