Obama da luz verde para inyectar cemento en el pozo del vertido

  • El Gobierno dice que el taponado "no es el final" de la marea negra del Golfo de México, pero sí es "un paso clave para asegurar que no se vierte más petróleo al océano"

El Gobierno de Estados Unidos dio luz verde a la petrolera BP para iniciar el sellado definitivo del pozo averiado en el Golfo de México, que consiste en taponar con cemento la entrada del manantial, y con la que pretende poner punto final al peor desastre ecológico de la historia del país .

En un comunicado, la compañía anunció que los equipos empezaron a inyectar cemento a primera hora a través de tuberías conectadas a barcos situados en la superficie, con el objetivo de "bloquear y aislar el fuel".

No obstante, el almirante retirado Thad Allen, que coordina la respuesta al vertido por parte del Gobierno estadounidense, dijo ayer a la prensa que el taponado "no es el final" de la catástrofe que ha teñido las aguas del Golfo, pero sí es "un paso clave para asegurar que no se vierte más petróleo al océano".

Allen dio luz verde a BP para proceder con la introducción de cemento en el pozo el miércoles, horas después de que la compañía anunciara el éxito de la primera fase de la estrategia de sellado.

Esa operación, iniciada el martes y conocida como Static Kill (eliminación estática), consistía en empujar el petróleo hacia el fondo del depósito con la inyección de más de 2.300 barriles de lodo pesado, administrados de forma gradual para evitar un aumento excesivo de la presión en el pozo.

Los ingenieros que trabajan en el sellado de la fuga se debatían en miércoles entre proceder inmediatamente con el taponado del depósito o esperar a que concluyeran los trabajos de excavación de su pozo auxiliar, considerado la solución definitiva al vertido, pero eligieron iniciar el taponado.

El pozo auxiliar, de unos 5.500 metros de profundidad, permitirá clausurar la parte inferior del depósito que produjo la marea negra mediante un procedimiento bautizado como Bottom Kill (eliminación desde el fondo), a través de una nueva inyección de lodo pesado y cemento.

Allen indicó que el Gobierno no aceptará "de ninguna manera" que la ejecución del taponado con cemento retrase la excavación del conducto auxiliar. La cimentación de ese pozo auxiliar, prevista por la petrolera para el 15 de agosto, será el inicio de la última fase en la operación para sellar el pozo.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró el miércoles que la lucha por contener el derrame "finalmente está llegando a su fin", y elogió los esfuerzos para frenar la marea negra que "ha puesto de cabeza" la vida de miles de personas.

Más de tres meses después del accidente que produjo la fuga, y después de hasta cuatro intentos fallidos para detener el flujo de crudo, el optimismo del Gobierno coincide con el de los equipos de BP.

No obstante, Allen señaló ayer que su administración "continuará los esfuerzos de compensación" a los afectados en los estados del sureste del país y que seguirá presionando a BP para que asuma "toda su responsabilidad" en el desastre ecológico.

Por otra parte, los ingenieros que llevaron a cabo la inyección de lodo pesado aún deben determinar si existe algún tipo de fuga en el exterior del conducto principal, un proceso que exige complicadas tomas de medida de las fluctuaciones de presión dentro del pozo averiado.

"Parece que el lodo que bombeamos pasó directamente por el conducto", dijo Kent Wells, vicepresidente ejecutivo de la petrolera británica. "Hemos llegado a un buen punto en la lucha contra la marea negra, pero ahora hay que hacerlo permanente".

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