Francisco Lombardi, Premio Retrospectiva del Festival de Málaga: "Hay películas que cuando terminan, se van contigo y te acompañan"

El director peruano presenta su película 'El corazón del lobo', sobre el grupo terrorista Sendero Luminoso

Francisco Lombardi, Premio Retrospectiva del Festival de Málaga: "Trato de generar un pensamiento crítico en el público que va al cine"

El director peruano Francisco Lombardi, Premio Retrospectiva, en Málaga.
El director peruano Francisco Lombardi, Premio Retrospectiva, en Málaga. / Javier Albiñana

En la terraza del AC Hotel Málaga Palacio, con el sol golpeando el centro de la ciudad y la Catedral de Málaga como testigo del encuentro, el director peruano Francisco Lombardi reflexiona durante su paso por el Festival de Málaga sobre el cine y su poder de crear pensamiento crítico. El cineasta recibe en esta edición el Premio Retrospectiva-Málaga Hoy, un reconocimiento a toda su trayectoria, y presenta además El corazón del lobo, una película que representa el horror del grupo terrorista Sendero Luminoso de Perú.

Pregunta.¿Cómo se siente al recibir el Premio Retrospectiva-Málaga Hoy?

Respuesta.Muy honrado, porque es muy importante para mí. Recibirlo aquí, en España, tiene muchas indicaciones. Por eso en la primera película que hice, que tuvieron ciertas razones internacionales, fueron coproducidas con España. He recibido mucha ayuda de productores españoles, de Gerardo Herrero, por ejemplo. En España, que he tenido parte de mi carrera, recibir este premio tiene un significado especial. He venido antes también a Málaga. También he tenido la suerte de que una de mis actrices de una de mis películas, tuviera el premio en ese momento, cuando vinimos aquí. Todo eso construye ese especial, la verdad que me pone muy contento.

P.Vuelve a Málaga 20 años después.

R.Mucho mejor que la vez anterior porque ahora me están haciendo un reconocimiento y es un viaje que tiene un color especial. Pero muy bien, me han tocado en general días bonitos. Esperando que llegue el momento de la exhibición de la película.

P.¿Qué es lo que más le gusta de Málaga?

R.Málaga es una ciudad muy bonita. A mí me gustan mucho las ciudades de mar, que están cerca de la playa. Y Málaga tiene eso, y aparte tiene mucha historia. Hay mucho para ver, mucho para caminar. Y luego el Festival de Cine es un festival que tiene una especial relevancia para el cine hablado en castellano. Y en ese sentido, importante, pues rescata nuestro cine.

P.Cuénteme sobre El corazón del lobo.

R.El corazón del lobo es una película que yo tenía pensado hacer hace mucho tiempo. Es una película que dialoga con La boca del lobo, una película sobre un grupo de uniformados que llegan a un pequeño pueblo de la sierra de Perú, de campesinos, y se produce ahí una masacre. Entonces era una mirada de la guerra antisubversiva, pero desde la perspectiva de los militares, de los uniformados, y en cambio me quedó siempre la deuda de sentir que había visto solamente un lado de la historia. Y con los años fui buscando materiales para ver del otro lado, conocer un poco acerca del Sendero Luminoso, cómo era. Cuando yo hice La boca del lobo, Sendero Luminoso todavía era un movimiento muy indefinido, era como un fantasma que solamente aparecía para sembrar muerte, destrucción, terror y desaparecía. Pero con los años y cuando se supo ya más del movimiento, pude acercarme un poco a cómo funcionaban internamente ellos.

P.Basada en un libro, El miedo del lobo.

R.Y a partir de una historia real, construí el relato de Aquiles, de este niño que es secuestrado por Sendero y vive 10 años dentro de su mundo, lo cual me permitía conocer cómo funcionaba por dentro. Eso me pareció interesante para completar el círculo de mi primera visión de todo lo que fue ese momento histórico en ePerú, fue muy duro. Todo lo que fue la presencia de Sendero Lunimoso durante casi 20 años. Y ahora me siento un poco más tranquilo. No porque se haya agotado el tema, porque es un tema que da para mil historias, sino porque por lo menos dentro de mi escenografía hay una mirada un poco más compensada de lo que fue ese momento tan duro de Perú.

P.¿Por qué decidió adentrarte en su mundo y darles esa voz?

R.Me interesaba mucho entender qué es lo que había motivado al grupo de personas que se fueron integrando a Sendero Luminoso, qué cosa pasaba en la cabeza de ellos como para poder haberse convencido de que esta idea de la revolución tan brutal, tan violenta, tan dura con los propios campesinos... Y estudiando el tema es que he ido averiguando cosas. Por ejemplo, que la ideología de Abimadal Guzmán, que es el líder de esta agrupación, surge de un viaje que hace este hombre, que es un marxista-leninista muy definido, pero viaja a China con muchos líderes de izquierda y pasan tiempo allá. Bueno, él estuvo justo en la época en que había muerto Mao y estaba produciéndose la revolución cultural en China con la banda de los cuatro dirigiendo la revolución. Una época terrible en China, con muchísima sangre, muchísimos muertos, mucha persecución. Y entonces Abimael Guzmán tomó un poco la idea de este momento de China para trasladarlo a Perú. Y encontró, evidentemente, que es una realidad completamente diferente. Y dentro del fanatismo y de la locura de Abimael, fue poco a poco formando ese movimiento, a partir, en muchos casos, de convencimiento, pero en muchos otros, de amenazas, de presión sobre la gente. La manera en que normalmente iba juntando gente, sobre todo en las zonas rurales, era a partir de tomar uno de los hijos de una familia e introducirlo dentro del grupo de Sendero y tener amenazados a los padres. La chica traicionaba al partido, huía, la venganza era con los padres, con la familia. Y organizaron una red en este sentido de amenazas y mucha gente entró. Y luego poco a poco, ya estando dentro, se lograron mimetizar un poco con la conducta de Sendero, que era una conducta absolutamente inhumana, que mataban a la gente, la vida humana había perdido completamente valor. Y esa era un poco la foto, me empezó a un sonar muy fuerte y quería entenderlo, por eso es que me acerqué y cuando estuve dentro de eso, me di cuenta que todo ese terror que ellos manejaban hacia afuera también era interno. Pero también había todo este mundo de amenazas y de muertes violentas dentro del mismo grupo. Todo eso me parece que es un mundo realmente sobrecogedor, interesante, distinto, que valía la pena que la gente lo conociera.

P.¿Cree que el cine, y la cultura en general, son un buen altavoz para denunciar situaciones, para dar a conocer o cambiar la mirada de la gente?

R.Yo creo que el cine tiene un espectro muy amplio. Tiene la posibilidad de albergar a muchas voces diferentes, a muchas formas de acercarse a diferentes temas, no necesariamente para hacer una denuncia, también es la voz de autores que tienen un mundo más íntimo, más personal. También hay un espacio para la experimentación, para un cine más abierto, más multitudinario. Es una de las grandes virtudes del cine. Es un espacio muy grande y muy libre. En mi caso, combino un poco con películas de ficción a partir de la construcción de una historia de unos personajes, pero siempre contextualizando, dándole un determinado ambiente social. Y eso lleva un poco a que muchas veces se califique mi cine como un cine muy social y como un cine de denuncias, cuando en realidad lo que hago es poner a los personajes en un determinado ambiente y, a partir de eso, uno puede tener una lectura social determinada.

P.Usted quiere que los espectadores, después de ver sus películas, tengan un pensamiento crítico. ¿Cómo lo consigue?

R.Para dar un ejemplo práctico, conversando un día con un guionista chileno amigo, me dijo una cosa que me quedó y que ha quedado para mí como una lección. Él decía que hay películas que cuando terminan en el cine se quedan en el cine y hay películas que cuando terminan, se van contigo y te acompañan a tu casa, te acompañan los siguientes días. O sea, te hacen pensar, se quedan contigo. Y ese es el cine que a mí me gusta, es el cine que me gustaría hacer. Un cine que genere pensamiento. En Perú especialmente, porque nosotros tenemos un país muy desintegrado. La sociedad peruana es una sociedad marcada básicamente por la desinformación, por las carencias educativas. Eso hace que la gente tenga un pensamiento poco crítico. Y dar información, ofrecer conocimiento, creo que va generando pensamiento crítico. A mí me parece muy importante eso. No tiene nada más que ver un poco lo que pasa en Perú, por ejemplo, con las elecciones. Nosotros votamos cada cuatro años, pero en los últimos ocho años me parece que ha habido ocho presidentes. Elegimos tan mal que está permanentemente generándose crisis política. En este momento, nosotros tenemos unas elecciones presidenciales en pocas semanas, y los grupos que están encabezando las encuestas son los mismos grupos que están hoy en el Congreso manejando el país. Y la gente está harta de ese grupo. Sin embargo, tú ves las indecisiones de voto, las encuestas, y son los mismos grupos que están hoy y a los cuales la gente desprecia. Y la gente va a volver a votar. ¿Por qué? Porque no tienen conocimiento de qué cosa hay en cada grupo, no se informa la gente, hay un gran desinterés por la política. Eso es una falta de pensamiento crítico que se ha generalizado. Y en ese sentido, creo que necesitamos trabajar en el cine, en la literatura, en todo. No necesariamente, como decía hace un rato, que el cine tiene que ser eso, pero en mi caso sí me interesa.

P.A la hora de elegir un proyecto para generar ese pensamiento crítico, ¿sigue algunas pautas?

R.Normalmente escojo temas que pudieran ser temas de un cierto interés general, al menos contextualmente, dentro de lo cual se mueven los individuos, y en función de eso voy armando unas situaciones determinadas que generan contradicciones y dilemas morales. A partir de la elección de los personajes, de determinados dilemas morales y tratando de manejar la verdad en los personajes, con eso se va generando pensamiento crítico.

P.¿Qué tienen en común Perú y España?

R.Para empezar, el idioma, por lo menos en la parte de la sociedad de la costa. Perú es un país muy complejo, es un país multicultural. Tenemos culturas muy distintas y además muy enfrentadas. Nosotros tenemos en toda la zona de la costa un tipo de poblador del norte que tiene unas determinadas características en la costa, uno del sur, y luego en la sierra tienes todo el mundo del campesinado. Una parte es aymara, otra parte es quechua. Luego tenemos la zona amazónica, donde están diferentes etnias, una de las cuales se trata en la película, que es la etnia chánica. En un país tan diverso es muy complicado generar conceptos que sean muy unificadores. El cine sirve un poco para eso también. En La boca del lobo se tocaba específicamente ese tema. Como esos militares que venían de la costa, que llegaban a este pueblo donde no entendían lo que hablaban, y el enfrentamiento que había ahí. Hay momentos que se iza la bandera de Perú y ves a unos campesinos que no saben hablar castellano y que no pueden cantar el himno, porque los obligan a cantar el himno nacional y no lo saben cantar en castellano. Todas esas divergencias culturales hacen que Perú sea un país especialmente complejo.

P.En una entrevista con este periódico, el director del Festival de Málaga, Juan Antonio Vigar, dijo que en Latinoamérica tienen mucho peso las películas que tratan sobre la comunidad, sobre las minorías, o incluso películas llamadas indígenas. ¿Son tan importantes?

R.En el caso de Perú, particularmente, lo que ha habido en los últimos años es un gran desarrollo del cine regional. El cine que no tenía voz, que no se hacía, y que a partir de unas ayudas que ahora da el Estado se están haciendo muchas películas en provincias, en zonas de regiones. Hay películas que se hacen en idiomas quechua o aymara y que básicamente se exhiben en las zonas de influencia de esas lenguas. Películas, por ejemplo, que se hacen en Puno, se exhiben fundamentalmente en Puno y en las cercanías de Puno en los cines. No necesariamente llegan a Lima, no necesariamente llegan al país. Hay como una distancia, y el cine de una u otra forma sirve para ir acortando. Por ejemplo, el Festival de Cine de Lima acoge muchas películas que son del cine regional y eso se ve en Lima, y eso sirve de alguna manera para acercar un poco las culturas. Pero sí, se está haciendo mucho cine porque son regiones que han sido muy olvidadas muy abandonadas, no tenían voz. A partir de esta apertura que hay se está empezando a hacer mucho cine ahí y por eso es que están saliendo todas estas películas.

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