Un manual desmonta varios mitos sobre la fiebre en los niños

  • Desaconsejan la utilización de antiguos métodos, como el uso de toallas de agua tibia o friegas de alcohol

La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha elaborado la guía sobre el proceso de fiebre en la infancia dirigida a personas que vayan a cuidar a un menor con fiebre. La guía recoge información elaborada por profesionales y aborda desde el tipo de termómetro a utilizar, recomienda los digitales porque contaminan menos, hasta cómo hacer la medición.

En este sentido, la guía indica que el sitio más fiable para la medida de la temperatura es el recto, especialmente, en menores de dos años. No obstante, en mayores de dos años, se acepta la medición en la axila; aunque también se puede realizar en oído o boca. En función del lugar, se considera fiebre a partir de 38 grados en recto u oído; y 37,5 en la axila o en la boca. Hay que intentar reducir la temperatura y, si alcanza los 40 grados o muestra rigidez en la nuca o manchitas oscuras en la piel, acudir a urgencias.

Respecto a la forma de tratarlo las recomendaciones recuerdan que no siempre hay que tratar la fiebre. De hecho, la subida de temperatura indica que su cuerpo está combatiendo la enfermedad. En general, hay que tratar el malestar que genera la fiebre, independientemente del grado de temperatura. Si la temperatura no es muy elevada (menos de 38,9º C en el recto; 38,5º C en axila) y la niña o niño no siente mucha incomodidad, pueden aplicarse medidas físicas. Si la fiebre es persistente, más elevada o produce sensación de malestar, puede utilizar medicamentos para bajar la fiebre, los llamados antitérmicos.

Las medidas físicas intentan disminuir el exceso de temperatura sin usar medicamentos. Entre ellas pueden aliviar el exceso de ropa, dar un baño caliente, hidratarse bien y descansar. Y un mito de las películas a descartar: nunca se deben dar baños de agua fría. Tampoco es adecuado utilizar toallas humedecidas. Ni, como se hacía antiguamente, se debe practicar friegas con alcohol o colonias.

Respecto a los tratamientos antitérmicos, se recomienda comenzar por el paracetamol, porque suele ser bien tolerado, tiene pocos efectos secundarios y se puede administrar con frecuencia. Puede emplearse a cualquier edad. El ibuprofeno no se debe utilizar en menores de seis meses. Por su parte, el ácido acetilsalicílico no debe utilizarse en menores de 15 años.

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