La flauta dulce y el Himno

02 de marzo 2026 - 03:06

La celebración del Día de Andalucía está por encima de los actos oficiales de conmemoración y también de aquellos pensados expresamente para hacer un boicot a esta fiesta, como ha ocurrido en Sevilla con un desfile teatralizado para conmemorar la boda de Carlos V o en Fiñana (Almería) donde los protagonistas han sido los Reyes Católicos.

Porque una de las señas de la identidad andaluza es que se reivindicó sin necesidad de agravios, celebrando la sencillez de un pueblo sabio con una historia milenaria. Y nada une tanto como lo que es de verdad. La gala de entrega de las Medallas de Andalucía ha sido muy televisiva; un espectáculo, una fiesta para celebrar que, además, está muy por encima de lo que hacen otras comunidades. Es verdad que, en general, los actos de distinción de honores suelen ser tediosos y largos; con este formato, la Junta busca también entretener en una jornada festiva. Pero todos estamos de acuerdo en que esa gala no representa a la Andalucía real. O, al menos,en que no representa a toda Andalucía.

Por eso es tan importante la celebración del Día de Andalucía que se lleva haciendo más de una semana. El desayuno andaluz del pan con aceite en los colegios, una tradición que muchos jóvenes emigrados, ya trabajadores, mantienen en sus lugares de residencia todos los 28F, refleja la realidad de la mayoría de las casas. Igual que es casi una verdad absoluta que el solfeo entró en la vida de una parte de los andaluces a través de esas notas del Himno con la flauta dulce que se repetía machaconamente desde que pasaba la Navidad. Estamos hablando de la generación que ya había nacido en los años 80. Son los jóvenes que tienen en sus manos el presente y el futuro de Andalucía, los que tienen la responsabilidad de tomar decisiones y hacer de su tierra un lugar mejor para vivir.

Son los que tienen que evitar que la emigración, ahora ya muy cualificada, sea la salida natural para muchos paisanos. Y también quienes tienen que defender ese acento andaluz que tanta polémica sigue generando. Andalucía es un lugar para el turismo pero ¿sólo para el turismo? Tenemos industrias punteras, investigación de alto nivel, empresas que compiten en el exterior y una tecnología en el campo que es la envidia del mundo. Y sí. Algunos son graciosos.

stats