Los ataques contra el búnker de Gbagbo no minan su resistencia

  • Tropas francesas rescatan al embajador de Japón, atrapado en fuego cruzado

El presidente saliente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, permanecía ayer atrincherado en su búnker en Abiyán, donde el Ejército francés realizó una operación para rescatar al embajador japonés, cuya residencia había sido atacada por fuerzas leales al régimen. Después de la crisis política y la escalada militar, ahora se hacía evidente la urgencia humanitaria en la capital económica marfileña a merced del saqueo.

En las calles, los cadáveres parecen olvidados, el sistema de salud es prácticamente inexistente, el agua y la electricidad sufren múltiples interrupciones y las reservas de alimentos disminuyen rápidamente.

Tiros esporádicos de armas pesadas y ligeras podían escucharse ayer en torno al palacio y a la residencia de Laurent Gbagbo, blanco de disparos de las fuerzas francesas el miércoles en la noche, informaron habitantes y periodistas de la AFP.

Francia dijo haber "replicado" a "nutridos disparos de las fuerzas pro-Gbagbo". Pero según una fuente militar occidental, durante casi una hora y media las tropas francesas "aprovecharon la ocasión para ocuparse de un máximo de objetivos de manera de reducir el potencial de resistencia en la residencia".

Horas antes, las fuerzas leales a Gbagbo, fuertemente armadas, habían conseguido rechazar el asalto de las de Alassane Ouattara, el presidente reconocido por la comunidad internacional.

La fuerza francesa Licorne también fue solicitada por el Gobierno israelí para evacuar a sus diplomáticos destacados en Abiyán, indicó el jefe de la diplomacia francesa Alain Juppé.

La creciente participación de Francia en este conflicto ya ha provocado polémica: el ministerio ruso de Relaciones Exteriores estimó que las tropas francesas y la ONU están participando en un "conflicto interno" de Costa de Marfil, al dar su apoyo a la facción de Ouattara.

Gbagbo, atrincherado en su búnker con sus allegados, dispone aún de "unos mil" hombres en Abiyán de los cuales 200 en su residencia, según el ministro francés de Defensa, Gérard Longuet.

En Abiyán, la Onuci (Operación de Naciones Unidas en Costa de Marfil) tiene unos 2.250 hombres sobre un efectivo total de 10.000 en el país. Francia aumentó a 1.700 sus efectivos de la fuerza Licorne. Los grupos tácticos del presidente Ouattara representan unos 2.000 hombres, agregó Longuet.

La necesidad de evacuar al embajador japonés dejó en claro la degradación de la seguridad en una ciudad que antes de la crisis contaba con cinco millones de habitantes.

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