BYD reinventa su SUV C y crea el Atto 3 Evo con el salto a 800 voltios y más potencia

Primer contacto

El BYD Atto 3 se estrena con una actualización que llega en el cuarto año de vida comercial de este SUV de 4,46 m tan profunda que cabría hablar de un coche nuevo. Aunque hay algunos cambios estéticos, son más sobresalientes los que afectan a su sistema de propulsión, empezando por su arquitectura eléctrica, siguiendo por su batería y acabando por su condición de tracción trasera o total.

El BYD Atto 3 estrena restyling, mejora su equipamiento y se hace más eficiente

27 de febrero 2026 - 07:01

BYD pone a la venta el Atto 3 Evo. Este apellido hace mención a la evolución que se incorpora en el que fuera uno de los tres primeros coches de la marca en España junto a los Han y Tang, modelo éste último que aún se mantiene a la venta.

El Atto 3 Evo es un SUV compacto de 4,46 m que exclusivamente se comercializa como eléctrico. Está desarrollado a partir de la e-Platform 3.0 presentada en 2021 que usan los Dolphin Surf, Atto 2, Dolphin, Seal U, Seal o Sealion 7 de la gama europea.

Aunque en el Evo hay algunos cambios en su aspecto exterior que afectan a los faros, pilotos y alerón trasero, así como paragolpes delanteros o traseros -todas las piezas de estampación se mantienen-. La marca dice haber sustituido el plástico que cubría el pilar posterior por un cristal para "mejorar la visibilidad", aunque por su tamaño y donde está poco o nada contribuye a ello.

En todo caso, los principales protagonista de esta actualización no son sus cambios formales, del puesta a punto del chasis o, incluso de equipamiento: es su sistema de propulsión, que recibe una arquitectura eléctrica de 800 voltios en lugar de la de 400 anterior. Este cambio es un indicativo de por dónde irán los nuevos lanzamientos de BYD que empleen la misma plataforma del Atto 3.

A elegir entre potente o muy potente

Además, este SUV pasa de disponer exclusivamente de tracción delantera, a ser un modelo con propulsión o tracción total. Así, la primera de estas configuraciones se vincula al nivel Design y si originalmente el Atto 3 tenía un motor de 204 CV (150 kW), éste se reemplaza por uno mucho más potente, de 313 CV (230 kW). Es decir, hay un 53 por ciento de incremento para la versión básica de este BYD.

Por su parte, el acabado Excellence dispone de dos motores, uno por eje, una configuración asimismo inédita para este SUV hasta ahora y que aporta 449 CV (330 kW). De este modo, si el Evo con el acabado Design acelera de 0 a 100 km/h en 5,5 s, el Excellence tarda en la misma prueba 3,9 s.

Hemos podido conducir el primero de los dos, el de 313 CV (230 kW) y, dado lo que es capaz de aportar en prestaciones, será difícil encontrar justificación para optar por la versión de tracción total más potente. Su facilidad para acelerar o adelantar es formidable, digna de un videojuego por la rapidez con la que responde en cualquier situación. Además, con unos neumáticos Continental EcoContact 4 en dimensiones 235/50 R18 V XL nos hemos encontrado con una magnífica tracción en las arrancadas.

Ambas versiones están alimentadas por una batería, como siempre en BYD con química LFP en su cátodo -la Blade Battery producida por ella misma-, también de mayor capacidad. Así, se pasa de disponer de 60,5 a 74,8 kWh, un 23,6 por ciento más que en el momento de lanzamiento.

Obviamente, al contar con más celdas, junto a un motor también algo mayor, o dos si se trata del Excellence, también el peso se incrementa: lo hace en un mínimo de 230 kilos. Y es que la masa del Atto 3 pasa de los 1.750 kilos con los que se lanzó, a los actuales 1.880 y 1.990 según tenga el Evo uno o dos motores.

Igualmente ha cambiado la capacidad de carga de la batería con el estreno de la nueva arquitectura eléctrica. Si antes era de 11 kW con corriente alterna y 120 con continua, ahora la potencia que admite con este último tipo de carga rápidas es de 220 kW. Es, por tanto, un 83 por ciento más de potencia que antes, pero al margen de este significativo incremento, durante los procesos con altos voltajes la batería podría usar potencias próximas a esa máxima durante mucho más tiempo que antes.

No hemos podido llevar a cabo ningún proceso de carga, aunque nos queda la duda de que esa potencia máxima anunciada se sostenga durante los mismos mucho tiempo. La razón no es otra que el tiempo que dice BYD que emplea su batería para llegar del 10 al 80 por ciento de carga: 25 minutos. Comparado con un Ioniq 5 con batería de 84 kWh -que puede cargar con picos de hasta 260 kW-, es casi un 40 por ciento más de tiempo; mientras que frente a un Kia EV3 con 81,4 kWh -con corriente continua tiene un tope de 128 kW y arquitectura de 400 voltios-, el Atto 3 Evo sólo reduce un 19 por ciento su tiempo.

Mientras que el Atto 3 Evo Excellence alcanza los 470 km de autonomía con una carga, el Design la eleva, también en el ciclo combinado WLTP, a 510 km. En el momento de poner en marcha nuestra unidad su alcance era de 505 km con un 99 por ciento de carga y el consumo medio que obtuvimos, en un recorrido interurbano con algunos kilómetros por vías rápidas, fue de 18,1 kWh/100 km.

En cuanto al cargador embarcado, que se emplea para gestionar la corriente alterna mantiene su capacidad bidireccional, lo que supone que dispone de la función V2L que permite usar la energía de la batería para alimentar equipos eléctricos externos: hasta 3,6 kW.

Nos ha decepcionado que BYD no haya aprovechado la evolución de este modelo para perfeccionar su sistema de frenada regenerativa, que sigue basándose en la elección desde la pantalla -lo que no resulta muy cómodo- entre dos niveles de retención, uno poco intenso y otro que lo es más, pero no muy elevado. Unas levas le habrían sentado muy bien para ajustarla y mejor aún con más niveles.

El chasis también incorpora algunos cambios, empezando porque el paso del motor en el eje trasero ha supuesto el empleo de una suspensión con arquitectura multibrazo, si bien con cinco brazos en lugar de los anteriores cuatro. Por otro lado, y tal como ocurría con el Dolphin desde hace unos meses, la pisada del Atto 3 es ahora más firme, muy bien adaptada a ganar consistencia sin perder la capacidad de absorber irregularidades. En cuanto a la dirección, con tres vueltas entre topes, se siente menos ligera de lo que era, pero no es muy rápida.

Consecuentemente, este SUV tolera un paso por curva más rápido o la salida al carril adyacente para adelantar ofreciendo movimientos de la carrocería menores, si bien podría mejorar de incorporar resistencia adicional al balanceo.

Bien de espacio habitable y mejor de maletero

No sólo sigue siendo correctamente confortable por el trabajo de la suspensión para lo que se espera de un modelo que podrá hacer la función de un familiar, sino que la cumple por su espacio habitable, que no cambia; o versatilidad, con recursos como los respaldos traseros con dos posiciones de inclinación o el suelo plano.

Incluso más aún por su maletero, que destaca al pasar de 440 a 490 litros en esta evolución, conforme a los datos de BYD. Nuestras mediciones han registrado una altura considerable hasta el ocultaequipajes, de 57 cm, de modo que el volumen total que hemos medido es de 396 litros. A ellos podría sumárseles los cerca de 35 litros que hay en el hueco que aparece al retirar el piso del maletero, quedando así el total muy cercano a lo prometido.

Eso sí, el plano de carga está lejos del asfalto -a casi 80 cm-, mientras que del piso del maletero al borde hay 11 cm. Es algo que conviene tener en cuenta si, frecuentemente, manejamos objetos incómodos de manipular por su peso. A cambio, el portón de acceso está motorizado.

Con el paso del motor al eje trasero, nuestra unidad de propulsión contaba con un nuevo espacio bajo el capó que, según nuestra medición, se corresponde con la de BYD: tiene 101 litros y es un lugar ideal, por su profundidad, para guardar mucho más que cables u otros accesorios.

De cara al confort de los ocupantes, otra de las mejoras afecta a la inclusión en el equipamiento de serie de la bomba de calor. Usa una de 3 kW que, por otro lado, también permite reducir el consumo de energía de la batería para climatizar el habitáculo, ya que se prescinde de los poco eficientes PTC -Positive Temperature Coefficient- que emplean resistencias para calentar el aire.

En el interior el polo de atracción de las miradas al entrar en este Atto 3 Evo sigue siendo la pantalla central, que ya no es posible situar en vertical u horizontal y, en los dos acabados es igual: de 15,6". Antes era de 12,8" en el nivel Comfort y de 15,6" en el Design.

Tiene Google integrado, lo que le permite disponer siempre de navegador a través de Google Maps, así como otras aplicaciones como Spotify, Waze o de infoentretenimiento. Igualmente admite la posibilidad de enlazar inalámbricamente teléfonos con protocolos Android Auto y Apple CarPlay.

Por otro lado, es nueva la pantalla para la instrumentación, que ahora es de 8,8", mucho mayor que la deliberadamente pequeña de 5" que tenía este modelo en el momento de su presentación en España. Su información se complementa con un nuevo head-up display proyectado sobre el parabrisas. No obstante, mantiene la indicación de consumo durante sólo los últimos 50 km de los modelos de origen chino, junto a una media.

Este HUD es una de las mejoras de esta actualización, como también lo es el paso del selector del cambio a una palanca del volante, la regulación lumbar para el asiento del conductor o la ventilación y calefacción para ambos delanteros, ya con reposacabezas regulables en altura. Incluso la calefacción también alcanza a los asientos más próximos a las puertas de las plazas traseras en el Excellence. Sus ocupantes, en todos los acabados, disfrutan de salidas de aire o puertos USB-C, como los que están al alcance de conductor y acompañante, con mayor potencia, algo que también ocurre con la base de carga inductiva para el móvil.

Asimismo, BYD ha mejorado los materiales que, independientemente del lugar del coche que ocupemos, son siempre mullidos en la zona superior de las puertas, como lo es el salpicadero; y tienen un tapizado en esos paneles que parece una microfibra tipo suede.

El precio del Atto 3 Evo Design es, antes de ayudas a la compra, de 42.990 euros, por los 3.000 euros más que supone el Excellence. Precios, por tanto, sustancialmente superiores a los del Atto 3 que hasta ahora se comercializaba en España. Así, por ejemplo, con el acabado Design en versión de tracción delantera y 204 CV (150 kW), el precio de este SUV era de 38.990 euros, aunque la diferencia se justifica con que el Evo tiene una nueva arquitectura eléctrica, es más potente, dispone de una batería más capaz, aporta un maletero mayor, etc.

En todo caso, y añadiendo a las listas de descuentos tanto las promociones, como la oferta por financiación, así como las ayudas a la compra del Programa Auto+ y CAE, los precios de estos nuevos BYD estarían en 29.455 euros para el acabado Design y 33.905 para el Excellence.

La marca adelanta las ayudas del Auto+ y las integra en una campaña comercial, mientras que estos Atto 3 Evo incluyen una garantía de seis años para el vehículo u ocho años y 250.000 kilómetros para la batería, tiempo o kilometraje en el que el estado de salud mínimo de ésta no debe bajar del 70 por ciento.

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