Teatro infantil en málaga El éxito de público no ayuda a crear nuevos escenarios

Un telón que se queda pequeño

  • Las compañías con formatos infantiles no hallan en la provincia espacios para sobrevivir · Con la RedMálaga parada sólo quedan el Cánovas y el Albéniz

Los domingos por la mañana las butacas del Albéniz son aptas sólo para familias. Y se llenan. Las dos sesiones teatrales que programa la sala municipal convierte por unas horas la calle Alcazabilla en escenario de una fábula con final feliz, pero capítulos contados. Tan sólo el Cánovas comparte programación estable para público infantil, y en la provincia únicamente Diputación mantiene su circuito tras el parón de RedMálaga, que circulaba por los distintos distritos.

Para las compañías que trabajan con espectáculos infantiles la posibilidad de sobrevivir con los bolos que salen en Málaga es prácticamente nula. Desde 2004 la Pulga Teatro trabaja en este terreno convencida de que Málaga no es una buena plaza. "Es una incógnita. Hay público pero el presupuesto se destina a otros espectáculos", afirma su director Javier Noguer. Su último montaje El dragón y el gato se estrenó en Madrid el pasado 12 de enero pero aún no tiene cita en la agenda malagueña.

"Hay compañías que hacen su obra una vez y ya está. ¿Te imaginas que pudiéramos vivir con una sola función", lamenta Noguer, a punto de hacer la maletas con su equipo para Motril, Burgos y Valencia dentro de su festivales o de sus circuitos teatrales.

El caso de Producciones sin Ache es similar. En su repertorio el espectáculo infantil juega un papel importante, con una estructura que se dirige al niño como si de un adulto se tratase. "No buscamos su participación con palmas Y animación", comenta Norberto Rizzo, al frente de la compañía.

Su última producción Cántame un cuento el musical apela directamente a la lectura como billete para viajar a bordo de relatos que se cantan a ritmo de jazz, gospel y baladas y con la que estarán de gira hasta principios de marzo por Aragón. "Con esta obra recibimos las últimas ayudas a la producción que otorgó el Cervantes pero apenas nos cubría la banda sonora", espeta Arizza. Si se tratase de un montaje pensado para adultos "el caché sería el doble, teniendo los mismos técnicos y los mismos actores", apunta.

Con marchamo de calidad y veteranía demostrada, El Espejo Negro exporta su primer montaje de títeres para niños, La vida de un piojo llamado Matías incluido dentro de Abecedaria, el Circuito Andaluz de Teatro para la Infancia con 40 actuaciones programadas. Especializada en el formato títeres, la compañía reconoce que si la escena infantil está infravalorada "el teatro de marionetas es la hermana bastarda", sostiene su director Ángel Cavente. Como contrapunto, reivindica "el teatro bien hecho en todos los sentidos, una buena historia, buenos actores y buena infraestructura. No todo vale".

Los espectáculos de Pata Teatro entran sin dificultad en ciclos como el de la Diputación de Cádiz o el de Valencia. La formación decidió que este año su última obra, Cyrano no entraría en el circuito provincial de Málaga. "No nos convencía por la mala gestión y por las condiciones técnicas y económicas. No había interés por el teatro". Resume una de su directoras, Macarena Pérez. La intérprete hecha de menos una iniciativa como RedMálaga "que acercaba el teatro a zonas de difícil acceso y la entrada costaba dos euros. Era rentable y tenía éxito", insiste.

La RedMálaga continuó durante dos años la estela de las carpas en los distritos con 20 compañías (muchas infantiles) en activo y una media de 120 espectadores por función. El pasado septiembre cerró temporalmente sus puertas para su "reestructuración", matiza Miguel Briones, delegado municipal de Cultura. "Hay que definir su ubicación, mejorar instalaciones y diversificar la oferta", enumera. ¿Resucitará este 2008? "Esperemos que sí", augura.

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