Marbella busca quien la defienda

  • El gobierno local potencia la figura del Defensor del Ciudadano, que será elegido a través de una novedosa fórmula en la que participarán asociaciones de vecinos

En ocasiones, los vecinos se ven indefensos ante la administración que tienen más próxima, el Ayuntamiento. Para evitar que experimenten esa sensación, el gobierno de Ángeles Muñoz se ha propuesto potenciar la figura del Defensor del Ciudadano. Tras la jubilación de la persona que hasta ahora había ostentado el cargo, Manuel Rodríguez, el Consistorio pretende elegir a su sucesor a través de una fórmula totalmente novedosa, que fue propuesta en el Reglamento de Participación Ciudadana que aprobó la comisión gestora en 2007.

El procedimiento es el siguiente. El Pleno tendrá que convocar el Consejo Sectorial de Participación Ciudadana para que ellos propongan tres candidatos para ocupar el puesto. Dicho órgano estará formado por los representantes de las asociaciones vecinales y colectivos que estén inscritos en el Registro Municipal de Entidades. En Marbella lo han hecho hasta el momento un total de 16 asociaciones, explica el director del área de Participación Ciudadana, Baldomero León (PP).

En el Consejo Sectorial estarán representados, en segundo lugar, hasta 10 personas mayores de 16 años que serán seleccionadas de manera aleatoria del padrón de habitantes. Por último, la alcaldesa tiene capacidad para proponer hasta a cinco personas de especial relevancia en el ámbito sectorial para que también se pronuncien sobre quién debe ser el Defensor del Ciudadano.

Una vez que todos los miembros sean convocados, deberán ponerse de acuerdo para elegir una terna de tres nombres que puedan ocupar el cargo. Cuando esto haya sucedido, se trasladará la propuesta al Pleno para que los concejales emitan su voto. La persona seleccionada de las tres será la que, al menos, logre el apoyo de las tres quintas partes, según relata León.

Pero cualquier individuo no puede lograr la plaza. El reglamento de Participación Ciudadana deja bien claro que no podrán ser elegidos aquellos que estén afiliados a un partido político o sindicato. Tampoco quien tenga relaciones mercantiles, profesionales o laborales con el Consistorio, o que disfrute de un cargo político en otra administración.

Tras la elección en sesión plenaria, comienza la andadura de este representante municipal que tiene como principal objetivo ser "cauce de diálogo, estudio y seguimiento de los problemas que viven los ciudadanos ante la administración local".

Así, las personas que se sientan perjudicadas o agredidas por determinadas actuaciones llevadas a cabo por el Ayuntamiento, tan sólo deberán ponerse en contacto con el Defensor para que éste intente mediar en la solución del problema.

Sin embargo, quien ocupe el cargo tiene que ser consciente de que las relaciones entre los vecinos y el Consistorio son cada vez más amplias porque abordan un mayor número de asuntos. En el caso de Manuel Rodríguez, que se jubiló hace unos días, prefirió centrarse en los vecinos de Marbella que se encontraban en la cárcel. Sus esfuerzos se dirigían a que éstos abandonasen cuanto antes la prisión preventiva y ofrecerles asesoramiento jurídico. Tanto es así, que el 80% de sus actuaciones estaban relacionadas con ese campo, según se desprende de la memoria que presentó en 2006. Rodríguez, que fue concejal del GIL en uno de los primeros mandatos, era Defensor del Ciudadano desde el año 2000.

Por otra parte, el director de Participación Ciudadana explica que también se seleccionará con el mismo procedimiento a un adjunto del Defensor para el núcleo de San Pedro Alcántara.

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