Fuertes descuentos o tiendas más modernas para atraer clientes

  • Las grandes superficies entran de lleno en la batalla de precios y en la proliferación de 'marcas blancas' para superar la crisis · Mercadona anuncia rebajas del 10% y El Corte Inglés lanza otra enseña propia

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Los malagueños están reduciendo su nivel de gasto por la crisis económica y, aunque lógicamente hace falta comer todos los días, son miles los ciudadanos que miran hasta el último céntimo de euro a la hora de hacer sus compras. Las grandes superficies comerciales se han dado cuenta y están lanzado todo tipo de ofertas, nuevas promociones y otro tipo de acciones para atraer a los clientes, entre las que se encuentran, por ejemplo, impulsar las marcas blancas.

El caso más llamativo ha sido el de Mercadona, que el martes anunció una rebaja media del 10% en sus precios. Fuentes de la cadena señalaron que "hemos hecho una profunda revisión de las más de 9.000 referencias que componen nuestro surtido y hemos eliminado todos los elementos que añaden un coste innecesario al proceso". En este sentido apuestan, por ejemplo, por vender dentífrico sin el cartón que lo envuelve, o leche con envases normales y no otros con brillo que salían mucho más caros a la cadena y al consumidor final. "El cliente lo que quiere es un producto de calidad que le salga bien de precio", explican. Mercadona, dentro de esta estrategia, también ha eliminado 800 productos cuya comercialización era escasa, o va a vender frutas y verduras a granel para rebajar el precio final del kilogramo. "Eliminamos todo lo que sea un coste adicional al carro de la compra", aseguran.

En la cadena de supermercados Dia han optado por dejar los precios igual -entre un 30 y un 50% de sus productos son de marca blanca y, por tanto, su coste para el cliente es inferior- pero "hemos modernizado las tiendas a lo largo de 2008 para atraer a más gente", explican fuentes de esta cadena. En Carrefour la clave son los descuentos y su tarjeta de fidelización de clientes. En el primer caso, la multinacional francesa ha lanzado en varias ocasiones el programa de un 70% de descuento en la compra de un segundo producto, a lo que une la suma de dinero que el cliente ahorra con cada compra si es titular de la tarjeta Club Carrefour.

Al margen de las ofertas, lo que ha ganado un notable peso entre las grandes cadenas de distribución es la marca blanca, es decir, aquellos productos, en todos los segmentos, que aunque son fabricados en la mayoría de los casos por empresas muy conocidas en sus respectivos sectores, se comercializan con el nombre de la cadena o con otros creados especialmente para cada enseña. Es el caso de Hacendado o Bosque Verde en Mercadona, o Carrefour, por poner dos ejemplos. El Corte Inglés, que ya contaba con una marca blanca, también se ha subido al carro y en octubre anunció la puesta en funcionamiento de Aliada, una firma de alimentación, droguería y perfumería que se comercializa en exclusiva en los establecimientos de El Corte Inglés, Hipercor y Supercor. La multinacional española, además, está enviando vales de descuento a titulares de su tarjeta si realizan compras por importe superior a 50 euros.

La marca blanca, máxime en estos momentos, es un referente para el consumidor final. Fuentes de Carrefour reconocen que "se está vendiendo muy bien" aunque su política es que represente, como mucho, el 25% del total de productos existentes en los lineales "y ese porcentaje no lo vamos a elevar aunque estemos en crisis. Nuestro objetivo es que el consumidor tenga el mejor precio y libertad para poder elegir, por lo que el 75% restante es de marcas propias de fabricantes nacionales o internacionales".

Fuentes de la cadena Supersol explican que "el hecho de comercializar marcas blancas hace que se eleven las ventas", mientras que desde la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) afirman tajantes que "la apuesta de las grandes cadenas no es concentrarse en la marca blanca sino dar una oferta variada de productos".

En cualquier caso los consumidores, incluso aquellos que por su condición de funcionario tienen un sueldo fijo, señalan abiertamente que miran cada vez más los precios a la hora de comprar productos de primera necesidad, dejando de lado aquellos que no sean imprescindibles en el día a día.

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