La repatriación a Málaga de los restos de Miguel de Molina se retrasa

  • La previsión de la Diputación era trasladarlo en abril o mayo a un panteón del cementerio de San Gabriel, pero no podrá ser así porque la hermana del cantante aún no ha dado su autorización

La repatriación de los restos mortales del malagueño Miguel de Molina, que descansan en el cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires, no podrá llevarse a cabo en los plazos que preveía la Diputación provincial, ya que todavía no lo ha autorizado una hermana que reside en Argentina. El pasado enero en la presentación del centenario del nacimiento del insigne cantaor, el presidente de la entidad, Salvador Pendón anunció que la Diputación se encargaría de repatriar los restos.

La previsión de la institución era hacerlo en abril o mayo, pero finalmente no podrá ser así porque la hermana no ha respondido aún a la carta que se le envió para que diera su autorización al traslado, según informó el diputado provincial de Cultura y Educación, Fernando Centeno. Hasta que se tenga este permiso, que lleva esperando más de un mes, no se llevará a cabo la repatriación para evitar conflictos jurídicos con la familia argentina.

Una vez que se consiga el consentimiento de la hermana, sólo habrá que esperar el tiempo que tarden las autoridades argentinas en efectuar los trámites burocráticos, ya que se tienen las autorizaciones de la familia residente en España, añadió Centeno.

La intención de la Diputación es repatriar los restos a su ciudad natal con motivo de la celebración del centenario de su nacimiento, que se cumple este año. De este modo, el reposo definitivo del cantante estará en un panteón del cementerio de San Gabriel, que tendrá una escultura del artista. Esta actuación se enmarca dentro del conjunto de iniciativas de recuperación de la memoria histórica que está llevando a cabo el ente supramunicipal.

Miguel de Molina nació en 1908 en el malagueño barrio de Capuchinos. Decidió convertirse en artista cuando tenía 23 años y popularizó coplas como El día que nací yo, Triniá, Te lo juroyo, La bien pagá y Ojos verdes. Triunfó en Madrid aunque los mayores éxitos los cosechó en Valencia. Saltó a la fama tras participar en el Teatro Romea de Madrid en El testamento gitano.

Con él actuaron estrellas como Pastora Imperio, Vicente Escudero, Pilar Calvo, Adelita Durán y Antonia Mercé La Argentina, y su fama llegó al punto más alto al terminar la Guerra Civil. Pero el franquismo lo acorraló por su pasado republicano y su condición homosexual. Terminada la contienda, la popularidad de Miguel de Molina fue utilizada por el aparato propagandístico del régimen y el cantante fue obligado por el general Luis Aranda a salir de gira por toda España.

En su última actuación en el Teatro Pavón del Rastro de Madrid, dos individuos le recriminaron su comportamiento sexual y, terminada la gala, varias personas le llevaron a un descampado, donde le golpearon con pistolas, le cortaron el pelo, le hicieron beber aceite de ricino y le dejaron desmayado. Se prohibieron sus películas, sus discos y sus actuaciones, y se le confinó en un pueblo de Extremadura, por lo que en 1942 huyó a Buenos Aires.

Considerado por muchos como rey de la copla, Miguel de Molina se retiró de los escenarios en 1960 y desde entonces llevó una vida apartada en su casa bonaerense hasta que falleció el 16 de enero de 1993 a causa de un infarto. Sus restos fueron sepultados en el panteón de la Asociación Argentina de Actores del cementerio de Chacarita.

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