Málaga

Belén Higueras y Nerea González: Un universo virtual sin barreras físicas

  • Belén Higueras y Nerea González, dos jóvenes con discapacidad que están creando un metaverso en el que poder disfrutar y trabajar

Belén Higueras y Nerea González frente varios dispositivos electrónicos.

Belén Higueras y Nerea González frente varios dispositivos electrónicos. / JAVIER ALBIÑANA (Málaga)

Fue en 1992 cuando el autor de ciencia ficción Neal Stephenson hizo referencia por primera vez a la palabra “metaverso” en su obra Snow Crash. Más tarde, Philip Rosedade creó una comunidad digital, en la que los usuarios podían realizar actividades con un avatar, que denominó  Second Life (Segunda Vida). En octubre de este año, el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, anunciaba que su empresa pasaba a llamarse Meta. Y es que son cada vez más las compañías que apuestan por este concepto, una especie de universo virtual que, aseguran, es el futuro. 

Así lo confirman las malagueñas Belén Higueras y Nerea González, inmersas en la creación de Quantum Babylon, una plataforma 3D en la que “se puede hacer cualquier cosa" y, además "elimina las barreras físicas”.

Hace 15 años, tras un quiste en la médula ósea y una negligencia médica que hizo que se quedara cuadripléjica, Higueras pasó un año internada en el Hospital Nacional de Parapléjicos -ubicado en Toledo-. “Estaba deseando salir de ahí y empezar de nuevo a vivir”, recuerda la joven.

Apasionada del mundo audiovisual, decidió estudiar Periodismo y retomar el contacto con el ordenador y la tecnología. Cuando terminó la carrera, realizó un módulo 3D, ya que hacía años que entraba a Second Life y creaba diferentes espacios como discotecas o zonas de juego. Pero verdaderamente todo empezó cuando conoció a Nerea González, una joven graduada en Turismo, a la que con 29 años le diagnosticaron una enfermedad mitocondrial que la dejó en silla de ruedas. 

A consecuencia de su asidua actividad en redes sociales, González conoció a un grupo de programadores de Valencia interesados en buscar alternativas para adaptar la informática a personas con discapacidad, “entonces me acordé de Belén. Los puse en contacto y congeniaron en seguida”, cuenta, al tiempo que añade que “tuvieron la idea de crear un metaverso”.

La mecánica de uso -explican- es sencilla. Se crea un avatar al gusto del usuario con el que  podrá moverse por este mundo, asistir a actividades e, incluso, interactuar con el resto de usuarios. 

Ir a conciertos, al cine, a discotecas o  a clase.  Pero también dar conciertos, crear esculturas o vender ropa. ¿Las posibilidades? “Casi infinitas”, asegura Belén.

Uno de los objetivos de la periodista es crear un aula virtual para niños hospitalizados, y así puedan participar de una forma más cercana en el ámbito educacional y “salir de la burbuja y el aislamiento que supone estar dentro de un hospital”, explica. 

Por su parte, Nerea puntualiza que el fin de este proyecto es “eliminar la famosa distancia social”. “La gente la ha conocido ahora, pero para nosotros es una constante en nuestras vidas, ya sea por barreras físicas o psicológicas”, relata, al tiempo que insiste en que cuando en un mismo mundo se relacionan personas monotípicas con personas con discapacidad no hay ninguna diferencia. “Ahí todos tenemos las mismas posibilidades y capacidades”, manifiesta.

Antes de la pandemia, plantear este tipo de ideas era “impensable”, asegura González. “La gente nos hubiera dicho que estábamos locas”, insiste. Sin embargo, ahora con la situación originada por el Covid “necesitamos internet para todo, es una necesidad”, añade.

Trabajar y disfrutar  como en la vida real a través de la pequeña pantalla  y sin moverte de casa. Pero, ¿cómo es posible comerciar o monetizar por una labor desempeñada? Gracias a la tecnología blockchain, que hace posible la existencia de los NFT (Non Fungible Tokens) y las criptomonedas.

Los NFT son una especie de certificados de autenticidad que garantizan  la propiedad exclusiva de un objeto digital, y suelen estar adjuntos a alguna obra de arte o ilustración digital. “Se crea como un ADN que hace que el producto no se pueda copiar, queda registrado además quién es el autor y con eso se puede comerciar”

Belén y Nerea  prevén que en primavera salga a la luz la primera beta del programa: un museo virtual en el que 20 artistas van a exponer sus obras. Aunque recalcan que se trata de un “proyecto escalable” y que irán implementando más funcionalidades en función de la demanda de los usuarios.

Y es que solo durante el año pasado hubo más de cinco millones de menciones del metaverso online, siendo la Generación Z y la Millennial los grupos de edad que dominan el 90% dichas conversaciones, según un estudio realizado por Bussiness Reporter. 

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