Málaga

Los municipios prevén 58.000 viviendas en primera línea de costa

  • Son las actuaciones que, según el Plan de Protección del Litoral, contemplan los 14 ayuntamientos costeros en la franja de los primeros 500 metros del litoral

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Ni las continuas advertencias emitidas por los grupos ecologistas ni los instrumentos de planeamiento impulsados por la Junta de Andalucía en la última década parecen haber puesto freno al deseo de los ayuntamientos del litoral malagueño por ocupar hasta el último metro libre de esta franja de suelo. Muestra de ello es que, según los datos recogidos en el Plan de Protección del Litoral, las 14 localidades costeras de la provincia proyectan en sus planeamientos urbanísticos la construcción de 58.684 viviendas en sectores localizados dentro de los primeros 500 metros del litoral, cifra que supone casi el 19% de la bolsa residencial total contemplada en estos mismos municipios.

La cifra sitúa al litoral malagueño como el segundo con una previsión más alta, sólo por detrás de Almería, donde se plantean 61.311 viviendas. Desde el punto de vista urbanístico, en el caso de Málaga, las 33.508 unidades residenciales están enmarcadas en sectores urbanizables ordenados (1.422,63 hectáreas), es decir, que cuentan con los instrumentos precisos para entrar en carga de forma inmediata. No obstante, la actual crisis de la industria del ladrillo hace impensable que ello vaya a tener lugar. El resto se divide entre suelo urbanizable sectorizado (que precisa de ordenación detallada), con 8.165 unidades (615,11 hectáreas), y suelo urbanizable no sectorizado (de desarrollo a medio y largo plazo), con otras 17.011 viviendas (899,44 hectáreas).

Estas previsiones de crecimiento, reflejadas en el papel pero claramente amortiguadas sobre el terreno, se producen a pesar de la evidente colmatación de esta parte del territorio, como bien reflejan los técnicos responsables del documento autonómico. El mismo, objeto en este momento de un proceso de información pública, es concluyente al mostrar la evolución de la ocupación de los primeros 500 metros del litoral malagueño ha sufrido en los últimos 60 años.

La información numérica deja en evidencia la masificación sufrida en la primera línea de costa entre los años 1956 y 2009, coincidiendo con los datos manejados, por ejemplo por Greenpeace, que recientemente otorgó a Málaga el dudoso honor de ser la provincia con más suelo costero urbanizado de todo el país.

En este sentido, recogiendo datos del Sistema de Información Geográfica Litoral de Andalucía, el planeamiento regional señala que mientras en 1956 apenas eran 800 las hectáreas ocupadas dentro de los primeros 500 metros del litoral, de un total de 8.232, en 2009 eran 5.492, lo que supone casi el 67%. Conforme a esta evolución, el incremento registrado entre ambos periodos ha sido del 584%.

Es de destacar igualmente que el proceso urbanizador se constata más claramente hasta el año 1998, puesto que desde esta anualidad hasta 2009 el aumento de urbanización fue de apenas 15%. Siendo importante el fenómeno en Málaga, lo es aún mayor en Huelva. Si no en términos numéricos sí porcentuales, ya que entre 1956 y 2009 el incremento de la superficie urbana alterada en los primeros 500 metros fue del 1.113%. En Almería, la variación al alza fue del 684%, y en Granada, del 735%.

Precisamente, el Plan de Protección del Litoral impulsado por el Gobierno andaluz, con el rechazo inicial de buena parte de los municipios afectados, es el de poner coto a la ocupación de esta parte del territorio. "El fortísimo desarrollo inmobiliario habido desde mediados de los años 90 del pasado siglo en Andalucía, reforzado en el litoral por la fuerte demanda de segunda residencia y de alojamientos turísticos, están conduciendo a una acelerada colmatación del litoral", expone el documento regional, que señala que sólo se han librado hasta el momento de la urbanización los espacios protegidos y aquellos que presentan una orografía inadecuada para la edificación.

En este escenario, los responsables autonómicos consideran la necesidad de "una decidida actuación de protección del litoral, al menos en su franja costera más sometida a las presiones urbanísticas, porque es sobre esta franja donde se sustenta todo el desarrollo económico del litoral, en la que la degradación paisajística ha alcanzado mayores cotas y en la que los valores ecológicos y ambientales están sometidos a una mayor presión".

Sobre esta premisa se defiende un documento que, en lo que a la provincia de Málaga se refiere se deja sentir sobre seis municipios: Manilva, Casares, Estepona, Mijas, Vélez-Málaga y Torrox. Sobre ellos se asientan 17 sectores de suelo incorporados por los técnicos en el plan de protección, de los cuales tres, en Torrox, tienen la consideración de suelo urbanizable ordenado, lo que indica que disponen de los instrumentos necesarios para ponerse en carga de forma inmediata. El resto se dividen entre suelos urbanizables sectorizados y urbanizables no sectorizados. La suma total de viviendas programadas en todos estos suelos, que suman 393 hectáreas, asciende a casi 7.500 viviendas.

Estos parámetros quedan claramente marcados por los ámbitos de planeamiento afectados por el citado plan y recogidos en el documento de la memoria. Sin embargo, en otra parte del informe, el mismo sólo reconoce la incidencia sobre 13 sectores afectados por la protección, ninguno de ellos sobre suelo urbanizable ordenado, y con capacidad para albergar 3.961 viviendas. Estas son precisamente las que viene reconociendo la Junta en las últimas semanas se ven directamente paralizadas por este decreto.

Todos estos espacios aparecen recogidos con la figura de zonas litorales de protección territorial 2, al ser terrenos que cuentan con valores naturales, paisajísticos o agrícolas, y que permiten la conectividad de la costa con el interior. Aunque se apunta la necesidad de que estos sectores sean recogidos en los planeamientos como suelo no urbanizable de especial protección o como sistema general o local de espacios libres, se autorizan construcciones e instalaciones necesarias para la explotación agraria, las actuaciones vinculadas a adecuaciones recreativas y las demás actuaciones de interés público para infraestructuras, instalaciones recreativas, de ocio o turísticas como edificaciones de restauración, hoteles, campings o las dotaciones turísticas o deportivas ligadas al uso de la playa.

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