Koke: "En el narcotráfico en algún momento vas a acabar mal" 

El ex futbolista, que fue condenado a seis años de cárcel por liderar una banda, explica en Málaga Hoy cómo es ahora su vida en libertad condicional

Cómo salir del narcotráfico

Koke, en el Teatro Romano.
Koke, en el Teatro Romano. / JAVIER ALBINANA

Sergio Contreras Pardo (Málaga, 1983) es Koke para el mundo del fútbol. Debutó con el Málaga CF de Peiró con 19 años e hizo una carrera itinerante por nueve países. España, Francia, Portugal, Grecia, Estados Unidos, Alemania, Azerbaiyán, Bolivia e India, en algunos grandes clubes. Compartió equipo con Drogba, Ribery y Nasri en Marsella. Tras su retirada, en 2019 volvió a los titulares de prensa. Fue detenido por supuestamente liderar una red de narcotráfico. En 2023 recibió la condena, tras el juicio y confesar el delito, de seis años de cárcel y una multa. Hasta 2028 cumple condena, aunque ahora está en semilibertad, en tercer grado. Tiene una pulsera en el tobillo y una limitación de horarios en los que debe estar en su domicilio. Koke habla en Málaga Hoy sobre su historia.

Pregunta.¿Qué es de su vida?

Respuesta.Gracias a Dios estoy bien, en libertad, porque todos ya sabemos los problemas que he tenido. Y disfrutando de los míos, que ya bastante mal lo han pasado. 

P.Koke, líder de una banda de narcotraficantes, era el titular. Suena fuerte. ¿Cómo se llega hasta ahí? 

R.A ver, suena como es y luego suena muy fuerte, sí. Pero claro, cuando tú escuchas jefe de una banda de narcotráfico te imaginas las cosas de las series de televisión, las películas. Pero lo mío dista mucho del titular. Obviamente cuando me han condenado ha sido por algo. Pero no soy una persona peligrosa, que es lo que en realidad el narcotráfico conlleva, este tipo de cosas. Yo no soy ni una persona violenta, ni peligrosa, ni muchísimo menos. Pero por desgracia el error que cometí tiene un nombre y una pena y es la que hasta el día de hoy estoy cumpliendo. Porque estoy en libertad, pero con una pulsera, en un régimen que se llama tercer grado. Salgo porque estoy trabajando, porque ya he cumplido una parte importante de mi condena. Y sigo con mi vida a día de hoy como es. Todavía no soy una persona totalmente libre, todavía tengo una condena que acaba en el 2028. 

Koke y cómo se llega a liderar una banda de narcotráfico

P.¿Cómo se llega a ese punto de liderar una banda? Imagino que no es de un día para otro. 

R.Es algo que te va llegando poco a poco. Algo que no tenía yo ni pensado, ni estudiado, ni que me esperaba. Y que todo empezó como algo insignificante, que no le daba mucha importancia. Y por desgracia te vas lucrando con algo que no le ves el peligro y vas cada día a más. Y es difícil salir cuando te estás ganando la vida de esa manera. No es fácil hasta que te dan el golpe. Y el golpe se paga muy caro. Como ya todos sabéis, ha habido muchos titulares sobre mi situación. Y bueno, es duro acabar donde he acabado yo. Pero a veces no hay otro remedio para poder entender lo que estaba haciendo cuando estaba ahí. 

P.¿Qué le lleva ahí? ¿La falta de adrenalina tras dejar de jugar? ¿El dinero fácil? 

R.No, a ver, fácil tampoco es, porque te estás jugando tu libertad. Pero es lo que te digo, un poco la inconsciencia de no saber bien lo que te puede ocurrir en caso de que te vaya mal. Nunca te paras a pensar del riesgo que tienes. Y como lo veía como un juego, entre comillas, no le daba la importancia que realmente tenía. Y bueno, para eso está la justicia y la cárcel. Para que la gente que hace las cosas mal aprenda. Y creo que es como un niño chico, cuando el padre lo castiga es prácticamente lo mismo. Si no te pasa esto, no sabes realmente lo que estás haciendo. Y bueno, se aprende a base de palos. 

Koke, en los juzgados.
Koke, en los juzgados. / Efe

P.-Ganó mucho dinero, millones de euros, con el fútbol. ¿Ese dinero vuela rápido? 

R.-Sí, a ver, en el fútbol hoy en día se gana muchísimo más. Pero bueno, cualquier futbolista y en cualquier época gana más que cualquier persona, con edades muy jóvenes. Quizás en un año gana lo que una persona normal trabajando gana en toda su vida. Y bueno, uno no sabe administrar, porque tampoco ha estudiado para eso. No sabe administrarse como debería. Yo creo que debería haber programas para que el futbolista sepa qué hacer con el dinero que gana en su carrera deportiva. Pero bueno, no creo que ese haya sido el motivo, el que haya ganado mucho dinero durante tu carrera. 

P.-Lo decía por el tren de vida. 

R.-Sí, pero no creo que ese haya sido el motivo. El motivo ha sido más que nada el que te he dicho. Acabar tu carrera, sentarte con alguien, que se te proponga algo. Empezar en algo que realmente no le ves el peligro. Y que, como no pasaba nada, pues la cosa sigue y sigue. Y claro, la única manera de pararlo es que te pase algo. Y es lo que me ha ocurrido a mí, en carne propia.

P.¿Vivió situaciones peligrosas? 

R.No, algo peligroso como que me pueda pasar algo a mí, no. El peligro es que estás en un constante nerviosismo, que cualquier error te lleva a prisión. Ese es el peligro. Creces demasiado, ya no es una vez cada siete días, ya es más a menudo. Y es algo que empieza a ser parte de tu vida. Esto no puede acabar de otra manera. El narcotráfico y todas estas cosas acaban o en prisión o en problemas más grandes. Yo afortunadamente no he tenido otro tipo de problema. Ni sé de otros casos, pero yo también leo prensa y sé que conlleva muchas cosas peores. Y bueno, ahora la cosa está todavía peor, pero a mí no me ha pasado nada de eso.

P.Hablaba de su familia, a quien hizo daño.

R.Sí, porque yo he tenido una muy buena educación, mi familia es muy humilde, muy trabajadora. A mí no me ha inculcado nadie dedicarme a nada de esto, ni muchísimo menos. Al contrario, orgulloso mi familia de tener un hijo, un hermano, un amigo que se haya dedicado al fútbol y que haya tenido una carrera, porque bueno, puede ser mejor, pero todo el mundo no juega en el Real Madrid. Pero la mía ha sido muy bonita y durante muchísimos años, pues todos hemos disfrutado mucho de mis momentos con el fútbol. Y yo no he tenido esa educación para hacer esto, por lo tanto, lo más duro es que uno es muy egoísta en estos momentos. Piensas en uno, en que estás haciendo algo para tu propio beneficio, pero cuando viene el problema arrastras de mucha gente. Y es la realidad, porque mi padre y mi madre, ¿qué tienen que ver con esto? Con las decisiones erróneas que yo haya tomado. Y han pagado conmigo, porque un hijo desde el 2019 hasta el día de hoy que todavía tenga este problema. Porque sí, yo en prisión he estado tres años, pero esto ya lleva ya mucho más que no termina. Porque aún estoy con la pulsera en el tobillo, que es algo desagradable. Yo no puedo cometer ningún error de un ciudadano de a pie normal. Yo no puedo tener una discusión contigo. A mí me denuncian, me llevan a comisaría y de comisaría voy para allá. No como tú, sales de comisaría y te vas a tu casa, me das una torta y te vas para tu casa. Yo no, yo te doy una torta, me denuncias y me voy para Alhaurín. Entonces, he sido un poco egoísta en esos momentos. Porque no he pensado en las consecuencias, no solo hacia mí, sino de todas las personas que me quieren y me rodean.

Koke, en el Teatro Romano.
Koke, en el Teatro Romano. / JAVIER ALBINANA

P.Tres años en la cárcel.

R.Bueno, no creo que sea el mejor lugar para cualquier persona. Mira, habiendo pasado ya por ahí, yo creo que es como antiguamente hacían la mili. Yo creo que todo el mundo debería pasar por algo así siempre, para valorar lo que tenemos. Porque tú, que estoy hablando contigo ahora mismo, no te imaginas allí, claro. Pero es que cualquiera puede acabar allí. No solo por narcotráfico, por cualquier cosa que te pueda ocurrir. Si te encuentras ahora conduciendo con el coche, te saltas un semáforo y pasa algo. Y es un sitio en que hay que armarse de mucha paciencia. Hay gente muy mala, hay gente también muy buena. Es que, como te digo, acaba cualquiera. Es un sitio complicado. Yo, gracias a Dios, lo he sabido llevar bien. Pero porque me considero una persona que soy buena gente y me adapto a todo. Y me hago amigo de prácticamente cualquiera. Pero no es fácil. Hay que ser fuerte psicológicamente. Y no es un sitio que merezca ir una persona buena. Pero por desgracia hay que pagar los errores. Y si no estuviera eso, aquí todo el mundo haría lo que quisiera. 

Koke y la vida en la cárcel: "Soy compadre de una persona que conocí allí" / Javier Albiñana

P.¿Le conocían allí? 

R.Hombre, claro. Ten en cuenta que yo he jugado aquí, yo soy de aquí. Tengo muchísimas amistades. Y al final todo el mundo sabe quién eres. Y sí. Pero al final ahí eres uno más. Eres uno más. Si hay 100 en un patio, pues tú eres Sergio Contreras Pardo, por ventanilla de patio. Y vienes y eres Sergio Contreras Pardo. No eres nadie. Eres uno más. Que ya está. Que estás en prisión por tus problemas. Yo creo que en prisión lo más importante es pasar desapercibido. Tomarte el tiempo que vayas a estar como algo para ti personal. En cuanto a entretener tu mente, a hacer cosas que no vas a hacer estando en la calle.

P.¿Cuál era su rutina? 

R.Leer muchos libros. Entrenar lo que no entreno en la calle después de jugar al fútbol. Jugar al fútbol lo que no juego estando en la calle.

P.¿Qué leía?

R. Un montón de libros. Los periódicos todos los días. El periódico del día es lo primero que leía. Y luego, por desgracia, me ha tocado estar con mi hermano casi todo el tiempo. Para lo bueno y para lo malo siempre tenía a mi hermano. Si yo no tenía un buen día, le tocaba a él arrimar el hombro. Y si él no lo tenía, me tocaba a mí. Y al final esto es así. 

P.¿Y cuando se apagaba la luz?

R. Es que en la cárcel da para pensar mucho. Es un sitio para soñar. O sea, en la cárcel el tiempo que tú estás encerrado, estás soñando y planeando qué vas a hacer cuando vas a salir. Porque claro, es la ilusión que tienes. Te ves en un sitio que no puedes hacer otra cosa. Tu día a día es estar entre cuatro paredes. O sea, cuando estás en un patio estás entre cuatro paredes. Y si no, estás en la celda, que lo único que puedes hacer es ver un poco de tele y al final se te hunde el techo. O sea, es pensar, planear, planificar qué cosas quieres hacer. Que luego se te olvida todo cuando sales. Pero en ese momento es lo que más haces. 

P.-Recuerdo que en una entrevista dijo que tenía pensado ir a comer a un sitio cuando saliera.

R.-Sí, al Antoxo, en Torremolinos. Lo hice, claro. Y me invitó Juan, qué buena persona. Una gran persona. Y bueno, la verdad que se agradece ese tipo de gente. 

P.¿Y conoce gente que merece la pena allí en prisión? 

R.Sí. De hecho, a mi compadre a día de hoy lo he conocido en prisión. Soy padrino de su hija. No es de aquí de Málaga, de Alicante. Lo encontré un día, yo estaba sentado en el patio con mi hermano. Acababa de entrar él, llegaba con la ropa sucia. Los tenis sin cordones porque había estado tres días en comisaría detenido. Y fui la primera persona que se acercó a él a preguntarle, ¿necesitas algo? Porque bueno, al final uno es humano, tiene corazón. No sabes por qué está detenido. Yo no valoro a una persona por el delito que haya cometido. Obviamente, si luego después de conocerlo me dice que ha matado a alguien, pues quizás no hubiera tenido ese afecto con él. Pero no es el caso, ¿no? Pero puede ocurrir. Puedes cogerle cariño a una persona que ha hecho algo así. Porque ves el lado humano luego estando ahí. Y bueno, uno no sabe por qué ha cometido ese tipo de errores. No soy quien para juzgar. Ahí entra demasiada gente que supuestamente es inocente. Que luego te lo tienes que creer. Porque yo he habido gente que me ha dicho, yo no he hecho esto y me lo he creído. Porque su testimonio me ha llegado. Y como eso en miles. 

Koke y cómo salir del narcotráfico / Javier Albiñana

P.¿Y se puede salir completamente del narco? 

R.Sí, bueno, es difícil. Es difícil. Obviamente, si tú no tienes familia que te arrope, que te esté esperando. Es más difícil, imagino, porque se sale y... Pero en mi caso, tengo mis padres, son muy mayores. No se merecen pasar por lo que han pasado. Los quiero mucho, me quieren mucho. Y bueno, es como todo. Imagino que la cárcel debe ser un sitio para aprender en cuanto a los errores. Y de eso se trata. Luego, yo creo que por porcentaje hay muchas personas que reinciden. No sé en cuánto está, pero creo que es muy alto. Pero es como todo lo que te digo. La oportunidad de algo fuera no es fácil. La reinserción es complicada. Es que no es fácil, porque yo me veo con una pulsera y ya me da miedo que el verano está llegando. Y el caminar, entrar a un restaurante o ir a recoger a mi hija al colegio. Ya se te tacha al mirarte. Ya te miran como un delincuente. Yo he tenido el problema que he tenido. Pero yo seguramente sea más humanamente persona que tú. ¿Me entiendes? Y tú ya me estás valorando, mirándome al tobillo. Y, por desgracia, en la sociedad somos así. 

P.¿Le volvió la cara mucha gente? 

R.No, la verdad es que no. Yo soy afortunado en ese sentido. Tengo mucha gente que me quiere, la misma gente con la que he estado siempre. Pero sé lo que estoy diciendo, porque es así. Porque lo digo en mi propia carne. No mi gente que me rodea, pero sí la sociedad. Te sientas en un sitio, te ven que tienes la pulsera y ya te miran de arriba abajo. ¿Qué será? No está bien eso.

P.Aún no se siente cómodo.

R. No, yo no me siento cómodo para nada. No soy una persona totalmente libre. Tengo que tener mucho cuidado con todo. Yo no puedo cometer ningún tipo de errores. Porque tengo una condena. No soy totalmente libre. Espero que acabe lo antes posible. Y no meterme en ningún tipo de problema, ni muchísimo menos. Yo trato de cuidar lo que tengo en estos momentos al máximo. 

P.¿Cómo es verse entre rejas con la familia?

R. Bueno, la verdad que los primeros días pasé muchísima vergüenza. Porque mis padres no sabían de nada de mis cosas. Mi hermano mayor tampoco. Mi hermana tampoco. Había gente que no sabía ni muchísimo menos a lo que yo me estaba dedicando. Y la verdad es que fue una sorpresa muy grande para mi familia. Y bueno, los primeros días sorpresa y luego apoyo incondicional. Pero yo he tratado de no hacer pasar a mi familia partícipe de mis momentos en prisión. Yo no quería que vinieran prácticamente a visitarme porque tampoco es algo que necesites. Tú estás ahí, ¿por qué tienen que vivir los demás lo mismo que tú? Así que he intentado alejarlos del proceso de que pasen por ahí. Pero alguna vez, cuando se hacía muy largo, mis padres han venido. Mi padre no, pero mi madre sí ha venido de prisión. 

P.Tiene dos hijas, ¿qué les transmite? 

R.Bueno, ella me escucha a mí hablar de todo. Mi hija más grande, tiene 17 años, pero no vive conmigo, vive en el extranjero. Pero con la pequeña, yo intento hablar, delante de ella, de todo. De mis cosas que he hecho, de mi día a día, todo. Porque quiero que ella sepa la vida como es. Tiene 13 años, pero no hay que taparle las realidades. Porque luego no han escuchado de las cosas y no saben lo que está bien y lo que está mal. Por lo menos ella de mí ya lo sabe. Y ya luego ella que tome las decisiones, en su día, que quiera. Pero ya lo ha escuchado de su padre. Su padre ya ha pasado por un problema. Y entonces no le va a sonar nada nuevo. Y yo trato de darle ese tipo de educación y ese tipo de consejos. Que ella sepa lo que está bien y lo que está mal. Y ya cada uno sabe las cosas que tiene que decidir.

Con las Leyendas del Málaga CF.
Con las Leyendas del Málaga CF. / Carlos Guerrero

P.Le hemos visto estos días jugando con los veteranos del Málaga.

R.Mira, la verdad es que nunca lo hacía, pero ese día me alegró muchísimo. Me vino muy bien, en lo personal. Me alegré mucho de ver a muchos compañeros, porque son recuerdos muy bonitos. Por ejemplo, Alexis, Calatayud, Juanito... Es que hemos estado muchos años juntos. En nuestro día a día, cada día entrenando. Hemos llegado a ser profesionales todos juntos. Y la verdad que después de tantos años reencontrarnos fue muy bonito. Porque esporádicamente he visto a algunos, pero sólo el hola, qué tal. Pero la verdad que fue muy grato el rato que estuvimos jugando. 

P.-¿Qué queda de aquel Koke que debutó en La Rosaleda y metió gol en la UEFA?

R.-Yo me acuerdo de mi infancia cuando quería ser futbolista. Yo tenía muy claro lo que quería y sabía que iba a ser futbolista. No sé por qué. O sea, yo dejé de ir al instituto. Yo empecé a entrenar con el primer equipo de muy joven. Y dejé de ir al instituto porque me centré en que yo iba a ser futbolista. Yo, mis amigos, en mi infancia no he sido criado en un barrio marginal. Soy de Carranque de toda la vida. Pero mis amistades han sido un poco golfas, entre comillas, de joven. Y yo no he ido a discotecas con 16 años, 17, 18. Yo a día de hoy, con 42, no he bebido alcohol. No he tomado drogas. O sea, que yo sabía lo que quería. 

Koke, en su etapa en el Málaga CF.
Koke, en su etapa en el Málaga CF. / RAFAEL DIAZ

P.-¿No ha probado alcohol y drogas?

R.Nada, no he probado ni drogas ni alcohol. Lo juro, vamos, por lo más sagrado, por mi libertad. O sea, no me ha llamado nunca la atención. Si no lo he hecho con 18 años, no lo voy a hacer ahora con 42. Es que lo veo una estupidez. A mí me gusta beberme una Coca-Cola, que es lo que me gusta. Y a otro le gusta beberse un pelotazo. 

P.¿Y tratando con la droga no ha tenido esa tentación? 

R.No, no, nunca. Nunca me ha llamado la atención. Al revés. Me he equivocado, he cogido la copa de otro y me da asco. O sea, yo no sé cómo la gente bebe alcohol, es algo que me da asco. Con 17, 18 años, cuando mis amigos salían y todo, yo no salía. Yo no salía. Yo era un niño joven, travieso, de la calle, tenía mi moto con 14 años, pero sabía lo que quería. Yo quería ser futbolista. Y lo fui. Y la verdad es que lo intuía. Lo intuía y era mi objetivo. Y lo conseguí. Jugué en nueve países, me he corrido el mundo como Willy Fog con el fútbol. He sido un afortunado. En esta época me han llegado mensajes de todos lados. La verdad es que de mí en todos los sitios tienen muy buenos recuerdos. Y yo, como te digo, he sido muy afortunado. Muy afortunado. Obviamente, haber jugado en el Madrid es lo que hubiera soñado cualquiera. Cuando hablo de Madrid hablo de Barcelona, de Bayern Múnich. O sea, tocar la cima de un gran club. Pero no todo el mundo puede llegar a eso. Pero tampoco todo el mundo juega en el Marsella, en el Sporting de Lisboa, en Primera división en todos los países. No todo el mundo puede decir eso. Y si yo quizás hubiera sido más profesional en el sentido de que me gustara ir a entrenar, ir a gimnasios, cuidarme en las comidas... Nunca he sido fiestero. Habré salido como cualquiera, pero no he sido fiestero. Pero sí estar en la casa, acostarme tarde, no levantarme a la hora... Si yo hubiera hecho cosas que hoy en día en el fútbol se hacen sí o sí, porque hoy no puedes hacer la vida que yo hacía como profesional... Hoy tienes que estar seco, sequísimo, todo súper controlado. Pues quizás a lo mejor, no se sabe, ¿no? A lo mejor hubiera jugado todavía en mejores clubes.

Koke, en un partido contra el Atlético de Madrid con el Aris.
Koke, en un partido contra el Atlético de Madrid con el Aris. / Efe

P.En Salónica era ídolo.

R.Después de Málaga, creo que es el sitio donde me gustaría estar. Primero el griego es parecido al español, es cercano, es bueno. El griego es bueno. Se vive muy bien. Yo he tenido con esa ciudad, con ese club, un idilio desde el primer día. Y a mí me han dado mucho, mucho cariño. Y yo no sé cómo devolverlo. La verdad que es increíble que te quieran tanto en un sitio que no es tu casa. En mi estado de Whatsapp tengo una foto en el estadio. Un graffiti que se ve a un padre con un hijo, con una camiseta de Koke del niño en la espalda. Tengo muy buenos recuerdos. Y a mí no paran de llamarme todos los días. Vuelve, vuelve, vuelve. En cuanto pueda viajar, lo primero que hago es irme a Salónica. 

P.¿Ve mucho fútbol? 

R.Todos los días. Es lo que más me gusta, pero el fútbol es muy ingrato. Dedicarte al fútbol es muy ingrato. Yo como entrenador no me veo ni me he visto nunca. No por nada, porque no tengo esa paciencia. Y sé que hay que empezar de muy abajo. Y no tengo ese corazón de este es mejor que este. Niños de 12, 13 años, eso es duro. Y no me gusta eso. Y como sé que hay que empezar por ahí, pues pasamos página, pasa palabra. Pero me hubiera gustado dedicarme al fútbol. Me hubiera gustado. Pero como sé que es algo ingrato, hay que tocar muchas puertas, hay que bailarle el agua a mucha gente... No me veo con esas ganas, ni esas fuerzas, ni nada de eso. Pero creo que se me daría bien. Yo creo que director deportivo sería muy bueno. Y como agente de jugadores también. Pero quiero eliminar ese proceso de chupar culos, entre comillas. Si volviera, me gustaría volver, por ejemplo, al Aris. Yo sé que ahí sería capitán general. En el sentido de que se valoraría lo que yo hago. Y estoy seguro de que me iría bien. Pero no es algo que me he planteado, ni me ilusiona a día de hoy. A veces lo pienso. Que juegan esta gente aquí. ¿Quién mete esto? Uno ha sido fútbolero, pero yo soy un aficionado viendo la tele. Y entonces soy igual de crítico que cualquiera que está en un bar.

P.¿Le parecen muy malos los futbolistas ahora? 

R.-Muchos lo son. Yo soy muy madridista y no entiendo cómo Guler juega en el Madrid, por ejemplo. No le va a llegar a él mi opinión. Pero si Guller juega en el Real Madrid todos los partidos, ¿dónde hubiera jugado yo entonces? Es que yo me hago esa pregunta. Si juega Guler, ¿es que Guler es mejor con 19, 20 años que yo con 19, 20 años? Ya le lo digo yo a Guller que no. Ya te lo digo yo. Es mi opinión. Y como esa, pues miles.

Koke: "El Málaga CF huele a ascenso"

P.¿Ve al Málaga? 

R.Sí, ahora lo estoy viendo mucho más, me gusta mucho. Y ya hace como 7 o 8 partidos, cuando empezó a coger la racha esta de partidos, cuando ya llevaba 2 o 3 partidos ganando,  Y hablando le dije a mi amigo, con el que veo el fútbol, que el Málaga me huele a ascenso. Huele a ascenso. Yo veo siempre el fútbol con un amigo mío en mi casa, siempre estamos en mi casa, todos los fines de semana no salimos. Desde las 2 de la tarde empieza el sábado y acaba el domingo a las 11 de la noche. No sé si le va a llegar para ascenso directo, porque viene de muy atrás y ya no puede fallar, ya queda cada vez menos puntos y ya se le han metido un colchón de 4 o 5 puntos algunos. Pero si no llega, al que le toque en play off lo elimina. No por nada, porque jugando así ganas. Jugando así ganas. Presión alta tras pérdida, no paran de correr, tienen 3 o 4 jugadores que tienen un talento increíble... 

P.¿Quién le gusta más? 

R.Dani Lorenzo. Yo creo que Dani Lorenzo juega en el Málaga, pero si lo pones por Guler en el Madrid no pasa nada. ¿Ayer quién fue de los mejores de Madrid? Thiago Pitarch, ¿no? ¿Es mejor que Dani Lorenzo? ¿Por qué? Porque se llama Thiago Pitarch hoy. Si le ponías ayer a Dani Lorenzo, hace un partido igual. Igual o mejor. Pero claro, ¿quién soy yo para decir que Dani Lorenzo puede jugar en el Madrid? Yo no soy nadie, pero yo si fuera director deportivo lo intentaría. Digo, 'oye, este niño del Málaga, atrévete a ponerlo'. Lo dije con Febas, que juega en el Elche. En el Málaga yo ya lo vi también. Ese chico está jugando en el Elche porque le toca jugar en el Elche. Pero si jugara en el Barcelona o en el Madrid tampoco pasa nada. Son jugadores que están en ese momento en el Elche o en el Málaga. Pero pueden estar en otro equipo. Es que alguien tenga ganas de decirte 'vente a jugar aquí'.

P.¿Le gusta el proyecto?

R.Sí, bueno, no ha quedado de otra. Se ha encontrado con una camada espectacular. 

P.¿La recuerda a la vuestra?

R.Claro, ya la vivimos en su época conmigo y con todos los que ya sabemos. Y la verdad que bueno, Izan, Daniel Lorenzo, Larrubia.... Larrubia es muy bueno también. Buenísimo. Pero yo creo que el talento en estado puro es Daniel Lorenzo. Creo que es un espectáculo. Pero no sé si alguien piensa como yo, porque es mi opinión. Yo lo veo que puede jugar donde le dé la gana. Pero esta es mi opinión. Yo si fuera director deportivo del Sevilla ya lo hubiera fichado. O del Betis. No tengo ni voz ni voto para eso.

P.¿Y le gusta lo que ve en el fútbol?

R. No, la verdad que no. No veo talento. No veo talento, por eso me encanta Daniel Lorenzo. Porque eso es talento. Y a mí me gusta el futbolista, a mí me gusta el Benzema, me gusta el Brahim, ese tipo de jugadores. Y cada vez hay menos. Cada vez hay menos. Es muy físico. A veces es importantísimo el físico. Igual que te digo que yo jugaría por talento a día de hoy, pero es que van como motos. Lo que corrió ayer Thiago Pitarch no es normal. No es normal. Hoy en día hay que estar muy bien físicamente, pero es como todo. El fútbol va evolucionando en ese sentido. 

P.-¿Cómo ha visto Málaga tras estos años?

R.-Increíble. Vivimos en el mejor sitio del mundo. Te lo dice alguien que ha vivido, no que ha estado, en muchos países.Yo he estado en muchos sitios, pero he vivido en muchos países y en muchas ciudades increíbles todas. Salónica es espectacular, Marsella, Lisboa, todas. Pero es que, como se vive aquí, hay muy pocos sitios. Aquí la gente es cercana, a la gente le gusta vivir la vida, estar en la calle. En otros países es que a esta hora, las cinco de la tarde, no hay nadie en la calle. Aquí se vive muy bien. Y en Málaga aquí lo tenemos todo. Somos afortunados. 

P.¿Cuántos idiomas habla? 

R.Hablo un montón. Y chapurreo otros pocos. Hablar así bien que pueda tener conversaciones francés, inglés, español obviamente, portugués. Un poco de rumano. Hablo griego. Un montón. Tres, cuatro muy bien y otros dos, tres que me puedo hacer entender. Sin estudiar, sin nada. Es algo que se me da bien. Me considero una persona astuta, listo. Y que lo capta todo rápido. Y no me ha hecho falta estudiar. También he querido aprender. Si uno no se lo propone, pues hay muchos extranjeros que yo tenía muchos compañeros y que no hablaban otro idioma que el suyo.

Koke, hace 22 años, en la Plaza de la Merced.
Koke, hace 22 años, en la Plaza de la Merced.

P.Koke, después de lo que hemos hablado, ¿la tentación del narco está ahí? 

R.No. Como te digo, he hecho mucho daño a gente que me rodea y que al final no tiene por qué pagar conmigo. Y espero que no tenga ningún tipo de recaída en ese sentido. 

P.¿Qué le diría a los chavales que estén en un momento así? 

R.Bueno, de hecho, uno de los motivos por el cual estoy en libertad es ese. Yo estaba en un programa de prevención de la delincuencia juvenil en Albolote, en la prisión de Granada. Salía prácticamente una o dos veces a la semana con otros presos también y con profesionales de la prisión. O sea, psicólogos, juristas, educadores. A dar charlas a institutos, colegios. Claro, cada uno por su tema. Había gente que había estado por ir borracho en un coche y atropellar a alguien. Cada uno por problemas diferentes. Asesinatos, maltratos. El mío era por narcotráfico. Una persona que ha sido, entre comillas, futbolista y que no necesitaba nada de esto para que acabe dedicándose al narcotráfico, pues bueno, era importante para un niño escucharlo. Porque el niño, el día de hoy, quiere ser futbolista. Y el que es golfo quiere ser traficante. Pues si escucha tu testimonio, pues quizás se lo piensa dos veces. Y yo trato de hablar con toda la naturalidad que puedo. O sea, yo he hecho esto, he ganado dinero haciendo esto. Pero esto tiene sus consecuencias. Es imposible que tú te dediques mucho tiempo a esto sin que te ocurra nada. Es muy difícil. No sé si existe esa persona. Un año, cinco años, diez años. Los que sean, pero en algún momento vas a acabar mal. Ya tú decides qué es lo que quieres. Mira lo que me pasa a mí. Yo estoy en prisión. Duermo todas las noches en una celda. Es lo que tú quieres y tú sabrás. ¿Tú me entiendes? No sé si todo vale. ¿Entiendes?

P.-¿Cree que se ha romantizado mucho el narcotráfico con las series?

R.-Sí, eso hace mucho daño. Eso hace mucho daño porque es que es muy adictivo. Para mí también, yo me las he visto todas. Es muy adictivo. Todo el mundo quiere ser ese personaje. Porque ese personaje se liga a las mujeres más guapas, lleva los mejores coches, tiene la mejor ropa, va a los mejores restaurantes... Pero en la misma serie lo ves. Acaba muerto en una cuneta o acaba en prisión en cadena perpetua. Pero la gente quiere vivir eso. El poder. Es que es un problema. Yo creo que nosotros mismos estamos haciéndole mal a la sociedad. Pero claro, y son series muy adictivas. La verdad. Y te metes en el personaje de tal manera que te lo crees. Breaking Bad, Pablo Escobar, El patrón del mal, no sé qué. Y 20.000 más. A mí antes de entrar en prisión me lo propusieron hacer una. Pero es que al final, por una cosa o por otra, pues, nunca se ha dado. Pero a ver, ya la he contado muchas veces. Mi vida es pública, ya sabéis. Y yo con 18 años era profesional. Con 33-34 dejé de serlo y con 37-38 acabé en prisión. No creo que la gente quiera pasar por ahí. Pero bueno, a veces es que te toca pasar para aprender. 

Koke, la reinserción y el daño de las series de narcotraficantes

P.¿Y qué es lo que más aprendió en este proceso? 

R.Pues como te decía, que hay que dar mucho valor a la libertad. Que uno no sabe lo que tiene hasta que no te ves ahí. Es que es un rollo. Es que todos los días lo mismo, a las 7:30 de la mañana, bajar al patio, encontrarte a un tío que ha hecho no sé qué. Porque al final, yo sí he hecho esto que está mal. Pero yo no soy una mala persona. Y te tienes que cruzar con gente que ha violado, que ha asesinado. Y tu día a día, ¿qué va a ser ese? Ese todos los días, de 100 personas que haya 70 son muy malos. Y 30 que están ahí por problemas de cualquier otro tipo que no son tan graves. No, esa no es la vida que yo quiero. Ni que debe de querer cualquiera. Y bueno, luego están todos los problemas que te puedes encontrar en prisión. Porque claro, te estás moviendo con gente que son malas. Y al fin y al cabo te puede pasar cualquier cosa, cualquier día. Obviamente yo no me meto con nadie, no me tiene por qué pasar. Pero el problema está ahí, a la vuelta de la esquina. Es lo que hemos aprendido, valorar lo que uno tiene. Es que la libertad uno no la piensa que la vas a perder. Nunca lo ha pensado. Tú no la piensas en tu día a día, claro. Tú no piensas delinquir. Por lo tanto no es algo que exista para ti la posibilidad de acabar en prisión. Pero es que ya ha pasado. Libertad, libertad. Libertad es como no estar enfermo. Salud y libertad, que todo el mundo lo dice. No es mentira. 

P.Después de todo eso, ¿a qué aspira? ¿qué tiene en la cabeza? 

R.Pues la verdad es que tengo muchos proyectos, pero es que tampoco puedo... No soy una persona normal en estos momentos. Tampoco puedo tener muchos planes. Ahora lo más importante es disfrutar de lo que tengo, que es un poco de libertad. De mis padres, que ya están mayores. Y bueno, me gustaría disfrutar el tiempo que ellos tengan en vida lo más posible con ellos.

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