Rehabilitar a los maltratadores, asignatura pendiente de la ley

  • Las denuncias presentadas por familiares de las víctimas han aumentado un 116% en 2008

El desarrollo de medidas de inhibición y rehabilitación de los maltratadores condenados por violencia machista es un "capítulo pendiente" de la Ley Integral contra la Violencia de Género aprobada hace cuatro años. Así lo manifestó la fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer, Soledad Cazorla, durante su intervención en el III Congreso del Observatorio contra la Violencia Doméstica.

La fiscal afirmó que no es tiempo de reformas legales "poco maduradas" de la citada ley sino de desarrollar "capítulos pendientes" como la elaboración de "un modelo específico" de intervención en personas condenadas por delitos de violencia de género en los casos de sustitución o suspensión de la pena privativa de libertad. Según Cazorla, se trata de medidas alternativas que aún no se ejecutan no porque sean "inoperantes jurídicamente" sino por "falta de previsión de medios" en una "cuestión espinosa", pues afecta a la seguridad de las víctimas.

"Dejemos que la ley tenga su tiempo y cumpla su mayoría de edad", solicitó Cazorla, quien denunció además que los juzgados no se han especializado ni se ha cumplido el propósito de que se contara con un Juzgado de lo Penal especializado en cada provincia. "Hay que dar el paso de que esta especialización llegue a los juzgados penales, porque hay materias como ésta en las que hay que conocer las peculiaridades de los actores principales del mismo, agresor y víctima", explicó.

En esta línea, la presidenta del Observatorio de la Violencia de Doméstica y de Género, Inmaculada Montalbán, adelantó que algunos de los nuevos Juzgados de lo Penal que entrarán en funcionamiento el 1 de enero de 2010 asumirán en exclusiva los asuntos relativos a violencia sobre la mujer. Además, según Cazorla, las Unidades Forenses de Valoración Integral todavía no se han extendido a todas las provincias.

En relación con las medidas disponibles para controlar a los maltratadores y proteger a las víctimas, se han repartido ya 32 pulseras electrónicas y hay 13.627 usuarias de teleasistencia, explicó el delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente. El entorno cercano comprende cada vez más el peligro que encara la mujer, pues las denuncias presentadas por la familias de las víctimas han aumentado un 116% en 2008, informó la ministra de Igualdad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios