El puerto de Málaga ya nota los efectos de la guerra de Irán: "Hay navieras que ya nos han pedido cargas adicionales"

Ante la imposibilidad de pasar por el estrecho de Ormuz, las compañías están obligadas a pasar por el Estrecho de Gibraltar para llegar al Mediterráneo, lo que deja a la Costa del Sol en un enclave estratégico

Las estatuas de Venus y Neptuno de 10 metros del Puerto de Málaga se expondrán seis meses

Vista general de buque portacontenedores en el puerto de Málaga. / J. C. Cilveti

A estas alturas del proceso de globalización a nadie le asombra que lo que pasa a 3.000 o 10.000 kilómetros de distancia afecta a tu calle. Se ve en el mercado, la gasolinera o el envío que se retrasa. La guerra en Irán no iba a ser menos, en el Puerto de Málaga ya están viendo las consecuencias, que pasan por un mayor tráfico. Con el bloqueo del estrecho de Ormuz, las navieras tendrán que buscar alternativas. El precedente más cercano lo dio el canal de Suez, cuando un barco encalló y tuvo que cerrar el paso marítimo.

"Ya hay navieras que nos han pedido cargas adicionales", reconoce Carlos Rubio, presidente de la Autoridad Portuaria de Málaga. El de la ciudad es un enclave estratégico por su situación en el Mediterráneo y su proximidad al Estrecho de Gibraltar. Aunque todavía es pronto para conocer la magnitud de la repercusión en Málaga, Rubio sí que reconoce que los primeros contactos ya auguran un mayor tráfico.

Es lógico en tanto que, cortado el Canal de Suez, el tráfico al Mediterráneo debe navegar por el Estrecho de Gibraltar. "Muchos barcos van a pasar delante nuestra", afirma Rubio, que indica que bien para repostar, bien para dejar carga, el tráfico va a aumentar exponencialmente en las próximas fechas.

El pasado martes su homólogo en Algeciras, Gerardo Landaluce, ya apuntaba en esa dirección. "El conflicto en Oriente Medio está creando una inmediata inestabilidad e incertidumbre a los tráficos marítimos en el Golfo Pérsico y a nivel global", indicó.

Landaluce siempre ejemplifica la importancia estratégica de Algeciras como epicentro mundial con el pliegue de un mapa mundial, en cuyo medio quedaría el estrecho de Gibraltar. Es por ello que el presidente del primer puerto de España por tráfico de mercancías reivindicó que, en momentos de conflicto internacional como el actual, "el Estrecho y puertos como Algeciras son doblemente estratégicos para acoger la previsible reorganización de la logística intercontinental", con especial importancia de Oriente Medio, el Mediterráneo y el norte de Europa. Málaga, por su proximidad, también queda en una buena situación a aprovechar. Más cuando todavía Marruecos no ha puesto en marcha el Puerto de Nador Oeste, el gigante que construye junto a Melilla y que moverá la balanza del tráfico marítimo en los próximos años.

El estrecho de Ormuz

El cierre del estrecho de Ormuz ya está teniendo las primeras consecuencias para España y Andalucía. Por lo pronto, el temor a una interrupción del suministro a través de este enclave, por donde circula cerca del 20% del crudo mundial, disparó el precio del petróleo y el gas, y ha teñido de rojo a las principales bolsas europeas desde este lunes.

El precio del Brent, el petróleo de referencia en Europa, sube casi el 5 % este viernes y se acerca a los 90 dólarespor barril, un nivel al que no llegaba desde abril de 2024. El crudo del mar del Norte para entrega en mayo subía un 4,5 % a las 13:45 horas (12:45 GMT) en el International Exchange (ICE) londinense, y alcanzaba los 89,50 dólares por barril.

En los últimos tres años, el Brent ha superado la barrera de los 90 dólares en dos ocasiones, siempre por convulsiones geopolíticas en Oriente Medio: en octubre de 2023, tras los ataques de Hamás a Israel y la consiguiente invasión de Gaza, llegó a superar los 95 dólares. Al año siguiente, con ocasión de otras escaramuzas armadas entre Irán e Israel en abril de 2024 en los Altos del Golán sirio, también subió por encima de los 91 dólares.

El estrecho lleva años bajo la amenaza de cierre por parte de Irán. Tras la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear en 2018 y el endurecimiento de sanciones en 2019, las tensiones se trasladaron al mar: ataques a petroleros, incautaciones y advertencias de bloqueo. En junio de 2025, el Parlamento iraní aprobó su cierre tras bombardeos ordenados por la administración de Donald Trump en el contexto del conflicto regional. En febrero de 2026, Teherán volvió a restringir áreas durante maniobras navales.

Aunque Irán inauguró en 2021 una terminal alternativa en Jask, conectada por un oleoducto de 1.000 kilómetros desde Goreh, el mundo sigue dependiendo de ese estrecho.

Según informaciones de Bloomberg, el presidente de EE.UU. Donald Trump podría descartar ahora que el Departamento del Tesoro negocie futuros del petróleo, mientras el gobierno busca medidas para contener los precios de la energía, que han aumentado por el conflicto en Oriente Medio. Trump aseguró este jueves que su Gobierno tomará "de manera inminente" medidas para controlar los efectos de la guerra sobre los precios del crudo, aunque no ofreció más detalles por el momento.

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