Ciudad de rotondas

  • El anuncio de la construcción de una nueva genera críticas irónicas y apuntes sobre el notable incremento de estos elementos de tráfico en los últimos años

El anuncio de la alcaldesa de Ronda, María de la Paz Fernández, sobre la construcción de una nueva rotonda que regulará el tráfico entre las avenidas Martínez Astein y Andalucía, provocó un importante revuelo en las redes sociales. Y es que la ciudad ha pasado en unos años de no contar prácticamente con este tipo de elementos a tener una importante presencia de los mismos.

Aunque el actual equipo de gobierno ha contribuido notablemente al aumento de la presencia de rotondas en las calles, la propia Junta de Andalucía y el anterior alcalde, Antonio Marín Lara, también pusieron de su parte en el pastel de las rotondas, lo que ha valido para que algunos hayan jugado con el lema de la ciudad y lo transformen el Ronda, ciudad soñad por un Rotonda, ciudad soñada.

Además, ni el Ayuntamiento rondeño ni el Gobierno andaluz han estado muy afortunados a la hora de construir las últimas rotondas, lo que ha provocado cierto malestar entre los conductores. En concreto, una de ellas, situada en la avenida de Málaga junto al centro de proceso de datos de Unicaja (CPD), despertó todo tipo de críticas al estar situado casi en su integridad en uno de los sentidos de circulación y en pendiente, lo que obligó al Consistorio a intervenir para eliminar un trozo de acera y dar una mayor amplitud a un giro casi imposible y que sigue teniendo en los bordillos las marcas de su complejidad.

No menos complejo es el nuevo nudo construido por la Junta de Andalucía para regular la principal entrada a Ronda y donde confluye el tráfico procedente de la Costa del Sol, Ardales-Antequera y Sevilla. A ello une una entrada también en pendiente y en curva, que algunos conductores identifican con los circuitos de la fórmula Náscar.

Todo ello sin olvidarnos de las alargadas rotondas que copa la avenida de Málaga con una escasa distancia y con unos estrechos pasos entre coches para poder mantener cuatro carriles de circulación en la misma. La Junta también suma otras dos rotondas en la nueva entrada a la ciudad por la barriada de la Dehesa.

Parece que ninguna obra relacionada con el tráfico pueda dejar de tener su propia rotonda, como el nuevo acceso a la ciudad por la barriada Cruz de San Jorge, que acumula tres de estas infraestructuras en una distancia de poco más de 100 metros, siendo una de ellas, la más antigua, la que presenta una mayor dificultad de paso por la estrechez de la entrada y salida de la misma.

Pero no es el único punto en el que las rotondas están próximas unas de otras. El nuevo acceso a Ronda por la barriada de la Planilla, que también dará entrada al nuevo hospital, cuentan con dos de ellas que casi se dan la mano, teniendo a poca distancia una tercera para dar entrada a dicha urbanización. Sin dejar este camino encontramos una nueva rontonda a la llegada al Barrio de San Francisco, teniendo que pasar por otra más casi a las afueras de la ciudad si decidimos salir hacia la carretera de Algeciras. Allí también dejaremos a un lado lo que fue un intento de rotonda y que luego fue suprimida.

Tampoco faltan las rotondas en el polígono industrial. Una de ellas cuenta con la peculiaridad de ser inundable en el momento que llegan lluvias con algo de intensidad, mientras los camiones articulados tienen importantes dificultades para realizar algunas maniobras sin tener que recurrir a montarse en las aceras.

Son solo algunas de las rotondas existentes en la ciudad, aunque también las hay en San Cristóbal, junto al Puente Nuevo, en la plaza del Ahorro o la estación de autobuses.

Tanta rotonda ha provocado que algunos rondeños proponga a la ciudad para entrar en el libro Guinness de los récord, mientras otros lamentan que se haya gastado tanto dinero en este tipo de obra y no se haya empleado en inversiones para crear mayor empleo.

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