Raúl Iznata, más que un delegado: Mano derecha de Funes y hombre de club

El exfutbolista ha hecho prácticamente de todo en el Málaga y ha estado muchos años muy ligado al entrenador de Loja

Dotor se mete al malaguismo en el bolsillo

Iznata y Funes, ayer
Iznata y Funes, ayer / Javier Albiñana

Raúl Iznata es un hombre de club. Siempre al servicio del Málaga CF para cualquier cosa que se le ha requerido. Lo mismo para entrenar a un equipo de cantera o el femenino que para ser delegado y hasta segundo del filial. Desde la salida de Josemi pasó al primer equipo, donde se ha reencontrado con Juanfran Funes. El que fuera futbolista blanquiazul tiene una relación muy estrecha con el técnico de Loja.

"No me libro de él", bromeó en su paso por Área Malaguista. "Hemos estado cuatros años en el filial y otra vez nos hemos encontrado. Todo el cuerpo técnico venimos del filial y tenemos un buen rollo tremendo en el día a día y hace que todo sea más sencillo", contó en el programa de 101TV, donde recordó que le tocó ser el ayudante de Funes: "Cuando Bravo sube con Guede al primer equipo, Funes me dijo de ser segundo y estuve en una etapa. No echo de menos volver al banquillo porque estoy muy cómodo como estoy. Con el único entrenador que me he planteado ir a algún otro sitio. Pero vamos, yo creo que no saldría y seguiría siendo delegado. Soy una persona de club y me da igual dónde esté. Al final he pasado por todas las fases. El mejor año de mi vida ha sido el ascenso a Primera Federación".

También tenía buena relación con Pellicer. "Esta claro que cuando se toman las decisiones es porque es una situación negativa. En el fútbol estamos acostumbrados a este tipo de situaciones, parece que fue hace un siglo la decisión de prescindir de Pellicer para que entre Funes. Yo vivo el día a día con los jugadores y siguen igual y con la misma alegría entrenando, lo que han cambiado son los resultados. Ahora los resultados acompañan y todo va muy bien", explicó el delegado.

“Cada entrenador tiene su manera de entrenar y manera de afrontar el partido. Este vestuario tiene una cosa buena que es el trabajo diario y cómo entrenan y yo he visto poca diferencia. Cada entrenador tiene su idea pero lo que realmente han cambiado son los resultados. Esto te hace tener más confianza y jugar mucho más suelto", dijo del cambio de sistema de juego.

¿Cómo es la vida del delegado de un equipo de fútbol? ¿Qué problemas genera? Iznata lo lleva con naturalidad: "Yo disfruto con lo que hago y para mí no son problemas. Preparar un viaje con el tema de los vuelos directos es complicado. Por ejemplo, ir a Miranda de Ebro ahora directo es complicado. El año pasado nos perdieron las maletas y tuvimos que ir a comprar botas a los jugadores. Ahora tratamos de coger el vuelo directo. Otro problema son los horarios. El vuelo directo lo tenemos a las 14:30 y hemos planteado entrenar allí y nos han dejado Lezama y después del partido también. Lo que da más problemas son los viajes y la clasificación que se suele mandar con dos o tres semanas".

A veces no es fácil lidiar con tanto jugador joven. "Muchos de ellos tienen la edad de mis hijas. Casi que los veo como mis hijos y tienen las cosas de la juventud. Se le olvidan cosas en el hotel o en el vestuario. Son despistados", contó Iznata recordando alguna anécdota como la de un jugador que se olvidó en el neceser el DNI y eso iba en una maleta facturada. En Málaga lo pudieron arreglar, pero era un riesgo en otros aeropuertos: "Hacíamos escala en Madrid y luego íbamos a Ibiza. Aquí en Málaga nos dejaron pasar pero claro en Madrid no se sabe. Si no dejan a un jugador me tengo que quedar con él".

Partido ante el Córdoba

"Es cierto que el Córdoba es un equipo muy físico y le gusta apretar al equipo rival. Entonces Ania te manda ese órdago para hacer daño al equipo desde la presión. El plan que tenía el mister sale a la perfección. Destacar un jugador no se puede, es un conjunto donde todas las piezas funcionan bien".

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