Carlos III toma medidas para apartar a sus sobrinas Beatriz y Eugenia, hijas de su hermano Andrés
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La decisión del monarca británico de redefinir la lista de invitados para el palco real en Royal Ascot no es un simple ajuste de protocolo; es una declaración de intenciones sobre el futuro de la Casa Windsor. En un movimiento que ha generado un intenso debate en los círculos de la aristocracia, el rey Carlos III ha optado por limitar la presencia de sus sobrinas, las princesas Beatriz y Eugenia de York, en los espacios más exclusivos del evento hípico por excelencia.
Esta medida se enmarca en la filosofía de una "monarquía reducida" (slimmed-down monarchy) que el soberano lleva concibiendo desde su acceso al trono en 2022. Al retirar el acceso automático de las hijas del ex príncipe Andrés, Andrés Mountbatten-Windsor, y su ex esposa Sarah Ferguson, a las zonas de máxima representación, el Rey envía un mensaje de austeridad y pragmatismo: solo aquellos que trabajan activamente para la Corona y ostentan funciones oficiales deben ocupar el primer plano institucional. La visibilidad de las princesas de York, que no son "miembros trabajadores" de la familia real, se considera ahora un activo que debe gestionarse con cuentagotas para evitar críticas sobre los privilegios de la familia extendida.
Sin embargo, el rigor de esta decisión esconde una complejidad humana y política evidente. Para muchos analistas, este "veto" indirecto profundiza la brecha con la familia de su hermano, dejando a Beatriz y Eugenia en un limbo social donde, a pesar de su linaje, se ven desplazadas por el ocaso de su padre, vinculado de lleno en el caso de Jeffrey Epstein no solo por su comportamiento sexual que ha horrorizado a la opinión pública mundial sino por compartir información confidencial del país.
En el caso de las princesas apartadas son:
Beatriz de York
Nacida en 1988, es la primogénita de los duques de York y ocupa actualmente el noveno puesto en la línea de sucesión al trono. A diferencia de sus primos Guillermo o Harry, Beatriz no está "al servicio activo" de la Corona, lo que le ha permitido desarrollar una trayectoria en el sector privado, destacando como vicepresidenta de Alianzas y Estrategia en la empresa tecnológica Affinity. Casada desde 2020 con el promotor inmobiliario italiano Edoardo Mapelli Mozzi, con quien tiene una hija llamada Sienna, Beatriz tiene una actividad filantrópica, centrada especialmente en causas relacionadas con la dislexia (condición que ella misma padece) y el bienestar infantil.
Eugenia de York
Nacida en 1990, la hija menor de los duques de York ocuparía el décimo lugar en la sucesión. Al igual que su hermana, mantiene una carrera profesional ajena a la agenda oficial de palacio, ejerciendo como directora en la galería de arte Hauser & Wirth en Londres, consolidando así su formación en Historia del Arte y Literatura Inglesa. En el ámbito personal, contrajo matrimonio en 2018 con Jack Brooksbank, con quien tiene dos hijos, August y Ernest. Eugenia es reconocida por su labor humanitaria por colectivos desfavorecidos y por dar visibilidad a la escoliosis, tras haber sido intervenida de una desviación severa de columna en su infancia.
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