Unicaja

Un lustro de verde

  • El entrenador del Unicaja se convertirá en el técnico con más partidos en la historia del club en el 2018

  • Carlos Suárez es el único jugador que se mantiene en la plantilla

Un lustro de verde Un lustro de verde

Un lustro de verde / firma del fotógrafo

257 partidos lleva Joan Plaza en el banquillo del Unicaja. El preparador catalán encara su quinta temporada como timonel cajista a 44 partidos de Sergio Scariolo. El actual seleccionador español tiene el privilegio de ser el entrenador con más partidos en el banquillo malagueño, con 301 choques. Pasado ya el 2018, y si su etapa en el club no acaba de forma prematura, Plaza se convertirá en el más técnico más longevo de la historia del club. Antes, alcanzará a Javier Imbroda, que con 268 encuentros, es el segundo clasificado en esta tabla. Y lo hace manteniendo su motivación intacta. "Que después de cuatro temporadas puedas convertirte en el entrenador que más partidos ha dirigido en el Unicaja es un orgullo y ni me lo planteaba cuando llegué. Mi ambición solo era dotar al equipo de mi carácter. Es mi quinto año aquí pero me siento como el primero. Tengo un montón de motivaciones para afrontar esta temporada. Me ilusiona que a pesar de no ser un modelo de algarabía lleve cuatro años aquí. Sin ser el mejor, no soy el peor. Yo lo que quiero es que cuando salga de este Club la gente recuerde mi etapa como algo bonito", declaraba el martes. Como curiosidad, Carlos Suárez es el único jugador que se mantiene en el equipo verde desde la llegada de Plaza.

Lo cierto es que la etapa del entrenador catalán en el Unicaja se consolidó desde el principio, aunque pasó por un bache en su tercera campaña como cajista, que estuvo cerca de poner fin a su relación con el club, pero que recuperó el amor inicial tras la consecución de la Eurocup. El Unicaja llevaba 11 años sin celebrar un título. En la temporada 2005/06, el Unicaja ganaba la final de la Liga ACB al entonces TAU Cerámica -actual Baskonia-. Más tiempo pasó desde el primer título continental del club. Fue en la campaña 2000/01. 16 años después, Carlos Suárez levantaba un nuevo título europeo, el segundo de la historia del club.

En la temporada 2015/16 se pasó de la ilusión inicial a la decepción final

Joan Plaza arranca un nuevo año con la credibilidad que no deseó perder ese dubitativo tercer año. El 2016 estuvo lleno de pitos en un Carpena que lo respetó y admiró desde el principio, pero que se mostró decepcionado con el equipo hace un par de temporadas. Algo que cambió en la segunda parte de la pasada campaña, cuando Plaza volvió a ser ovacionado por la parroquia cajista. Y es que el aficionado del Unicaja todavía se acuerda de la situación del equipo cuando el técnico llegó. Tras una temporada que comenzó con ilusión y acabó con decepción con Jasmin Repesa a los mandos, el club de Los Guindos no consiguió clasificarse para la Copa del Rey ni los play off de la Liga ACB. Además, tras varias temporadas negativas, su posición en la élite europea estaba en entredicho. Así la situación, el club que preside Eduardo García decidió apostar por Joan Plaza, que llegaba tras ganar la liga lituana con el Zalgiris Kaunas y hacer un buen papel en la Euroliga. El técnico antes había estado en el Cajasol de Sevilla, club al que habituó a estar entre los ocho mejores y al que llevó a una final de la Eurocup. Previamente había estado en el Real Madrid, con quien ganó una Copa ULEB -la actual Eurocup- y una Liga ACB en el Palau Blaugrana, en una etapa en la que el club madrileño no era el gran coloso en el que se ha convertido en la actualidad.

Plaza llegó y convenció. En su primera campaña en el banquillo del Unicaja, devolvió al club al lugar del que nunca debió salir. En esa temporada 2013/14, el conjunto malacitano alcanzó las semifinales de la Liga Endesa y regresó a la Copa del Rey por méritos propios, aunque al celebrarse en Málaga, la decepción fue grande al quedar apeados a las primeras de cambio por el entonces CAI Zaragoza -actual Tecnyconta Zaragoza-. Además, en la Euroliga, el Unicaja accedió al Top 16, no sin taquicardias, tras la canasta in extremis de Jayson Granger en Siena. Encadenaron 8 victorias consecutivas entre abril y mayo y llegaron en plena forma a la fase decisiva del curso, con unas semifinales memorables contra el Real Madrid, que cerca estuvo el Carpena de mandar de vuelta a la capital tras el 2-0 inicial para los blancos. Un triple marca de la casa de Sergio Llull mandó el cuarto partido a la prórroga, donde el conjunto blanco sentenció. Antes habían sufrido una aplastante derrota en el tercero, disputado un par de días antes (88-75). El Unicaja ganó 37 de los 66 partidos que jugó, 24 de ellos con diferencias iguales o superiores a los diez puntos -el mayor número de la época Plaza-. En cambio, solo nueve derrotas por una diferencia igual o superior a los diez puntos.

Si memorable fue el final de la 2013/14, el de la 2014/2015 fue de infarto. Tras dos partidos devastadores en Barcelona, el Carpena revivió a su equipo, lo levantó y lo mandó de vuelta a la ciudad condal, donde el equipo dirigido por Plaza llegó al último minuto vivo, y que sucumbió tras un triple de Juan Carlos Navarro y una suma de malas decisiones de los cajistas. Fue el fin de una temporada de ensueño, en la que el Carpena fue la casa del líder durante gran parte de la temporada, y que acabó perdiendo fuelle en los últimos partidos de la fase regular liguera para acabar en tercera posición. La cruz la puso la Euroliga, competición en la que Unicaja entró en barrena, llegando a encadenar nueve derrotas de manera consecutiva entre la fase regular y el Top 16, y que acabó con el club de Los Guindos fuera de la lucha por estar entre los ocho mejores prematuramente. En la Copa del Rey, alcanzaron las semifinales, cayendo en un mal último cuarto frente al FC Barcelona.

La dinámica ganadora de los dos primeros años de Plaza en el club llevaron a la ilusión de la afición, que recibió un gran varapalo en la 2015/16. No solo por números -mayor porcentaje de derrotas con el 48.39% de los partidos jugados y mayor número de derrotas con diferencias de diez o más puntos, con 19-, sino por resultados. El club malagueño alcanzó la final de la Supercopa -volvió a disputar el último partido de un torneo desde el 2009-, pero no se clasificó para la Copa del Rey, en la Euroliga no fue capaz de luchar por llegar vivo a l final de un desgarrador Top 16 , mientras que en la Liga Endesa cayó en cuartos frente al Valencia Basket, que se paseó por el Carpena en el último partido de la temporada (59-88). El equipo dejó de ser fiel a ese instinto competitivo del que siempre hace bandera su técnico que tienen todos los equipos a los que entrena y el aficionado convirtió su ilusión inicial en decepción final.

Así llegó el verano más difícil del catalán como entrenador cajista. Ante los rumores de separación de caminos y el final de la etapa del club en la Euroliga, Plaza se refugió en su Harley Davidson, se afeitó la barba y regresó en agosto dispuesto a enmendar su trayectoria en Málaga. El resultado ya se sabe.

Tras un inicio dubitativo en los resultados y el juego, con una curiosa priorización del tiro exterior, nunca tan presente en un conjunto entrenado por Joan Plaza, el equipo cajista se fue moldeando con el paso de los meses. Sin la exigencia continua de la Euroliga, pero con la necesidad de estar entre los mejores en la Eurocup, el Unicaja fue cumpliendo objetivos. Se clasificó para el Top 16 y los cuartos de la Eurocup, regresó a la Copa del Rey -aunque no fue capaz de poner en aprietos a un dubitativo Barcelona- y marchaba en el igualado vagón de arriba en la Liga Endesa. Por primera vez en los cuatro cursos de Plaza como cajista, fue la primera campaña en la que el equipo no acumuló más de tres derrotas de manera consecutiva, algo que ocurrió en dos ocasiones. La primera, tras caer en el primer partido de la final de la Eurocup, partido posterior a las dos derrotas contra el Movistar Estudiantes y el propio Valencia Basket en Liga Endesa. La segunda, los tres partidos de semifinales contra el Real Madrid que ponían fin a una temporada en la que se volvió a pasear un trofeo por las callas de Málaga, con el mejor porcentaje de victorias de la etapa de Plaza -62.29%-.

Tras las vacaciones, el Unicaja ya ha vuelto al trabajo, pensando en la vuelta a la Euroliga y en una temporada exigente, con mínimo 65 partidos por delante, pero que deben ser algunos más. Plaza ya solo piensa en el futuro y en lo que deparará su quinta temporada pilotando la nave costasoleña. La ilusión está de vuelta en el Carpena, el número de abonados está incrementando y las expectativas son altas. "Hemos tratado de hacer una plantilla muy compensada", aseguraba. La barba más famosa del Unicaja volverá a gestionarla.

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