comercio exterior

El mercado chino se rinde ante el aceite de oliva andaluz

  • Las exportaciones de Andalucía suponen más del triple de las que realizó todo el país italiano al gigante asiático en 2016

Un acto de promoción del aceite de oliva andaluz entre consumidores chinos. Un acto de promoción del aceite de oliva andaluz entre consumidores chinos.

Un acto de promoción del aceite de oliva andaluz entre consumidores chinos. / d. s.

El aceite de oliva andaluz se hace fuerte en China. La región exportó el año pasado al gigante asiático producto por valor de 108 millones de euros, un 11% más que en 2015, con lo que lideró las ventas nacionales con un 81% del total. Por detrás se situó, aunque bastante lejos, Cataluña, con 14,4 millones. Pero quizá uno de los datos más reveladores de su consolidación sea que, año a año, Andalucía le está quitando protagonismo al aceite de oliva italiano en aquel mercado. Así, las exportaciones andaluzas de este oro líquido supusieron en 2016 más del triple de las que realizó Italia, que fueron de 31 millones de euros, tras crecer un 38%. En la última década, el éxito es aún más evidente: Andalucía cuadruplicó ventas (+313%) mientras que el avance del país alpino fue sólo del 25%.

China se situó, así, como el séptimo mercado del aceite de oliva andaluz -especialmente el virgen, con 89 millones sobre los 108 totales-, acaparando el 4,3% de todo lo exportado al mundo, un ranking liderado por Italia, EEUU, Portugal, Francia, Reino Unido y Japón.

Las provincias que tuvieron mayor protagonismo en las ventas al país del sol naciente fueron Sevilla, con 68 millones, y Granada, con 20,4. Sin embargo, y pese al peso de Jaén en este sector, ésta se situó en el penúltimo lugar, con 3,13 millones, y sólo por delante de Málaga, con 2,73. En 2016, el número de empresas andaluzas que colocaron su aceite de oliva en China fueron 76, de las que 35 eran exportadoras regulares y las que aglutinaron el 85% de las ventas totales.

Extenda, la Agencia Andaluza de Promoción Exterior dependiente de la Junta, ayudó el año pasado a abrirse paso a muchas de las compañías del sector andaluz interesadas en China. De su mano, 297 firmas formaron parte de 254 acciones comerciales, generando 1.371 participaciones, un 18% más que en 2015.

Extenda y el ICEX (Instituto Español de Comercio Exterior) aseguran que los datos de exportaciones hablan por sí solos de las grandes oportunidades que abre el mercado chino en este terreno. "El sector del aceite de oliva aún tiene potencial en China, donde existe un mercado sólido y una demanda creciente de productos saludables; se prevé que las ventas sigan aumentando y Andalucía está en buena situación para entrar en el mercado", analizan. España copaba en 2016 el 78% de las importaciones chinas en términos de valor y el 80% en términos de cantidad (Italia representaba el 15% y el 14%, respectivamente).

Sin embargo, también es cierto que en los últimos años son varios los países que están impulsando planes de cultivo para el olivar, a la cabeza de los cuales se halla China, con una superficie de 86.000 hectáreas, de las que unas 23.000 se encuentran ya en producción. Y, según el Consejo Oleícola Internacional, los planes del gobierno de Pekín contemplarían la plantación anual de unas 14.000 hectáreas.

En este escenario, el ICEX subraya, no obstante, que las condiciones climatológicas de China dificultan el cultivo del olivo, que se localiza en determinadas regiones del centro y sur del país. Por ello, no logra producto suficiente para satisfacer a la demanda interna, que se abastece casi exclusivamente de lo importados, lo que supone una oportunidad para las empresas españolas. Además, Extenda considera que los países que se convierten en productores acaban incrementando la demanda de aceites de oliva a un ritmo igual o superior, pues pasan a sustituir a otras grasas en sus dietas, y se hacen exigentes en cuanto a la calidad, por lo que pueden surgir más oportunidades para los aceites importados de España y Andalucía.

Por tanto, de momento, parece que las importaciones continuarán siendo claves para satisfacer la demanda interna, a lo que se podrían sumar oportunidades para la industria auxiliar de la agricultura (maquinaria, fertilizantes...). Al fin y al cabo, se trata de una tecnología específica en la que Andalucía es puntera y que ellos no tienen, aunque haya que prestar especial atención a temas como la protección de patentes y de propiedad industrial.

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