Un piano enamorado de El Junco

Se conmemoraba el Día Internacional de la Danza y fue ella la que salvó una noche pensada para su lucimiento. Flamenco viene del sur, el ciclo que promueve la Junta de Andalucía, tuvo una cita el pasado miércoles con cuatro jóvenes figuras del baile, el cante, la guitarra y el piano. Juntos y por separado intentaron dar forma a unos Encuentros que no acabaron de cuajar como tales.

Para abrir boca, Juan José Jaén El Junco (principal reclamo de la velada) se encargó de leer el mensaje del coreógrafo Akram Khan que festejaba la efemérides. El punto de partida de un recital al baile que el gaditano, tras pulirse en las compañías de Cristina Hoyos vuela ahora libre con un majestuoso predicado bajo sus pies y manos. El Junco se crece (aún más si cabe) en los palos de su tierra, lo sabe, y el público lo agradece.

La cita del miércoles en Málaga comenzó con un popurrí tradicional al compás de alegrías, tangos y soleás. Todos a una en el umbral de un espectáculo que reservaría luego espacio para el protagonismo de cada uno de ellos, con algunos minutos desperdiciados.

Después de que Ale Romero contagiara su virtuosismo al piano (mediterráneo por momentos, calé por otros y brillante en todos), el cante de La Tobala no acabó de dar la talla. Ni por malagueñas ni en la alboreá ni por soleás. Por fortuna, la guitarra de Pedro Sierra parcheó su debilidad vocal para rematar con acierto el verdadero flechazo de este encuentro: un piano enamorado de El Junco.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios