Irán se debate entre el optimismo y los temores

Washington exige el enriquecimiento cero por parte del régimen de los ayatolás y que limite el alcance de sus misiles, pero Teherán se niega

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Cientos de iraníes rezan ayer en la mezquita Mosallah de Teherán.
Cientos de iraníes rezan ayer en la mezquita Mosallah de Teherán. / ABEDIN TAHERKENAREH / Efe
Agencias

27 de febrero 2026 - 19:51

Irán se muestra optimista tras la última ronda de conversaciones con Estados Unidos acerca de su programa nuclear, pero aumentan los signos de que podría producirse un ataque militar estadounidense, un extremo al que los iraníes parece que se van resignando.

Los dos rivales mantuvieron el pasado jueves en Ginebra una tercera ronda de negociaciones nucleares en la que Teherán consideró que se produjeron “buenos avances” mientras que Washington no se ha pronunciado al respecto.

El mediador en estas negociaciones, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, afirmó que se ha logrado un “progreso significativo” y las dos partes se emplazaron a una nueva reunión el lunes en Viena, sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Todo ello apunta a que las negociaciones avanzan a pesar de los puntos que separan a las partes y que reconoció el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí: “En muchos asuntos nuestras posturas se han acercado, aunque todavía existen diferencias”.

Washington exige el enriquecimiento cero por parte de Irán y que limite el alcance de sus misiles, puntos a los que Teherán se niega y solo acepta recortes en su programa atómico a cambio del levantamiento de sanciones.

Pero al mismo tiempo que siguen las negociaciones el portaviones USS Gerald R. Ford llega este viernes con su grupo de combate a la costa norte de Israel y se une al enorme despliegue militar estadounidense en Oriente Medio, el mayor desde ella guerra de 2003.

A ello se suma que el embajador de EEUU en Israel, Mike Huckabee, envió un mensaje a los trabajadores de la legación en el que les advierte que, si quieren salir del país, lo “hagan HOY” ante un posible inicio de un conflicto en la zona.

Por su parte, la Embajada de China en Irán, además, ha pedido a sus ciudadanos que salgan del país lo antes posible.

Cierta resignación

La llegada del segundo portaaviones a la zona y las llamadas de las embajadas a salir de Israel e Irán apuntan a que un ataque podía ser inminente, algo que los habitantes de Teherán se toman con cierta resignación. “Llevamos semanas con la amenaza de un ataque. Si hay ataque pues lo que lo haya”, dice Hossein (nombre cambiado por seguridad) mientras se corta el pelo en una peluquería del bazar de Tajrish.

Este profesor de universidad de 60 años asegura que no teme una agresión estadounidense aunque reconoce que el despliegue militar es impresionante con dos portaaviones, destructores y docenas de aviones de combate, entre otros.

Y sostiene que el país aguantará un eventual conflicto. “Ya vivimos la guerra de Iraq (1980-88) y sobrevivimos”, recuerda.

Otros vecinos se muestran más cautelosos y han realizado preparativos en caso de guerra, como la acumulación de alimentos, la compra de linternas y baterías externas y la reserva de dinero en efectivo.

“Hay gente que piensa que una guerra con Estados Unidos provocará la caída de la república Islámica, pero mira Afganistán, Iraq o Libia, estas cosas no salen bien”, dice una vecina de Teherán que trabaja para un organismos internacional y que se ha preparado por si al final estalla un conflicto. “No quiero una guerra”, asegura.

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