El proyecto de la torre del puerto de Chipperfield se envió sin trámites básicos y esenciales
Puertos del Estado avisa de carencias de "trámites propios de todo procedimiento" para otorgar una concesión, cuando la Autoridad en Málaga estuvo más de seis meses para comprobar que cumplía todos los requisitos y así lo afirmó Carlos Rubio
El Puerto de Málaga paraliza la torre hasta que se pronuncien los juzgados y después estudiará si hay que repetir el concurso
El Puerto de Málaga dio visto bueno y envió a Puertos del Estado para que lo estudiaran el proyecto de la torre del puerto firmado por David Chipperfield sin trámites esenciales. Es uno de los principales motivos por los que el ente en Madrid tardó menos de un mes en devolver la documentación a la Costa del Sol. Además de sugerir que se debía repetir el trámite de competencia por el que Andalusian Hospitality fue señalado para levantar un rascacielos, distinto al actual, diseñado por José Seguí.
El ente dependiente de Transportes es claro en el informe remitido a la Autoridad Portuaria de Málaga, al que ha tenido acceso este periódico, y señala las múltiples carencias del documento que debía ser definitivo y estar completamente cerrado y con todos los parabienes legales y documentales. Carlos Rubio, presidente del Puerto de Málaga, ha explicado en distintas ocasiones que durante más de medio año que han tenido el documento en las instancias portuarias estaban "comprobando" que cumplía "con todos los checks" necesarios para una tramitación de este tipo. Ni un mes estuvo en Madrid cuando notaron estas carencias.
En esos seis meses mantuvieron el proyecto en el más estricto secreto sin que nadie pudiera tener acceso al nuevo expediente, el firmado Chipperfield, arquitecto estrella tras haber sido premiado con un Pritzker, una suerte de Nobel de la arquitectura. Tanto es así, que incluso el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, afirmaba desconocerlo.
Son tres los motivos principales que esgrimen desde Madrid en el informe de 10 páginas que firma José Antonio Morillo-Velarde, abogado del Estado. El primero, los cambios entre el proyecto (Seguí) que se lleva el trámite y el presentado (Chipperfield). El segundo, que no está debidamente justificado el interés general del edificio en ninguno de los puntos que exige la ley, aunque es un paso ineludible para que el Consejo de Ministros valore si levantar algo que está prohibido: el uso hotelero en suelo portuario.
El tercero, que se sustancien cinco trámites distintos que exige la ley portuaria. Estos son "trámites propios de todo procedimiento de otorgamiento de una concesión demanial portuaria", es decir básicos y esenciales, en ningún caso especiales para este tipo de proyectos.
Estos son los apartados 2 a 6 del artículo 85 de la conocida como ley de puertos. Básicamente, tienen relación con la adecuación y viabilidad del proyecto confrontándose con la lámina de agua; el sometimiento a información pública durante 20 días (que no se ha cumplido en ningún caso), o un informe del Director del puerto sobre la procedencia del proyecto, así como las evaluaciones ambientales necesarias.
Morillo Velarde incide en que el documento, a nivel de proyecto básico, debería estar finalizado, ya que el de Puertos del Estado es el "último trámite" antes de elevarlo a Consejo de Ministros. Y señala que no tiene ni la citada confrontación con el terreno ni la información pública, ni el informe del director del puerto ni la aceptación de las condiciones de la eventual concesión por el promotor, es decir la unión del fondo relacionado con la familia real catarí Al Alfia y la hotelera catalana Hesperia.
Aunque Rubio insistiese en un primer momento que el proyecto de Chipperfield sería "ejecutivo", esto es, un paso más allá del básico, lo que justificaría la diferencia con los que ya contaban de Seguí, nunca llegó a darse ese paso extra, ni a incluir los estudios geotécnicos que a los que se refirió Rubio que sumarían en el proyecto del británico.
Seguí, cuando aún era el arquitecto del proyecto, avisó en otoño de 2024 de que estaba a punto de finalizar el tiempo para que la promotora entregara toda la documentación al Puerto de Málaga y cumplir con el trámite. Cuando cataríes y catales anunciaron el fichaje de Chipperfield, el Puerto les dio cuatro meses más, hasta marzo de este pasado año, para que presentasen el proyecto y toda la documentación necesaria, sin extras posteriores. Fecha que cumplieron casi al límite.
Cabe recordar que Rubio, en concordancia con el Consejo de Administración del Puerto paralizó toda actuación en relación a la torre del puerto debido a este informe escudándose en "principios de prudencia" al existir varios prodecimientos judiciales pendientes de resolverse alrededor del proyecto. Por esto, hasta que no tuviera la vía judicial libre, no harían ningún movimiento más ni encargarían los informes que Puertos del Estado afirma que faltan.
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