Inés Moreno, investigadora contra el Alzheimer: "Es muy cansado estar demostrando que por ser mujer eres igual de buena"
8M
La experta se adentra en su mundo profesional desde una visión orientada a la "equidad"
La científica malagueña Melissa García gana el Premio Nacional de Investigación para Jóvenes
El Alzheimer se ha convertido en una enfermedad a día de hoy muy presente en el país con aproximadamente "un millón de casos diagnosticados" y otros tantos sin identificar. Ante el reto de encontrar una cura, se encuentran profesionales como Inés Moreno, una destacada investigadora y vicerrectora adjunta de Investigación en la Universidad de Málaga (UMA) que lleva más de 20 años en el laboratorio para tratar de hallar modelos o terapias efectivas contra esta patología y defiende su "vocación" ante un sector para el que clama más "equidad".
"El que seamos menos tampoco implica que nos cueste más trabajo, nos cuesta llegar, pero no somos menos capaces de hacerlo. Es muy cansado estar constantemente demostrando que simplemente por ser mujer eres igual de buena. También estoy un poco en contra de los favoritismos, pienso en la equidad, no es que nos tengan que hacer favores", remarca Moreno, en entrevista con este periódico, también con motivo de la conmemoración del Día de la Mujer este 8 de marzo.
En este sentido, la experta, ganadora del Premio Albus de Grifols por el planteamiento terapéutico desde el tratamiento de la proteína albúmina contra el Alzheimer, reconoce que ha hecho carrera en un sector en el que ha visto una mayor presencia de mujeres ya con el paso de los años y "más visibilidad" para el género, a la espera de que siga siendo así y de que "va a mejorar en siguientes generaciones", aunque quede camino por delante.
La trayectoria profesional de Moreno pasa también por el extranjero y, muy en concreto, por Estados Unidos donde estuvo ejerciendo alrededor de una década: "Soy una de las afortunadas que se volvió a España con un contrato de atracción de talento. Tuve la suerte pero ser mujer es un reto, es complicado tener una familia y la investigación es muy competitiva", matiza.
Con ello, revela que eligió su carrera al partir de la vocación y su deseo de estudiar o trabajar en "algo que pudiera ayudar a los demás" y que, pese a plantearse "medicina o veterinaria", se decantó por biología porque "más que dar una pastilla, quería ser la persona que la inventara".
Destino: mejorar la salud
Desde ahí, su trabajo actual se centra más en el estudio de factores de riesgo implicados en el desarrollo de la enfermedad y que llegan a ser 14. Entre ellos, el envejecimiento se posiciona como el "principal" y hay otros "determinantes" tienen que ver con actividades de la vida cotidiana "modificables": como son los "relacionados con la salud en general" (beber, fumar, una dieta poco equilibrada, dormir mal o hacer poco ejercicio). Así como, el tener "un bajo nivel educativo, el aislamiento social o el estrés".
"En España hay como un millón de casos diagnosticados, y en Andalucía puede haber unas 120.000 personas. El principal problema son las no diagnosticadas, y que el diagnóstico es ya cuando existen síntomas muy aparentes. En Málaga tenemos cosas buenas y malas, aquí tenemos una vida con bajo estrés, una dieta mediterránea y además un clima que nos permite tener actividad", recalca.
Por tanto, teniendo en cuenta estos indicadores, Moreno indaga en "una esperanza en el desarrollo de nuevas terapias inmunológicas pero no definitivas que van a permitir que las personas puedan tener una mejor calidad de vida en aproximadamente un 30 % de los sintomas clínicos que tienen". Ello consistiría en una terapia combinada para eliminar "las proteínas tóxicas del cerebro, disminuir la inflamación que se produce y restaurar el ambiente afectado en el sistema nervioso". Tras lo cual iría "la parte de mejorar o aliviar el problema de falta de neuronas".
"Las proteínas que son tóxicas las podemos encontrar en la sangre y tenemos la ventaja de que es más fácil, accesible, barato y la tecnología es mucho mejor. Nosotros trabajamos en ver si existe un equilibrio, si cada vez que tengo más proteínas tóxicas en el cerebro, tengo más en sangre, y en ver si quitando de la periferia, arrastro lo que hay en el cerebro. Sería como una especie de diálisis y lo que estamos viendo es que la albúmina (proteína) es capaz de pegarse a estas proteínas que son tóxicas y podemos eliminar más fácilmente estas proteínas en sangre".
La investigadora de la UMA, que también fue Ramón y Cajal de 2019 a 2023, y es actualmente Profesora Asociada del Departamento de Neurología en The University of Texas Health Scicence Center en Houston, Texas, y vicerrectora adjunta de Investigación en la Universidad de Málaga y exdirectora del Alliance of Women Alzheimer’s Researchers. Ha sido distinguida por su trayectoria profesional con premios como New Investigator Research Award de la Alzheimer´s Association en 2013 y 2016, el Dean’s Teaching Excellence Award en 2018 y 2019, el NARSAD Young Investigator Award en 2018, el Excellence in Neuroscience Mentoring Award de la Alzheimer’s Association en 2023 y el Grifols Scientific Awards, Premio Albus en 2025.
También te puede interesar
Lo último