El recuerdo de Chernóbil no disuade del uso de la energía nuclear

  • Mientras se celebra el 25º aniversario del desastre, Rusia defiende el uso de las "limpias y económicas" centrales nucleares. Ucrania afirma que se triplicará el número de reactores para 2020.

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Con velas prendidas, flores y  oraciones miles de personas recordaron hoy en Ucrania el  vigésimoquinto aniversario del desastre nuclear de Chernobil. Allí  los oradores hablaron de una tragedia de "dimensiones  planetarias". 

En la zona de exclusión el presidente ucraniano, Viktor  Yanukovich, así como el jefe de Estado ruso, Dmitri Medvedev,  pronunciaron palabras conmovedoras. Expresaron sus condolencias por  las miles de víctimas que se cobró el accidente y agradecieron al  mismo tiempo la labor realizada entonces por los llamados  liquidadores. Sin embargo, pese a las abundantes flores, velas y  emocionantes oraciones, y la tragedia paralela en la central nuclear  japonesa Fukushima I, este día conmemorativo en Ucrania volvió a  constituir un claro apoyo a la energía nuclear. 

"La energía del átomo es limpia y económica", sostuvo el  presidente ruso Medvedev. Reactores de construcción moderna  funcionan hoy día con éxito en todo el mundo, subrayó. Por ello lo  importante son elevar los criterios de seguridad, indicó el jefe del  Kremlin en  alusión al accidente en Fukushima. 

Y también Ucrania, estigmatizada por la catástrofe de Chernóbil,  continúa invirtiendo en energía nuclear. Para 2020 el número de los hasta ahora 15 reactores se triplicará. Yanukovich sabe que la  herencia de la tragedia soviética pesa sobre su país. El día del aniversario acudieron también cientos de liquidadores, que  entonces asumieron las tareas de desmantelamiento del reactor número  4. Muchos de ellos tampoco ven una alternativa a la energía nuclear,  a pesar de que padecieron graves daños a su salud a raíz de la  radiactividad y enfermedades mortales. 

Entre los partidarios continúa estando a día de hoy el que fuera  el director de la central de Chernóbil Mijail Umanez. La ex república soviética, carente de petróleo, debe apostar a falta de otras fuentes de energía por la nuclear, sostuvo. "Por supuesto las  instalaciones deben ser seguras", dijo el hombre de 73 años. El que  entonces fue llamado a participar en los trabajos de desmantelamiento es partidiario sobre todo de que el reactor  responsable de la tragedia quede definitivamente sellado por un  nuevo sarcófago. 

La organización ecologista Greenpeace tiene intención de entrar  en el recinto de la zona de exclusión. "Frenen la  locura nuclear", exigieron unos cuanto activistas, mientras  proyectaban las imágenes de una calavera y el símbolo de la  radiactividad sobre el reactor. El activista de Greenpeace Tobias  Münchmeyer recordó que ese lugar fue el escenario de un sufrimiento  sin parangón y que la amenaza invisible de la radiación persiste.  Aun así, es poco probable que en Ucrania, Rusia u otros Estados  surja un movimiento antinuclear como el de Alemania. Sociólogos  consideran que la catástrofe de Japón está generando, sin embargo,  una creciente conciencia de los peligros que entraña la energía atómica. De acuerdo con una encuesta del Instituto moscovita Wziom,  actualmente ya son un 59 por ciento los rusos que consideran los  reactores nucleares un peligro para el medio ambiente. Hace cinco  años eran sólo un 31 por ciento. 

En cualquier caso, el fabricante ruso de centrales nucleares  Rosatom no desacarta dejar fuera de uso reactores viejos. A sus  clientes, entre ellos también China, India e Irán, les promete cumplir con los máximos estándares en seguridad. Además, Moscú endulza a su vecino bielorruso la entrada en la energía nuclear con  la concesión de un crédito millonario. Y eso que precisamente  continúan viviendo todavía más de un millón de personas en zonas contaminadas de Bielorrusia cercanas a Chernóbil. 

Muchas personas ingieren leche, carne y setas silvestres que  contienen altos niveles del isótopo radiactivo cesio 137. El  autoritario presidente Alexander Lukashenko trata de disipar los  temores el día del vigésimoquinto aniversario. Subrayó su  determinación de construir el primer reactor del país para 2017 o  2018 en la frontera con Polonia y Lituania, en la región de Grodno.  Además, las autoridades prohibieron este año los ya tradicionales  actos conmemorativos de opositores a la energía nuclear. 

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