Otro verbo para el alma

  • La compañía La Phármaco, que dirige la malagueña Luz Arcas recupera este sábado en La Caverna 'Sed erosiona', antes de salir de gira por Letonia y Estonia

Si damos por buena la tesis joánica por la que el logos ya era en el comienzo, habría que admitir que las distintas civilizaciones, por lo general, se han empeñado en expresar el mismo mediante el lenguaje verbal. Y que éste, con las limitaciones que conocemos gracias a Wittgenstein y otros apóstoles, no es tal vez el más apropiado para definirlo en su acepción más fidedigna. Algunos discípulos del anterior, como el muy recordado Eugenio Trías, defendieron la asunción del logos mediante la música. Pero es tal vez la danza, en su genuina espontaneidad y su naturaleza pegada a la tierra, el lenguaje humano más eficaz para nombrar la razón de ser de todas las cosas. Y ésta es la convicción de la compañía La Phármaco, que, con la dirección de la bailarina y coreógrafa malagueña Luz Arcas, se ha revelado, en tan sólo un lustro (su primer montaje, El monstruo de las dos espaldas, se estrenó en 2010), como uno de los episodios más felices de la historia reciente de las artes escénicas en España. Ahora, La Phármaco, con su base de operaciones ya consolidada en los madrileños Teatros del Canal, recupera uno de sus espectáculos emblemáticos, Sed erosiona, estrenado en Casablanca en 2012 (y, en realidad, nunca caído del cartel desde entonces, por más que la compañía haya estrenado con éxito otros dos montajes posteriormente: Éxodo: primer día y La voz de nunca). Mañana jueves se podrá ver en el Cicus de Sevilla, y el próximo sábado en La Caverna (C/ Amores) de Málaga.

Explica la misma Luz Arcas que Sed erosiona es "nuestra obra más representada y la de mayor éxito, en parte porque también es la más asequible, la más fácil de trasladar. La hemos movido por circuitos oficiales y alternativos, y en ambos casos ha funcionado bien". Al igual que sucedía en sus dos primeros montajes, El monstruo de las dos espaldas (basado en el mito de Andrógino, recogido por Platón y Aristófanes) y Antes fue siempre fuego (armado en torno al mito de Prometeo y la obra de Heráclito y Paracelso), Sed erosiona tiene raíces bien ancladas en la mitología y la crítica de la misma que dejaron los maestros de la Antigüedad. Aquí son los mitos de Kore (así llamada Perséfone antes de su rapto) y Eros Psicopompo (el responsable de guiar a las almas al inframundo) los puestos en juego, si bien Arcas precisa que la obra "presenta una recreación física y poética del mito, no una narración del mismo. No pretendemos contar nada. Todo es bastante más libre e intuitivo". Apunta la coreógrafa que Sed erosiona resume "todo cuando había logrado aprender e investigar fuera de mi formación normalizada como bailarina. Por primera vez me animé a incorporar elementos que me interesaban pero para los que tuve que emplearme a fondo, como el folclore, la estética oriental y el flamenco. Eso sí, desde su estreno, la obra ha ido creciendo conmigo". Todo este bagaje se concentra en un formato extremadamente sencillo, con un solo y la música interpretada por una voz soprano: "A veces, la soprano, Laura Fernández, actúa conmigo en directo. Otras, su voz viene grabada. Y, la verdad, no sé qué versión es mejor. Hay quien dice que el discurso del cuerpo se comprende mejor con la grabación. Será el público, en todo caso, el que decida", apunta Arcas.

La malagueña subraya que Sed erosiona "es la base desde la que hice todo lo que vino después. Fue mi primera exposición en solitario al público y mi primera colaboración con quien hoy es para mí un aliado esencial, Abraham Gragera, codirector de la compañía". Después de sus actuaciones en Málaga y Sevilla, La Phármaco llevará el espectáculo a una gira por Letonia y Estonia, y después del verano hará lo propio en Italia, Alemania y Portugal. Mientras, Arcas trabaja ya en su siguiente obra. Algo ya lejos del mito y el mundo antiguo. El baile continúa.

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