Adelanto Real en los barrios

  • Los distritos acogen la visita de Sus Majestades para repartir los primeros caramelos

  • Las calles contaron con numeroso público

Málaga es experta en crear el ambiente propicio para sus días de grandes festejos. Antes del Carnaval, las previas en los barrios hacen que las primeras coplas suenen. Los traslados anticipan las procesiones de Semana Santa, y las cabalgatas en los distritos lanzan por los aires los primeros caramelos como prolegómeno perfecto para colmar el centro histórico en la tarde y noche de hoy, donde la ilusión es la tónica general en los rostros de pequeños y mayores.

El distrito Cruz del Humilladero es, junto a Bailén-Miraflores, uno de los que mayor tradición mantiene entre sus vecinos. Desde minutos antes de iniciar la cabalgata de Melchor, Gaspar y Baltasar, el ambiente ya se palpaba en las familias que apuraban sus pasos para alcanzar el colegio Doctor Fleming, cuyo patio sobrevoló un helicóptero de la Policía para que Sus Majestades pusiesen los pies en el suelo. Centenares de malagueños y la cohorte real esperaban impacientes al desembarco de los sabios mientras sus camellos, venidos de lejanas tierras, esperaban a pie de calle entre el asombro del público.

En Cruz de Humilladero, los Reyes aterrizaron en helicóptero y desfilaron en camello

Los sones de la banda Cruz del Humilladero se mezlcaban con las cajas chinas de la agrupación de cornetas y tambores de Fusionadas cuando los Reyes aparecieron entre gritos de los más pequeños. Corales improvisadas de niños llamaban a los absolutos protagonistas de la jornada, que dieron la mano a los asistentes en el recinto y se encontraban con el alcalde, Francisco de la Torre, y la concejala de Fiestas, Teresa Porras. La ruta no había empezado aún y los padres buscaban el mejor ángulo para sacar una fotografía efímera con sus teléfonos móviles mientras Sus Majestades se acoplaban en sus camellos. Las alforjas debían estar bien llenas para iniciar el inminente reparto.

Delante, pequeñas carrozas de tracción manual se llenaban de pequeños que, caminando, repartían los caramelos, preciado presente entre el público que, sin paraguas pero con grandes bolsas, se afanaba en hacerse con las chucherías, peluches y balones que desde las carrozas se lanzaban. La alegría de los grupos de animación contrastaba con algún que otro enfado propio de quien ha cogido sitio para que otra familia impida, con su presencia física, la recogida de los coloridos dulces. Jorge González, director del AC Málaga Palacio; Mario Henrique Almeida, de la asociación de Vecinos García Grana; y Pablo Atencia, presidente de la Agrupación de Cofradías, colaboraron con la empresa de llevar ilusión a los más pequeños representando a Sus Majestades.

Igual suerte vivieron los vecinos de los distintos distritos de la ciudad. En la zona Este, la plaza de la Virgen Milagrosa fue el epicentro de su cabalgata, mientras en Ciudad Jardín la actividad se centró en el parque de La Alegría. En Palma-Palmilla y Carretera de Cádiz fueron sendas fiestas las que amenizaron la tarde mientras el paje y el cartero real repartieron su trabajo entre Churriana, Campanillas y Teatinos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios