Los comercios de Eugenio Gross se topan con el Metro de Málaga: "Te sientes acorralado"

Las obras, iniciadas en noviembre, invaden los locales de polvo y ruido y provocan las quejas de los negocios cercanos por la falta de accesibilidad y de aparcamiento

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Obras del metro en Eugenio Gross
Obras del metro en Eugenio Gross / Javier Albiñana

Los comercios de la calle Eugenio Gross comienzan a sentir el impacto de las obras del metro de Málaga, que prevén extenderse al menos en 30 meses y que, según los afecados, podrían provocar cierres. El polvo y el ruido de la maquinaria alcanza a los locales que, en su mayoría, confirman recibir menos clientela por la dificultad de acceso a la calle, donde antes los vehículos encontraban aparcamiento –o paraban en doble fila–. Ahora, lamentan, solo disponen de sitio en vías perpendiculares, que se habilitan en doble sentido para residentes y emergencias.

"Te sientes acorralado, no queda otra que mirar otras opciones o cerrar. Está el polvo y el ruido constante y horrible, pero también la falta de accesibilidad, porque aparcamiento no hay. Teníamos muchos clientes del Rincón de la Victoria, Teatinos, Torremolinos o el centro y ya no vienen", ha destacado Laila Akabbouz, dueña, junto a su marido Driss Atraías, de un negocio de comida casera marroquí y mediterránea, ubicado al inicio de las obras.

Driss Atraías en su local de comida casera para llevar ubicado en Eugenio Gross
Driss Atraías en su local de comida casera para llevar ubicado en Eugenio Gross / Javier Albiñana

Ambos luchan por resistir en el local donde se instalaron hace dos años, pero reconocen que su situación es difícil: "Un día cerraron este tramo e hicimos una caja solo de 20 euros. Sufrimos cortes de luz y sobre todo de agua, dos veces al mes. No avisan de nada. Nos estamos manteniendo porque no tenemos trabajadores y al que teníamos le tuvimos que dar de baja, porque no podemos".

Bares y restaurantes, entre los afectados

En la acera de enfrente, un poco más avanzada la calle, que está cortada desde Martínez Maldonado hasta Martínez de la Rosa, se encuentra el Bar Ranea III, con más de 40 años de trayectoria. Desde su barra, Miguel Ángel Díaz, cuenta cómo en tan solo un par de meses sufre las consecuencias de la obra en su comercio.

"La obra está muy parada y la afluencia de coches, vehículos, no está. No consigo ni el 20% de lo que hacía antes. Además, no han tenido en cuenta que son edificios de los años cincuenta y no tienen párking. Esto me perjudica a mí y a todos los negocios", matiza.

Miguel Ángel Díaz en su bar Ranea III
Miguel Ángel Díaz en su bar Ranea III / Javier Albiñana

Con ello, Díaz, manifiesta su malestar también por la atención que reciben en la zona. "No vienen a preocuparse, podrían reducir la tasa de basuras o de ocupación de la vía por las terrazas, algo que nos eche una mano, pero nada. Veremos hasta dónde podemos aguantar, la predicción es muy oscura".

Desde la esquina superior de la vía en la que acaban los trabajos y colinda con Martínez de la Rosa, se encuentra el Café-Bar Los Compadres, también reconocido por los vecinos. En él, su dueño Miguel Ruiz admite no verse "tan afectado" hasta esta primera semana de enero, cuando, según él, han instalado una valla frente a su negocio y ya no se ve desde la otra calle.

Miguel Ruiz en su Café-Bar Los Compadres
Miguel Ruiz en su Café-Bar Los Compadres / Javier Albiñana

"Las obras tienen que afectar, es lógico. Ahora se junta con la temporada baja. Veremos en abril con la Semana Santa, que empieza a moverse el mercado. Hasta que no llegue el momento no lo podré saber", añade.

Bajan las ventas, también en tiendas

Por otro lado, desde los comercios como las tiendas de alimentación y otros productos, asimismo, empiezan a ver complicaciones y menos cantidad de clientes entrando por sus puertas. En este punto, Jaoiab alarach dueño de la frutería Frutas y verduras Isa, insiste en que nota la bajada de ventas "desde el inicio de las obras" y la complicación de "descargar la mercancía" ahora que está cortado el paso. "Estamos fatal, no sabemos que va a pasar", comenta.

Mientras, tan solo tres semanas atrás Clara Caparrós se atrevió a abrir la joyería Clarivan junto a su marido Iván Fernández, con la maquinaria ya sobre el asfalto: "Cuando lo vimos ya habíamos cerrado el contrato. Pero bueno, pensé que iba a ser peor. Esperemos que en lugar de 30 meses tarden 20, o algo menos".

Clara Caparrós en su joyería Clarivan
Clara Caparrós en su joyería Clarivan / Javier Albiñana

Por su parte, desde el Estanco de Victoria Sánchez, ubicado a mitad del recorrido de los trabajos, su dueña admite haberse "preparado un poquito", pero expresa su preocupación al no saber "hasta dónde puedo llegar". "Las ventas han bajado un montón y las ayudas las pides, pero luego es peor devolverlas. Si no puedo tendré que cerrar. Eso sí, ha negocios más afectados por el paso y para ellos será más difícil, aquí es verdad que viene la gente a buscar el tabaco".

Desde la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía, a cargo del proyecto, han dispuesto nueve pasos peatonales para poder acceder a los portales que irán modificándose en función de las necesidades de la obra. Esta abarca una longitud de 653 metros y una inversión de 46,4 millones de euros cofinanciados con Fondos Feder de la Unión Europea, incluyendo también la ejecución de la estación La Trinidad.

Sumado a ello, la construcción prevé, a su paso por la calle Eugenio Gross, un túnel de 8,3 metros y la estación de un tamaño de 15 metros cara interior, con el edículo cercano a la avenida de La Purísima, donde se ha procedido a demoler y empezar a trabajar en la reposición de los servicios afectados.

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