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Los campeones en selectividad

  • Los nueves estudiantes que más nota han sacado de media por provincia han conseguido una Matrícula de Honor en Bachillerato. A pesar de su alta calificación, la mayoría optan por carreras que requieren sólo un 5

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Ni Marie Curie, ni Sigmund Freud, ni Santiago Ramón y Cajal ni Stephen Hawking se presentaron a selectividad pero han pasado a la historia por su inteligencia y su aportación al conocimiento. Estos días destacan nueve nombres entre los estudiantes andaluces, nueve jóvenes que, nunca mejor dicho, han dado la nota. Quién sabe cómo será el futuro profesional de Paloma, Carlos, David, Álvaro, Ana, Francisco, Jaime, Natalia y Ana Isabel. De momento, van por buen camino al conseguir las mejores calificaciones en selectividad y Matrícula de Honor en bachillerato.

Desde hace tiempo, la onubense Paloma Arenas tiene claro que quiere estudiar Física y para ello sólo necesita un 5. Sin embargo su nota media final es de 9,86. "Siempre me ha gustado la física y la química, incluso doy clases a mis compañeros", asegura la joven de 17 años. "Mi padre, mi profesor de Ciencias Naturales en secundaria, me metió el gusanillo y ahora no quiere que estudie Física, prefiere que haga alguna ingeniería o Medicina, pero finalmente he puesto en la preinscripción Física en primer lugar y en Granada", comenta risueña. Tanto sus amigos como sus padres están orgullosos pero los que alardean de hermana mayor son sus hermanos mellizos, especialmente Julián. "A veces me da un poco de vergüenza ir con él por la calle porque va diciendo: ¡Ésta es mi hermana y ha sacado un 9,86 en selectividad!", comenta Paloma, alumna del instituto Pablo Neruda. Ahora toca descansar. "El verano es sagrado: playita y calle".

Otros, como el gaditano Jaime Rodríguez, van a aprovechar este verano para sacarse el carné de conducir, pero él va aún más allá: quiere estudiar Biotecnología en Salamanca y pretende repasar Biología este verano, ya que escogió el bachillerato tecnológico y necesita ponerse al día. Este estudiante del Instituto Pintor Juan Lara de El Puerto de Santa María recuerda como algo anecdótico su examen de Matemáticas. "Durante la prueba me bloqueé porque no me salían unos ejercicios y al final, cuando faltaban cuarenta minutos para que terminara el examen, cambié de opción y, nervioso, me puse a hacerlo a contrarreloj. Pero la jugada me salió perfecta, saqué un 10", anuncia orgulloso. "Lo curioso fue cuando vi la nota de selectividad y un amigo me dijo de broma: ¡quillo! seguro que has sacado al nota más alta de Cádiz". Y así fue.

Jaime, en época de exámenes, se acuesta a las 8 de la tarde, a las 3 de la mañana se levanta y a las 8 se va a clase. "Aprovecho las noches porque somos cinco hermanos, el pequeño tiene 4 años, y estas son las horas más tranquilas, pero sólo en épocas de exámenes", comenta el portuense, que asegura que eso de ser constante y estudiar todos los días no es lo suyo. "Llevo desde secundaria proponiéndome ser constante, pero hasta los días previos de selectividad no lo he conseguido", confiesa el portuense, que ya prepara su viaje este verano al concierto de Iron Maiden en Mérida.

Selectividad puede llegar a ser una pesadilla y una agonía para algunos estudiantes, pero otros recuerdan estos tres días con cariño. La malagueña Ana Rosario Cueto asegura que fue muy tranquila a selectividad, aunque le sorprendió las opciones de historia, "sobre todo la del siglo XX, ya que la democracia española es el último tema y no todos se lo estudian". A Ana no le costó prepararse los exámenes, ya que en el colegio Salliver, donde estudia, no se elimina materia "Los exámenes son durante cuatro días tres veces al año pero la materia se acumula, es decir, en los exámenes de marzo me pueden preguntar algo que vimos en noviembre. Por eso, en los días previos a selectividad los contenidos los tenía frescos, ya que me lo había estudiado todo para los exámenes de junio", asegura la malagueña, que se ha clasificado para varias olimpiadas nacionales de matemáticas, química y biología. El curso que viene estará en la Universidad Autónoma de Madrid estudiando Física, pero, hasta entonces, disfrutará de la playa.

Todos estos jóvenes prodigios son dignos de un gran reconocimiento pero hay uno en especial. Su clasificación casi roza el 10. Se trata del granadino David Morales, que ha sacado la máxima nota en todos los exámenes excepto en Lengua, donde sacó un 9 "y porque la corrección de este examen es muy subjetiva", señala David, un chico bastante tímido que quiere estudiar Ingeniería Aeronáutica el próximo curso en Sevilla. "La verdad es que no lo he tenido claro hasta hace dos meses. Pensaba en alguna Ingeniería o en Arquitectura pero no me decidía y tampoco me preocupé mucho por la nota", confiesa el granadino, que asegura que sus amigos ya están acostumbrados a sus altas notas y por eso no les sorprendió su clasificación final.

A estos nueve nombres hay que sumarle uno más, el del sevillano Juan Antonio Morales, que, a pesar de su alta nota en selectividad, un 9’56, no está en este ranking por su media de Bachillerato. Sí está entre los primeros y es, además, el estudiante más buscado por los medios de comunicación sevillanos. Juan Antonio sueña desde hace tiempo estudiar Derecho, que requiere un 5, y a pesar de su alta nota no ha cambiado de opinión. "El examen de inglés fue el más complicado, era un texto con un lenguaje muy técnico sobre aviones y fue el que menos nota saqué, un 8,5, aunque los 10 de Latín e Historia lo compensan", explica contento este joven amante de la feria, del flamenco, de los toros, "sobre todo de Morante de la Puebla", y de la Semana Santa. "Lo reconozco soy un cofrade fatiga, hermano de la Carretería desde que me bauticé y de la Macarena desde hace tres años por devoción".

El futuro es incierto pero estos jóvenes apuntan maneras. Quién sabe si alguno se convierte en la nueva Marie Curie o Ramón y Cajal del siglo XXI.

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