El capricho escondido en un aldea de Málaga: una torre de colores, cinco plantas y más de 200 obras que construyó un vecino inspirado en Gaudí

La Casa Museo Axarquía, obra de Antonio Montañez, sorprende con su arquitectura colorida, objetos históricos y más de 200 obras

Esta casa es una obra de arte, está hecha por el Gaudí de la Axarquía de Málaga y se encuentra en Torremolinos

Así es la Casa Museo Axarquía. / Casa Museo Axarquía

En una pequeña aldea de la comarca malagueña de la Axarquía, entre casas blancas y paisajes que miran al Mediterráneo desde el interior, emerge una construcción que rompe con cualquier expectativa. Colores intensos, formas inesperadas y un torreón que corona el edificio convierten este lugar en una de las creaciones más singulares del territorio. En El Valdés, dentro del municipio de Moclinejo, se levanta la Casa Museo Axarquía, una construcción conocida popularmente como el Capricho de la Axarquía, ideada por un vecino que decidió transformar su pasión por el arte y la cultura local en un edificio tan sorprendente como personal.

La Casa Museo Axarquía es fruto de la iniciativa de AntonioMontañez, un creador autodidacta al que muchos conocen como el Gaudí de la Axarquía. La historia de esta peculiar construcción comenzó hace más de quince años, cuando Montañez decidió levantar un museo sin seguir un proyecto arquitectónico convencional.

En lugar de planos detallados, la inspiración llegó del modernismo y de la obra de AntoniGaudí, cuya influencia puede apreciarse en múltiples detalles del edificio. Durante aproximadamente un año de trabajo intenso, y con la ayuda de dos amigos albañiles, Montañez consiguió levantar una casa de cinco plantas que destaca por su originalidad y por el uso creativo de materiales. La mayor parte de la construcción se realizó con materiales de derribo procedentes de antiguas casas de la comarca, lo que aporta al conjunto un carácter sostenible y profundamente ligado al territorio.

Una torre multicolor que destaca en el paisaje

El exterior del edificio es una de las características que primero llaman la atención. La Casa Museo Axarquía presenta una fachada colorida, con ventanas de formas diversas y un torreón coronado por un tejado de “veinte aguas” que se ha convertido en su elemento más reconocible.

El estilo recuerda al trencadís modernista, técnica popularizada por Gaudí, especialmente visible en un gran mapa de la comarca de la Axarquía elaborado con fragmentos de azulejos que decora parte del exterior.

La cúpula de la Casa Museo Axarquía. / Casa Museo Axarquía

Este juego de colores, cerámicas y formas orgánicas crea un contraste llamativo con el entorno rural de ElValdés, donde la naturaleza y la arquitectura tradicional se combinan con esta singular propuesta artística.

Cinco plantas dedicadas a la cultura y la memoria de la comarca

En sus más de 200 metros cuadrados de superficie, la CasaMuseoAxarquía alberga un recorrido por la historia, la cultura y las tradiciones de la comarca. El edificio se distribuye en cinco plantas que incluyen un sótano, varias salas temáticas y un mirador en la parte superior.

Cada nivel reúne una colección heterogénea de objetos y piezas de coleccionismo que reflejan distintos aspectos de la vida en la Axarquía. Entre ellos aparecen antiguos aperos de labranza, utensilios domésticos, elementos relacionados con oficios tradicionales e incluso curiosidades como una antigua máquina manual para elaborar helados. El conjunto incluye más de 200 obras y objetos expuestos, entre esculturas, pinturas y piezas artísticas de diversos creadores.

TIK-TOK

Artistas y piezas singulares dentro del museo

La Casa Museo Axarquía también funciona como escaparate del talento artístico vinculado a la comarca. Entre las obras que forman parte de la colección aparecen creaciones de artistas como Francisco Hernández, Evaristo Guerra, Antonio Hidalgo, Segovia Páez, Ganfornina, Javier Navarta, Macu y Magdalena Romero, entre otros.

Entre los objetos más curiosos se encuentra una navaja de grandes dimensiones que, según la tradición local, podría haber pertenecido a algún bandolero de la comarca, como el legendario El Bizco de El Borge. Además, el museo conserva ejemplos del axarco, una moneda utilizada en la comarca que dejó de circular a comienzos de la década de 2000.

Habitaciones temáticas dedicadas a la identidad de la Axarquía

El interior del edificio incluye cinco dormitorios temáticos que rinden homenaje a distintos aspectos culturales de la comarca. Algunos de ellos evocan tradiciones musicales como los verdiales, mientras que otros se centran en productos característicos del territorio.

El interior de la Casa Museo Axarquía. / Casa Museo Axarquía

En la decoración aparecen también recreaciones de cajas de pasas, botellas de vino y otros elementos ligados a la identidad agrícola de la zona. Detalles como un camaleón tallado en la baranda de madera refuerzan la estética inspirada en el modernismo.

El sótano, con una decoración particularmente recargada y personal, presenta una estética que recuerda en algunos aspectos al estilo de la residencia del escritor Gabriele D'Annunzio en GardoneRiviera, aunque reinterpretada desde una perspectiva local.

Un proyecto artístico que se extiende por toda la aldea

La huella creativa de AntonioMontañez no se limita únicamente al museo. Su trabajo también puede verse en otros puntos de El Valdés, donde ha participado en la decoración de espacios públicos.

La Casa Museo Axarquía, por fuera. / Casa Museo Axarquía

Entre ellos se encuentran la fuente de la aldea, el parque infantil contiguo y varios elementos cerámicos situados en la entrada del pueblo, que reciben a quienes llegan a este pequeño enclave de la Axarquía.

Una nueva etapa para la Casa Museo Axarquía

La Casa Museo Axarquía inició recientemente una nueva etapa de gestión con la colaboración del Ayuntamiento de Moclinejo. Esta iniciativa ha permitido impulsar la organización de visitas guiadas para conocer el interior del edificio y su colección. Durante el recorrido, los visitantes pueden descubrir las distintas plantas del museo, observar las obras expuestas y comprender mejor el proceso creativo que dio origen a este singular proyecto.

Mientras tanto, AntonioMontañez continúa desarrollando nuevas ideas artísticas. Actualmente trabaja en otra construcción en Torremolinos, cerca de la zona de Playamar, donde pretende levantar una obra aún más personal, con múltiples referencias a su vida y a su entorno familiar. En el pequeño núcleo de El Valdés, este edificio se ha convertido en una muestra visible de cómo la creatividad individual puede transformar un espacio rural en un punto de interés cultural dentro de la Axarquía malagueña.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último