Alájar, historia viva entre montañas

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Alájar,  historia viva entre montañas
Alájar, historia viva entre montañas / Reportaje gráfico: Ignacio Navarro Fernández

20 de enero 2026 - 20:01

Enclavada en el corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, Alájar es un destino que conquista por su autenticidad. Rodeado de montañas, bosques y silencio, este pequeño municipio serrano conserva una identidad forjada a lo largo de los siglos, donde historia y vida cotidiana conviven de forma natural.

Sus orígenes se remontan a tiempos prerromanos, aunque fue durante la etapa musulmana cuando el asentamiento adquirió mayor relevancia. El nombre de Alájar procede del árabe Al-hayar, “lugar de piedras”, en clara referencia al paisaje rocoso que lo rodea y a su ubicación a los pies del travertino de la Peña de Arias Montano. Tras la Reconquista cristiana, el pueblo pasó a formar parte del Reino de Sevilla y desarrolló una economía basada en la agricultura, la ganadería y el aprovechamiento del monte, actividades que aún hoy definen el carácter del territorio.

Alájar es un destino que conquista por su autenticidad
Alájar es un destino que conquista por su autenticidad

Recorrer su casco antiguo supone sumergirse en la arquitectura popular andaluza de sierra. Calles empedradas, casas encaladas y tejados de teja árabe configuran un entramado urbano armónico que invita a pasear sin prisas. La práctica totalidad del municipio está declarada Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico-Artístico, destacando el callejero de origen árabe y la Iglesia Parroquial de San Marcos. Las plazas actúan como espacios de encuentro y son el lugar ideal para que los visitantes disfruten de la gastronomía local.

Caminar por Alájar es una invitación a conocer la sierra con calma y autenticidad

La Peña de Arias Montano es el enclave más emblemático de Alájar y uno de los grandes miradores de la Sierra de Huelva. Este espacio, cargado de simbolismo histórico y espiritual, está ligado a la figura del humanista Benito Arias Montano, quien halló aquí un lugar de retiro e inspiración en el siglo XVI. En la actualidad, el Santuario de Nuestra Señora de los Ángeles y las vistas panorámicas convierten la peña en una visita imprescindible.

Su entorno alberga además un conjunto de cuevas que han acompañado la vida serrana durante siglos. Utilizadas primero como refugio para vivir —con testimonios desde el Calcolítico— y después como apoyo a las labores ganaderas, estas formaciones son reflejo de la relación ancestral entre el ser humano y la montaña. Hoy forman parte esencial de las visitas guiadas del entorno, permitiendo conocer mejor la historia y la naturaleza de este lugar singular. Más allá del núcleo principal y la Peña de Arias Montano, Alájar se completa con varias aldeas que muestran distintas formas de habitar la sierra. El Calabacino es la más conocida, destacando por su carácter alternativo, su arquitectura integrada en el paisaje y su apuesta por una vida sostenible. El Cabezuelo y el Collado conservan la arquitectura tradicional entre valles y huertas aún en uso. La aldea de los Madroñeros, escondida entre colinas, carece de tuberías y electricidad, ofreciendo un auténtico viaje al pasado. Caminar por Alájar es, en definitiva, una invitación a conocer la sierra con calma y autenticidad.

Recorrer su casco antiguo supone sumergirse en la arquitectura popular andaluza de sierra
Recorrer su casco antiguo supone sumergirse en la arquitectura popular andaluza de sierra
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