Málaga

Los técnicos empiezan a encauzar las ideas para integrar el Guadalmedina

  • Una opción pasa por duplicar la sección del túnel de la Avenida de Fátima, con el fin de liberar de tráfico la margen izquierda. Encargan estudios para fijar el caudal que puede asumir el cauce.

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Hace dos años, el río Guadalmedina abandonaba el escenario de lo onírico, de lo deseable para entrar en el campo de las ideas, de los diseños y los proyectos a materializar. El 11 de julio de 2012, el jurado integrado por los patronos de la Fundación Ciedes concluyó el largo camino iniciado varios años antes y eligió la propuesta del arquitecto José Seguí como la más adecuada para transformar la traza del río en su recorrido urbano. Transcurridos estos dos ejercicios, el movimiento en torno al Guadalmedina, a la considerada por muchos la principal herida aún abierta en la ciudad, continúa a un ritmo inferior al que muchos desearían.

Sin embargo, los pasos se están dando. Una de las conclusiones de la labor que viene realizando desde hace un año por el grupo de trabajo creado en el seno de la Gerencia de Urbanismo, encargado de analizar las propuestas técnicas que concurrieron al concurso y que ha mantenido en este intervalo unas diez sesiones con los equipos, es que la envergadura de la intervención que pueda materializarse sobre el río, fundamentalmente sobre la traza más próxima al casco antiguo, pasa por determinar la capacidad hídrica que ha de tener el cauce.

La gerente de Ciedes, María del Carmen García, explicó que en este proceso Urbanismo y Emasa (Empresa Municipal de Aguas) han encargado sendos estudios para conocer los caudales que recibe el río aguas abajo tanto en su margen derecha como izquierda. "El grupo de la Gerencia tiene más o menos una idea de cómo integrar el río pero antes es necesario conocer el agua que aportan esos caudales", señaló, al tiempo que aludió al acuerdo alcanzado con la Junta de Andalucía para modificar el sistema de explotación de la presa de El Limonero, con el fin de que la misma siempre se encuentre con un mínimo embalsado.

La previsión es que a finales de año y principios de 2015 se dispongan de los datos de los informes encargados. Los mismos serán objeto de análisis con la autoridad hidráulica competente y, previsiblemente, serán remitidos para su análisis al Cedex, organismo dependiente del Ministerio de Fomento que en enero de 2011 emitió un estudio que concluía la capacidad del cauce actual para asumir un caudal máximo de 600 metros cúbicos por segundo.

En caso de que se determine la posibilidad real de prever un menor caudal en el río, una de las opciones analizadas por los técnicos de Urbanismo es la de ampliar el túnel de la Avenida de Fátima, localizado en la margen derecha del río y limitado actualmente a un solo sentido de tráfico, en dirección sur. "Si fuese posible, se podría ocupar parte del cauce para ampliar la sección y meter los dos sentidos de la circulación, de tal manera que se pudiese liberar de tráfico la margen izquierda, que es la más próxima al centro histórico", expone García.

El peso que se le da a esta posibilidad, que era contemplado por algunos de los equipos que participaron al concurso, es tal que incluso es contemplado en el proceso de revisión del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) del Centro, al tiempo que tienen conocimiento de la misma los responsables del área de Movilidad.

Lo que se descarta es el embovedado completo. "Se opta por una solución mixta; de ese modo, la parte más alta será más natural, mientras que la parte más próxima al Centro hay que ver como se resuelve. Había soluciones como la creación de puentes plaza y no se descarta incluso bajar el lecho del río para que la ciudad pueda acceder al río", comentó la gerente de Ciedes. Sea como fuere, a la espera de que a lo largo de 2015 tengan respuestas los interrogantes ahora existentes, la intención es materializar la propuesta final "por tramos y con proyectos específicos para cada tramo, de manera que se puedan ir repartiendo las inversiones".

Esta determinación colisiona con la apuesta histórica del alcalde, Francisco de la Torre, que incluso en el programa electoral con el que concurrió a los pasados comicios municipales abundó en la opción de cubrir parcialmente la traza del río. Las infografías que se dieron a conocer en su momento muestran parte del cauce cerrado, sobre la que se observan espacios peatonales y ajardinados, en superficie, y el paso del agua y sendos túneles para tráfico y el paso del tren, por abajo.

La decisión del jurado, ante las 16 proposiciones que concurrieron al concurso de ideas, apuntaba en una dirección opuesta al embovedado del cauce. Porque no sólo la propuesta seleccionada se decantaba por soluciones sensiblemente alejadas de las postuladas doce años atrás en el polémico Plan Guadalmedina, que cerraba el río y usaba el espacio para crear un gran eje norte-sur de tráfico, sino que se subían a esta misma idea otros muchos de los concursantes. Seguí huía de la cubrición y basó su apuesta en "potenciar" el río, con el fin de que la ciudad se reconozca en él. De las diez iniciativas que fueron galardonadas, sólo una abogaba por el embovedado total.

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