David Larrubia: "En la calle me dicen: 'Hay que subir'; yo les digo que disfruten"

El mago de La Luz atendió a Málaga Hoy en el mejor momento de su carrera

El futuro de Loren Juarros se va aclarando

David Larrubia, en La Rosaleda.
David Larrubia, en La Rosaleda. / Carlos Guerrero

David Larrubia Romano (Málaga, 2002) es la fantasía de este Málaga CF que ilusiona, cada vez con más argumentos. El mago de La Luz añade números concretos, goles y asistencias, a ese pellizco que le hace ser un jugador diferente. Zurdo, el 10, pierna y dorsal de los elegidos. Se sienta con Málaga Hoy y pronuncia un discurso maduro, de un jugador que con 17 años ya debutaba en el primer equipo y que con 23 valora dónde está y adónde quiere llevar al escudo en cuyas sábanas envuelto soñaba de niño y que ahora tiene tatuado en la piel.

Pregunta.–¿Se ve por fin a David Larrubia?

Respuesta.–Se está viendo, no se está viendo todo lo que puedo y creo que puedo llegar a dar, pero se está viendo una gran parte de mí.

P.–¿Cuánto tiempo llevaba anhelando romper ya el techo?

R.–Mucho, muchos lo saben que he trabajado mucho, que este año, a principio de temporada, a lo mejor me exigía más de lo que debería dar. Y bueno, con el primer gol que tuve con el Andorra que me liberé un poco y las imágenes que salieron de alivio tras meter, pues ahí se veía la presión que ponía yo en mí mismo, que a lo mejor no me la debería haber puesto. Y ahora aplico el mensaje que hablé con el psicólogo, que era de disfrutar. Funes vino también con ese mensaje y al final pues yo estoy disfrutando y estamos disfrutando todos.

P.–¿Ha vuelto a llorar?

R.–No, no he vuelto a llorar, gracias a Dios, está saliendo todo bien, no me siento presionado por nada, además el equipo está cumpliendo, está disfrutando y no nos marcamos objetivos, así que no siento ni presión ni frustración por ello.

P.–¿Siente que ese fue el punto de inflexión o ha habido otro posterior, otro punto que haya dicho ‘aquí es donde ya la termino de romper’?

R.–Yo creo que el punto de inflexión fue hablar varias semanas con el psicólogo, que creo que me ha ayudado bastante a transmitirle lo que yo sentía dentro de mí cuando terminaba los partidos y no me sentía realizado. Él me hacía ver que no solo son goles y asistencias, que yo aporto muchas otras cosas, mucho trabajo, genero muchas ocasiones que al final no acaban en nada, pero las estoy generando. Al final me hizo ver que tenía que disfrutar, que no pensase en el gol, que no me obsesionara porque cuando un delantero se obsesiona con el gol más va a tardar en hacerlo. Yo creo que a partir de ahí ese fue el punto de inflexión mío.

P.–Y ahora los goles caen solos. Rebota y le cae a puerta vacía.

R.–Eso es lo que decía yo, a principios de temporada la fallaba y salía el balón y rebotaba para afuera. La suerte también se busca y yo creo que la estamos buscando todo el equipo y cosas que antes no pasaban ahora nos pasan para bien.

P.–¿Y pasan ahora para bien porque se ha cambiado el entrenador, porque se ha cambiado la forma de jugar o simplemente son estas cosas del fútbol que va por rachas?

R.–Yo creo que el fútbol va por rachas. Al final si el partido de Mirandés en casa, el primer partido del míster, lo perdemos a lo mejor hubiesen cambiado totalmente las cosas, pero en el minuto noventa y pico pues mete Einar y cambia todo. Al final el fútbol son momentos puntuales que te hacen cambiar el rumbo.

P.–Y este Málaga que ilusiona tanto, ¿qué tanto ilusiona dentro del vestuario?

R.–Al final intentamos evadirnos de todo lo que hay afuera porque es complicado. Incluso nuestros familiares mencionan palabras que no queremos nosotros y es verdad que estamos ilusionados. Nosotros estamos todos los días hablando de los partidos que estamos jugando, de lo que nos viene, del partido del Valladolid en el que estamos centrados ya, de que tenemos tres partidos de cuatro en casa y tenemos que ganarlos todos. El equipo está también ilusionado. Ilusionado porque cada vez que salimos a jugar disfrutamos y hacemos nuestro fútbol y no pensamos en otra cosa.

P.–Funes tendrá mucha culpa de eso, ¿no?

R.–Funes tiene mucha culpa porque lo hace todo tan natural que llegamos aquí el lunes después de ganar un partido y es todo tan normal... ¿Cómo darle normalidad a ganar? Y yo creo que esa es una de las claves.

P.–¿Qué mensaje transmite para que no se vengan muy arriba? Porque él quiere controlar ese estado emocional.

R.–Yo me he escuchado casi toda las ruedas de prensa de Funes antes y después de los partidos y casi todo lo que dice en la rueda de prensa nos lo dice a nosotros. Y al final estamos muy de acuerdo. Creo que es una persona que cuida mucho sus palabras. Todo lo que dice lo dice con una coherencia brutal y creo que eso es lo que nos llega porque en todo lo que dice tiene razón y coherencia.

P.–Ya se ha pasado un poco la moda de las primeras semanas de películas que contaba para poner ejemplos. Pero imagino que alguna seguirá soltando, ¿no?

R.–Eso sigue semana tras semana. Es verdad que nos dio una charla de que no quería que se hablase más fuera porque él quería que se hablara de lo que estamos haciendo nosotros en el campo. Al final él dice que en el filial ponía películas y cosas así y no ganaban ni a tiros (risas). Él quiere que se hable del buen fútbol que estamos haciendo.

P.–Y les invita a fallar, ¿no?

R.–Sí, por supuesto. El otro día Dani dio un susto. Pero lo que nos dice es que al final contra el Albacete él originó la jugada que acabó en gol. Con los jugadores de talento que tenemos, el error va a ser obligatorio, casi seguro.

P.–¿Es más fácil levantar la vista, mirar alrededor y ver que todos los que tienes son caras conocidas? Son gente con las que llevan a lo mejor media vida, como Dani Lorenzo, por ejemplo, y algunos más.

R.–Sí, obviamente. Al final te da una confianza. Yo a Dani lo miro y ya sé qué está pensando, si está dándole vuelta a algún fallo... Somos amigos que estamos jugando juntos. Llevamos muchos años en esto y ya nos conocemos todos.

P.–¿Le ha apretado mucho para que firme esa renovación hasta 2028?

R.–No ha hecho falta, la verdad. He intentado apretarle, pero él me ha dicho que él quería y que lo estaba haciendo el representante. Que quería cobrar un euro más que yo, me decía (risas). Pero Dani lo tenía claro, que quería seguir. Lo que me ha dicho está muy contento.

P.–¿Es el mejor jugador del equipo?

R.-Tengo dos o tres que si están en sus mejores momentos son los mejores. Uno es Dani, otro es Ramón, que ojalá llegue a ese tramo final de temporada. Y otro que me parece un jugador top, que este año no está teniendo oportunidades, es Haitam. Sinceramente, Haitam me parece un extremo de los buenos, de los caros.

P.-Si Haitam estuviese en su prime, ¿temería por el puesto?

R.-Habría que ver si me desplazaba yo a la media punta o algo... Pero ahí algo que habría que hacer porque Haitam es un jugador que desde la cantera apunta muy alto.

P.–En aquel gran juvenil se repartían las bandas.

R.–Sí, yo a veces he jugado por izquierda, él también por izquierda a veces... Buscar la solución para que los buenos jueguen.

P.–¿Cree que hay algún tapado que todavía falta por despuntar en este equipo?

R.–Bueno, al final es que hay muchos jugadores. Funes ha encontrado un poco su once, pero Funes nos tiene a todos metidos. Lobo o Niño son jugadores que no están teniendo muchas oportunidades ahora, pero Lobo la temporada pasada me parecía un jugador descomunal. Y en el entrenamiento también lo sigue demostrando. Ahora mismo le falta un poco en el partido. Yo creo que el otro día contra el Granada hizo un muy buen partido después de tanto sin jugar titular, creo que cumplió. Y lo que está intentando el míster es meter a mucha gente en la rueda del equipo. Que no se caigan porque necesitamos de todos.

P.–Lobete, precisamente, es uno que ha hecho deberes, ha hecho extraescolares, un poco de tecnificación.

R.–Sí, no sabía lo que estaba haciendo y no sé cómo salió el tema que me lo dijo, que también estuvo con Montero Nene. Y la verdad es que también estaba muy contento. Lobete es un tío que se cuida al máximo, que se lo toma todo estricto con la dieta, en el gimnasio. Pero si puede mejorar algo se vuelca. Ha estado como dos meses o así en el entrenamiento solo dándole con la izquierda para mejorar la izquierda. Es un tío que se lo curra mucho.

P.–¿Y de los chicos que vienen por detrás? ¿Ha echado el ojo a alguno?

R.-El filial, ahora mismo, no lo estoy viendo mucho. Ahora, el pase de Aaron que me da el otro día, pues se habla mucho de él. Rafita lo que está haciendo también en el primer equipo, en su primera temporada, es descomunal. Al final, cuando sigan subiendo chavales, pues nos seguirán maravillando. Cada vez que sube uno lo hace bien.

P.-Aaron es otro que está descorchando.

R.-Ya lo sabíamos todos. Desde que en Primera RFEF Pelli lo subió se veía que era un chico diferente. Es otro chico que se va a equivocar muchas veces. Y ahí es cuando la gente tiene que estar tranquila, porque ese talento lo tiene innato. Y es un talento diferente a los demás, como Dani, por ejemplo.

P.-¿Cree que Aaron está llamado a cosas más grandes?

R.-Yo creo que Aaron es un jugador carne de Primera División. Tiene 18 años y a veces parece que lleva cuatro años en el primer equipo. Y es un chaval de 18 años que se va a equivocar, que necesita minutos, que necesita equivocarse. Como lo hemos necesitado todos, al final. Por suerte, he contado con muchos minutos estos últimos tres años. Y he podido equivocarme y he podido aprender muchas cosas, pero jugando. Y al final eso es lo que necesitamos.

P.-Uno que está en un momento soberbio es Murillo, ¿no? Que en principio parecía que era el último central de la rotación y ahora mismo es el líder.

R.-Murillo siempre lo ha tenido claro. Yo creo que con Nelson aprendió mucho. Un saber estar tanto dentro como fuera del campo. Creo que sin tener oportunidades era el mejor entrenando. Nunca ha abierto la boca para quejarse, solo trabajaba. Y él tenía claro que esa oportunidad le iba a llegar. Y ahora mismo es un pilar fundamental en el equipo. Es un jugador que nos da mucho porque en salida de balón, al corte, es un jugador muy completo. Al final no es un central muy alto, pero lo suple con su valentía y con su esfuerzo.

P.–¿Está llamando mucha gente a su puerta, David?

R.-Ahora mismo espero que no. Ahora mismo le dije a mi representante que, si llegaba algo, no quería saber nada. No quiero meterme cosas en la cabeza que no quiero. Yo quiero jugar en el Málaga, quiero disfrutar, quiero acabar bien la temporada como lo estoy haciendo. Y ahora mismo no quiero pensar en nada.

P.-Ha dicho que hay una palabra que no quieren decir, aunque va llegando por todas partes, por los entornos. Pero de vez en cuando volará la imaginación y pensarán en Primera.

R.-Sí. Al final, cada uno cuando se acuesta en la cama, él solo, pues lo piensa. Al final lo piensa porque está cerca ahora mismo y tú dices, joder, si seguimos así, ¿podría pasar? Intentas con los compañeros hablar de qué podría pasar. Pero, entre todos, sabemos que es complicado y no queremos marcarlo como un objetivo porque yo creo que, si no se lograra, no tendríamos que verlo como un fracaso. Estamos haciendo una temporada increíble. Cuando la gente me dice ‘hay que ascender’ por la calle yo les digo, ‘¿tú estás disfrutando con el equipo?’ Me dicen, ‘joder, que si estoy disfrutando con el equipo...’ Pues ya está, quédate con eso y sigue disfrutando porque eso es lo que estamos haciendo todos.

P.-¿Qué burradas le están diciendo por la calle?

R.-Que hay que ascender, hay que ascender. Nosotros estamos jugando bien, estamos ganando. Hay que ascender... Pues ya veremos si pasa.

P.-¿Y Loren qué dice?

R.-Loren sigue con el mensaje de Funes. Loren es una persona que con nosotros personalmente sí habla bastante, pero en el equipo habla cuando tiene que hablar es para dar mensajes claros. Habla pocas veces pero, cuando habla, habla también con mucha coherencia y siguiendo los pasos que quiere el míster.

P.-Me imagino que también aboga por su renovación.

R.-Por supuesto, yo creo que Loren nos ha dado a todos una tranquilidad y saber lo que quiere para este Málaga, que nos da mucha tranquilidad al final a los jugadores. No estamos pensando en ¿si viene otro director deportivo al final querrá seguir este proyecto que lo estamos disfrutando todos? Pues con Loren tenemos esa tranquilidad de que va a contar por nosotros y somos muy importantes para él.

P.-El salto físico que ha pegado en los últimos años, ¿ha costado más por un desarrollo tardío o ha tenido que currarlo mucho?

R.-Yo creo que físicamente todavía me queda por mejorar mucho. En temas de esfuerzo creo que estoy súper entero al final de los partidos, aguanto los 90 minutos y no estoy cansado. Pero físicamente hablando creo que tengo que trabajar todavía mucho más. Me cuesta mucho ganar peso, estoy en ello, con la dieta y el gimnasio, para ganar esa masa muscular para los choques. Pero es verdad que con la alimentación y el trabajo en el gimnasio he mejorado mucho en el tema físico, de esfuerzo, de aguantar los partidos y no cansarme.

P.-¿La idea es ganar masa muscular con una dieta hipercalórica?

R.-Eso es lo que llevo haciendo desde octubre o noviembre. Soy una persona con una constitución muy delgada, me cuesta mucho ganar peso, y estoy en ello. Llevo un kilo y medio o dos kilos ganados en todo este tiempo, pero poco a poco. Tengo que trabajar más, a otro le costaría menos.

P.-Pero tampoco se puede pasar de largo...

R.-Exacto, es buscar el equilibrio al final. El nutricionista que tengo es de los mejores de España y creo que eso lo tiene bastante controlado. No puedo perder ni una pizca de velocidad ni una pizca de agilidad porque al final en eso se basa mi fútbol. Estoy con Ismael Galancho, que es el de Messi, Luis Suárez, Enzo Fernández, Ibai Llanos... Es un fenómeno. A mí me lo dijo Haitam, me lo presentó y a partir de ahí empecé con él.

P.-Ese sentimiento de tribu, de que hay 14 canteranos en dinámica de primer equipo, ¿es contagioso?

R.-Sí. Yo creo que desde el año de Primera RFEF que vivimos, con Alfonso, Einar, los que siguen quedando desde ese año, a todo el que viene nuevo se le transmite esa energía y esa juventud que tenemos en el vestuario. Al final estamos todo el día de broma y eso lo dijo Dotor en una entrevista. Es lo que más le ha sorprendido del grupo y es lo que nos puede llevar a hacer cosas grandes.

P.-¿Qué enseñanzas les quedó de Dioni, Nelson, Manu...? ¿Marcaron una línea?

R.-Al final Manu era el peor en las bromas, pero cuando se tenía que poner a trabajar era el primero y eso es lo que se nos queda. Al final hay momentos para todo, para disfrutar y sobre todo para trabajar. Cuando llegamos a entrenar, hasta la hora de entrenamiento, podemos estar de broma, pero una vez salimos al campo hay que preparar el partido del fin de semana y eso es lo que hemos aprendido.

P.-Aparte del crecimiento físico, ¿cómo es el técnico-táctico?

R.-Veo mis acciones, cada vez que termino un partido me las mandan. Por ejemplo, nos mandan informes de los laterales de ellos y yo prefiero no ver nada de mis rivales directos, porque creo que soy una persona creativa y juego un poco con lo que yo imagino. Si veo en el vídeo que siempre me va a tapar la derecha o que siempre sale por la izquierda, me va a condicionar a mí en el partido y al final eso no lo quiero. Con el psicólogo he visto mucho análisis mío para mejorar la toma de decisiones en tres cuartos de campo y eso sí me ha ayudado.

P.-¿Ve menos desequilibrio en el fútbol de élite, que es todo más mecánico?

R.-Sí, creo que en el equipo tenemos muchos jugadores de talento, como Dani, como yo, como Haitam, los extremos que tenemos son muy desequilibrantes y al final un fútbol tan mecanizado a nosotros nos perjudica. Estamos viendo a Lamine Yamal, que al final hace lo que le da la gana en el campo y son los jugadores que disfrutamos.

P.-¿Nota que tiene más vigilancia?

R.-Mucha más, al final yo creo que cuando llevo la racha de goles lo veo más descarado todavía. En Granada estuve muy incómodo en el partido, se lo dije a Funes, que no encontraba ni el hueco ni el momento para aparecer en el campo contrario. Me sentí muy vigilado por el Granada y me plantearon a mí un partido muy complicado y sí lo noté.

P.-¿Quién es el mejor futbolista de Segunda?

R.-Es que hay muchos nombres, la verdad. Arribas, Yeremay, Andrés Martín también me gustan mucho, son jugadores que me gustan mucho.

P.-¿Se sienta en esa mesa?

R.-No lo sé si me sentaré en esa mesa. Esos son jugadores tan determinantes arriba que no sé si yo lo estaré siendo tanto como ellos, pero es verdad que yo creo que ninguno de ellos hace el trabajo que yo hago en defensa. Cada partido creo que me desfondo en defensa y aporto mucho en defensa y no están acostumbrados los jugadores de arriba a hacer ese esfuerzo.

P.-¿Abajo jugó a banda natural?

R.-Sí, cuando fui al Mundial con España fui de extremo izquierda.

P.-¿Juega ahí como con un ojo tapado?

R.-Sí, pero al final, cuando ya pasé al filial con Funes, me puso de media punta y ya fui como desde la media punta pasando al extremo derecho y ya me empecé a sentir más cómodo.

P.-Ahí en el balcón del área hay que imprimir vértigo pero hay que tener calma. ¿Ahí ya es inspiración? ¿Lo que salga?

R.-Al final es tener ese punto de tranquilidad en esos metros porque a veces tu cabeza piensa muchas cosas y tienes que ejecutar una y cuando se te pasan varias cosas pues es complicado. Es complicado tener ese punto de tranquilidad de elegir la mejor opción pero yo creo que eso es un poco de creatividad y un poco de tener esa calma, que es lo que para mí es lo más difícil.

P.-Hablaba antes de ese Mundial sub 17 y ahí estaba Pedri. Debe ser una pasada verlo.

R.-Sí, ahí todavía estaba en Las Palmas, que había recién fichado por el Barça y a la selección iba como extremo derecho. Pero bueno, entrenando se le veían cosas diferentes. Estuve un mes entrenando con él todos los días y no le vi perder un balón en un entrenamiento. Me parecía una barbaridad y él a mí me decía que iba al Barça y a ver si iba a salir cedido o a ver si se iba a quedar. Y es lo que él me decía, que creía que se iba a ir cedido y míralo...

P.-Igual el año que viene aparece por aquí...

R.-Sería una buena señal. Ojalá que aparezca, sí, aunque sea en Copa del Rey... (risas).

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