El ejercicio es útil en la prevención del linfedema en casos de cáncer de mama

  • Las pacientes deben conocer las actividades a realizar tras la operación y el abordaje de situaciones cotidianas para recuperar la funcionalidad del brazo

El linfedema es el acúmulo de líquido rico en proteínas en una extremidad como resultado de una sobrecarga del sistema linfático en el que el volumen de linfa acumulada excede a la capacidad de drenaje de la misma. El linfedema es la secuela más importante del tratamiento de cáncer de mama. Se estima que 1 de cada 4 mujeres desarrollará esta complicación. Las pacientes con cáncer de mama tratadas con disección (extirpación) ganglionar axilar tienen un riesgo de desarrollar linfedema de hasta un 10%. La práctica de ejercicios controlados y un adecuado tratamiento fisoterapéutico ayuda a prevenir la aparición del linfedema. El Hospital Universitario de Fuenlabrada, en Madrid, ha puesto en marcha un programa de rehabilitación, orientado a prevenir este riesgo.

El carácter multidisciplinar del tratamiento a los pacientes oncológicos que desarrolla el Hospital Universitario de Fuenlabrada, permite una rápida identificación de todas las pacientes susceptibles de recibir tratamiento rehabilitador. "El principal tratamiento para combatir el linfedema es la prevención, de ahí la importancia de que las actuaciones preventivas se lleven a cabo inmediatamente después de realizar la cirugía" según refiere el doctor Juan Antonio Guerra, jefe del Servicio de Oncología del Hospital. Las pacientes, que han sufrido cáncer de mama, son derivadas al Servicio de Rehabilitación donde se les pauta, con carácter personalizado, el tratamiento a seguir. Fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales son los encargados de facilitar conocimiento y formación que contempla desde ejercicios posquirúrgicos hasta el abordaje adecuado de situaciones cotidianas. Los objetivos del tratamiento del linfedema según explica José María Pérez, supervisor de la Unidad de Rehabilitación, son "la reducción del volumen y recuperación funcional del miembro afecto, la prevención de los procesos inflamatorios, el control del dolor, la recuperación de las funciones normales de la piel y la reducción de la fibrosis".

Ejemplos como este no son del todo habituales en los servicios sanitarios. De hecho, el modelo de este hospital ha inspirado iniciativas concretas en el sector. Además de las posibilidades que ofrecen las asociaciones de pacientes trabajan en pro del autocuidado y de la formación de aquellas pacientes que ya sufren el linfedema. En este sentido, en el caso de Andalucía, la Asociación Adelprise, con sede en Sevilla, ofrece actividades de índole psicológica, como el autocontrol y la relajación; y otras más físicas como la gimnasia activa y acuática.

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