Delirio en el Carpena (68-67)

  • Tremendo triunfo del Unicaja en el estreno en la Euroliga tras tumbar al campeón de Europa, el Fenerbahce

Musli tapona a Nunnally. Musli tapona a Nunnally.

Musli tapona a Nunnally. / Efe

Durante muchos años el Carpena fue la tumba de los campeones de la Euroliga. En el regreso a la mejor competició de Europa, hincó la rodilla el Fenerbahce. Tremendo triunfo del Unicaja (68-67), que tras tres cuartos a contrapié con el equipo turco en plan campeón se llevó el primer triunfo del año. Tuvo fe, creyó cuando lo normal era tener dudas. Y las dudas se fueron para el Fenerbahce, de manera inopinada. Tuvo la última bola para ganar el cuadro de Obradovic, pero una gran defensa de Alberto Díaz sobre Sloukas no le dio tiro cómodo. Y el Carpena reventó. Esto lo que espera 29 jornadas más...

En un ambiente incandescente, el Carpena saludó gustoso el regreso a la Euroliga. Con algún pito al Devotion, reminiscencia de aquella decisión de retirar la licencia A al Unicaja, pero con buena energía y una notable entrada. Aplausos a Obradovic, por sus repetidos elogios a Málaga y el Unicaja y con él, el mejor baloncesto de Europa, el que exhibió el campeon vigente, un Fenerbahce que ha perdido piezas importantes pero que mantiene el esqueleto y la idea.

Salió el Unicaja con 6-0 gracias a un triple de Waczynski y 2+1 de Shermadini, pero el Fenerbahce repelió con un parcial de 2-13. Uno de los detalles que más impacta en directo deun equipo top de Euroliga es el factor físico. Shermadini no parece tan alto, Nedovic tan explosivo o Brooks tan atlético. Cuando el equipo turco cogió el mando con Sloukas, qué base más completo. El griego ponía el nivel atrás y adelante empezaba a mover el ajedrez. Al Unicaja le costaba anotar, pero sendos dos más uno de Shermadini y Milosavljevic más un triple de Salin le permitían llegar al primer cuarto con un empate (20-20).

Enfrente había un equipo gigantesco y al Unicaja se le apagó la luz. Cinco minutos sin anotar ante un equipo así puede ser el billete de un partido. Sloukas y Guduric, uno de los fichajes para añadir profundidad a la plantilla, firmaron un parcial de 0-9 y el Fenerbahce dominaba por 10 (22-32). En estas, había salido Musli a pista, sus primeros minutos oficiales de la temporada. Al Unicaja le costaba mucho crear situaciones de ventaja, pero el serbio fue una vía de escape. Un rebote, una continuación, un tiro de cuatro metros... Recordaba que es un jugador útil, más allá de la motivación extra por reivindicarse que pudiera tener. Sumó nueve puntos y ayudó al Unicaja a acortar la distancia y mantenerle en partido. Emergía un Vesely añadiendo registros a su juego, con un tiro de media distancia que parecía haber perdido. Y una mayor ligereza que recordaba a aquel jugador del Partizan que parecía el alero total. Un triple de Waczynski dejaba el marcador al descanso (36-41) antes de que otro tiro de McCallum sobre la bocina no tocara aro. Pasaba desapercibido el base americano. Pero era una buena noticia estar en partid cuando el rival metía un 61% en tiros de campo y el Unicaja sólo un 23% en triples.

El partido siguió a un nivel de exigencia altísimo tras el descanso. Plaza metió de salida a Alberto Díaz para meter más candela defensiva. Y un triple en carrera de Milosavljevic comprimía el partido lo máximo a lo que se acercaría ya el Unicaja (43-45). Obradovic pidió un tiempo muerto rápidamente para cambiar la tendencia del partido. Cambió la del arbitraje. Una técnica a Nedovic cuando protestaba una falta y atacaba el Unicaja para ponerse a tres o dos puntos tuvo el peaje de cuatro puntos de Datome (un tiro libre y un triple) subía a nueve puntos la renta rival en un parpadeo. Los errores y los detalles se pagan carísimos, lo comprobará durante este año. Tuvo dos momentos para recortar distancias el Unicaja, un triple liberadísimo para Waczynski y un contraataque de Nedovic que Datome tapó de manera inverosímil. El Fenerbahce te da una oportunidad, poco más. Vesely realizaba un matazo tras la circulación turca. Raro era el tiro del Fenerbahce malo. Y su óptimo porcentaje le llevaba a tener más aplomo para aguardar a la mejor posición. Pero el Unicaja, pese a perder alguna oportunidad más, seguía ahí al final del tercer cuarto (50-57).

Alguien, probablemente el propio McCallum, accionó un interruptor en la cabeza del base americano, huidizo y tímido hasta entonces, como devorado por sus propias expectativas. Metió seis puntos volando, atacando el aro y metiendo en suspensión, lo que apuntó en pretemporada y no se veía en competición oficial. Enganchó McCallum al partido al Unicaja. Y apareció Augustine, que hasta entonces tampoco había anotado. Seis puntos dio el americano mientras el Fenerbahce veía cómo desaparecían de un plumazo el aplomo, la seguridad. Hasta los grandes tienen dudas. El parcial había sido de 13-0 (del 47-57 al 60-57). El Fenerbahce sólo anotó tres puntos en 10 minutos. Y el Unicaja parecía irse en el marcador (68-60) tras una última canasta de Milosavljevic, hábil para coger un rebote de ataque.

Pero ahí el Unicaja se encalló y sufrió. Metió un triple Datome, Sloukas danzó sobre la zona y el marcador se comprimió (68-67). Nedovic falló un triple para sentenciar y el Fenerbahce tuvo la última bola para ganar. Una gran defensa de Alberto Díaz impidió un tiro cómodo de Sloukas y la victoria se quedó en Málaga. Qué manera de empezar.

Unicaja (20+16+14+18) 68: McCallum 6, Nedovic 8, Waczynski 8, Suárez 2 y Shermadini 10 -quinteto inicial-. Díaz 2, Salin 4, Milosavljjevic 8, Brooks 5, Augustine 6 y Musli 9.

Fenerbahce (20+21+16+10) 67: Wanamaker 6, Nunnally 5, Datome 13, Thompson 6 y Vesely 12 -quinteto inicial-. Melli 0, Mahmutoglou 0, Sloukas 15, Guduric 5, Guler 3 y Duverioglu 2.

Árbitros: Christodoulou (GRE), Belosevic (SRB) y Peerandi (EST).

Incidencias: 1ª jornada de la Euroliga 2016/17. Encuentro disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante unos 8.257 espectadores.

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