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Lil Dani, en la cima del 'break'

  • Natural de San Pedro, el joven de 20 años ha ganado la final nacional del Red Bull BC One y en septiembre se medirá con los mejores del mundo

Lil Dani en uno de los entrenamientos con su grupo Malaganzters antes de su asistencia al campeonato Red Bull de 2015. Lil Dani en uno de los entrenamientos con su grupo Malaganzters antes de su asistencia al campeonato Red Bull de 2015.

Lil Dani en uno de los entrenamientos con su grupo Malaganzters antes de su asistencia al campeonato Red Bull de 2015. / javier albiñana

El que empezó siendo el pequeño Dani -Little Dani, de ahí su nombre artístico-, el menor de todos sus compañeros de Malaganzters, el que levantaba dos palmos del suelo a sus 8 años cuando comenzó a bailar, se ha convertido a sus 20 en el mejor breaker de España. Así lo consideraron por unanimidad los tres jueces de la final nacional del Red Bull BC One, celebrada el pasado sábado en la Casa Encendida de Madrid. Tras su victoria frente a un competidor duro de pelar, el granadino Elihu que partía como favorito, se presenta ante él un reto fundamental, ganar en la final internacional que se celebrará en Suiza en septiembre. Dos días después, podría batirse contra los quince mejores del mundo.

Nacido en San Pedro de Alcántara y residente en Málaga, Lil Dani pasa estos días en Madrid entrenando tras el campeonato. Allí atiende el teléfono con alegría y muestra el orgullo de su logro. Aunque siempre quiere más, reconoce. Su ambición lo llevará a seguir trabajando duro para conseguir un puesto entre los profesionales más notables del mundo. En Suiza certificará que eligió bien su camino, ese que tuvo "clarísimo" desde niño.

Empezó con los amigos del barrio y se enamoró del baile como forma de expresarse

"Me enamoré del baile", confiesa. "Empecé con mis amigos del barrio hasta que conocí a Malaganzters, con ellos estoy desde 2010, todos eran mayores, me acogieron y me enseñaron", agrega. Para Lil Dani el breakdance "era la única forma que veía de expresar lo que sentía por dentro, desde que lo vi supe que era lo que quería hacer en mi vida, eso fue lo que me pasó", recuerda el malagueño. Doce años después es un breaker profesional, algo que considera muy importante resaltar. "Es fundamental que se tenga en cuenta esto, que se deje puesta la etiqueta de profesional para que valore el trabajo que hay detrás", estima.

Porque no se trata solamente de saber moverse en la pista. "Requiere muchísimo entrenamiento físico y mental, para poder controlar el cuerpo y mantener la actitud", comenta. Cuando uno se enfrenta a un reto como el que te ofrece Red Bull, "en lo que al baile se refiere llevas tu trabajo hecho, preparado, pero luego eliges lo que haces según la música que ponga el Dj", explica el malagueño que en esta ocasión "he intentado sentirme más libre, dejarme llevar por mi instinto, y sacar lo que me ha salido de dentro". Lil Dani confiesa que, cuando veía a su compañero, pasó por su mente cómo empezar su batalla pero no cómo iba a terminarla. Se arriesgó y su valentía le valió el trofeo. "Los jueces valoran mucho la presencia en escena, la actitud, la forma en la que te mueves en la pista, la personalidad que desprendes y cómo seas dentro de tu baile, cómo tengas desarrollado tu estilo", estima el breaker.

La victoria, como indica, le lleva al certamen internacional de Zúrich al que irán los ganadores de todos los países, y los vencedores irán al Red Bull Mundial con los 15 mejores del mundo, "el evento más grande en el breaking que se puede encontrar, así que hay que entrenar muchísimo para esa batalla, he estado esperando mucho tiempo este momento y no pienso desaprovecharlo, iré a tope", apunta.

"Siempre quiero más, soy muy ambicioso, quiero entrenar mucho, seguir compitiendo y cumplir mis objetivos, estoy muy motivado y muy contento, supone un triunfo grande para mí haber ganado la final nacional", agrega Lil Dani. Y asegura que, "aunque no le teme a nada", sí que es bastante importante cuidarse. "Entreno otras cosas para estar en forma, hago mucha natación, ejercicio físico y mucho break", señala. Una media de tres a cuatro horas diarias las dedica en exclusiva a su forma física. También ve a los mejores, pero no para imitar modelos. "Uno tiene que confiar en sí mismo, en la batalla vas a competir contra ti mismo, por lo que hay que dar el máximo posible en la pista, hay que saber que nadie es más que tú, que también eres importante y nunca perder la confianza, eso es fundamental para el día a día y para la competición en sí".

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