Un paseo lleno de cerveza

  • La fábrica de Mahou-San Miguel abre sus puertas al público de forma gratuita

  • La visita muestra todo el proceso de fabricación y acaba con una cata de cañas y tapas

Más de 200 malagueños pudieron visitar ayer el centro de producción de Mahou-San Miguel de la capital, donde comprobaron de forma gratuita cómo se fabrica la cerveza, su historia, y catar diferentes bebidas del grupo y tapas. El centro inició así sus jornadas de puertas abiertas, que se prolongarán hasta mañana. En grupos de unas cuarenta personas, los visitantes comenzaron el recorrido de las instalaciones por el final de la línea de producción, es decir, el envasado de las botellas. Tras una bienvenida con un vídeo que repasó la historia de Mahou y San Miguel, los ciudadanos avanzaron hasta las pasarelas desde las que se podía observar las aparentemente infinitas filas de botellas de cristal, latas y barriles que eran rellenados y preparados para su distribución, después de pasar por los debidos controles de calidad, en una montaña rusa que llegaba a resultar hipnótica. El centro produce 40.000 unidades de cada tipo de estos recipientes por hora.

Aunque la fábrica funciona con un sistema de automatización, aun se mantiene la tradición de usar el cobre como recubrimiento para la cocción de los cereales, si bien el interior de estos hornos es de acero inoxidable. Durante toda la visita, la beer sommeliere encargada de guiar a los asistentes repasó los aspectos más curiosos de la cerveza, como su origen en el antiguo Egipto o la utilización de la bebida como antiséptico. Asimismo, se ocupó de señalar los distintos olores que se aprecian al cambiar de sala y desmontar mitos, como que el agua del lugar es determinante en el sabor del producto final. Otro aspecto en el que se incidió desde la empresa fue en el arraigo que tiene la fábrica con Málaga, pues todos sus trabajadores son de la provincia y las calles del recinto tienen nombres que recuerdan a las de la capital y la costa.

El centro produce 40.000 botellas, latas y barriles de 50 litros cada hora de su jornadaEl recorrido tuvo una buena recepción y los visitantes destacaron la enseñanza recibida

En el recorrido se enseñó que para elaborar la cerveza primero se hace la molienda de la malta de cebada, a la que sigue la maceración, el filtrado, la ebullición, el centrifugado y la inclusión de la levadura y su fermentación, hasta llegar al envasado después de 22 días de trabajo.

Una vez finalizada la ruta por la fábrica la última parada fue el bar, donde se disfrutó de una caña y una tapa de boquerón, de nuevo haciendo hincapié en el carácter malagueño. La guía dio una pequeña clase sobre cómo catar una cerveza, que algunos impacientes decidieron saltarse. Aun quedaba, sin embargo, otra invitación a un campero y un tercio a elegir de toda la variedad de Mahou y un regalo final.

La jornada tuvo una buena recepción. "Ha sido muy interesante", afirmó Antonio, uno de los visitantes, que también resaltó el hecho de que la fábrica lleve más de 50 años instalada en la ciudad. Para Mariló, otra de las asistentes, "han explicado muy bien cómo se hace una cerveza" y recomendaría la experiencia sin dudarlo. Por su parte, Mari Carmen Hernández destacó la variedad de la visita, con el vídeo, la cata y los olores, mientras que su acompañante Pedro Escalona subrayó la importancia de dar a conocer la labor de esta empresa a los malagueños.

Ante el éxito de estas jornadas, que agotaron sus entradas en tres días, la compañía volverá a repetir en octubre.

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