La lluvia da un respiro a PakistánLa lluvia da un respiro a Pakistán

  • El país recibe la mitad de la ayuda solicitada para socorrer a los damnificados por las inundaciones

Las previsiones meteorológicas, que descartan lluvias significativas para los próximos días, dieron un respiro a Pakistán, que ha recibido hasta el momento la mitad de la ayuda solicitada para socorrer a los damnificados por las inundaciones.

"Durante una semana hará buen tiempo en las áreas afectadas por las inundaciones, allí no esperamos lluvias. En principio, lloverá sólo en puntos de Islamabad o de Punjab (este) que no están afectados", explicó el jefe de los servicios meteorológicos paquistaníes, Qamaruz Zaman Chaudhry.

Después de las lluvias monzónicas torrenciales que cayeron desde finales de julio, las precipitaciones dan ahora una tregua que ayudará a aliviar la crisis actual antes de encarar el fin de la estación lluviosa, a mediados de septiembre.

Según Chaudhry, el parón contribuirá a que descienda notablemente el nivel del agua del río Indo y de sus afluentes, algo que ya está sucediendo de hecho en las partes septentrionales y en el tercio central del país.

"No obstante, el desafío en Sindh es enorme", matizó el responsable de los servicios meteorológicos, en referencia a la provincia situada en el sureste paquistaní, amenazada por un gran volumen de agua que ha recorrido más de mil kilómetros y devastado amplias partes de las regiones noroccidental de Khyber-Pakhtunkhwa y oriental de Punjab.

En Sindh, dos importantes presas ya agrietadas soportan una fuerte presión y desde hace días existe el temor a que sufran graves daños, se desborden y dejen muchos distritos de la provincia vulnerables a las inundaciones.

Una buena noticia para Pakistán es que la comunidad internacional ha incrementado sus ayudas para asistir a los afectados por la tragedia, que oscilan entre los 15,3 y 20 millones, según datos de la ONU y del Gobierno paquistaní.

"La respuesta (de la comunidad internacional) ha mejorado mucho en los últimos días tras el llamamiento que hicimos. Parece que los países donantes se están dando cuenta de la magnitud de la catástrofe", dijo un portavoz de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, Maurizio Giuliano.

Con la llegada de contribuciones de la Comisión Europea, EEUU, Australia, Corea del Sur o España, la ONU se ha asegurado más de la mitad de los fondos requeridos para proveer durante 90 días comida, cobijo, atención sanitaria o agua potable a la población en una situación más grave.

Naciones Unidas ha recibido en efectivo 208 de los 459,7 millones de dólares, mientras que otros 42,1 millones han sido prometidos, lo que representa ya un 54,5% de la cantidad solicitada en el plan de emergencia anunciado.

El aumento en las donaciones se produce después de la visita relámpago el pasado día 15 del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien pidió al mundo más apoyo tras afirmar que no había visto nunca un desastre natural así, el cual dijo que supera en magnitud al tsunami asiático de 2004 o el terremoto de Haití del pasado enero.

Aquel día, la cantidad recibida por Naciones Unidas era sólo un quinto del total solicitado, algo que los analistas achacaban a la poca empatía de la comunidad internacional hacia Pakistán, la fatiga de los donantes en un año con varias catástrofes o la desconfianza hacia el Gobierno paquistaní.

A pesar de la catástrofe, el presidente del país , Asif Alí Zardari, se muestra positivo y confía en que Pakistán salga fortalecido de esta tragedia situación.

"Tragedias como ésta consolidan a la nación. Nuestra nación se unirá y saldrá fortalecida", declaró durante una visita a Rusia.

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