Málaga apuesta por el turismo global
La presencia de Málaga y su provincia en FITUR 2026 supone una oportunidad estratégica para reforzar su proyección internacional y consolidar su marca como destino diverso y de calidad
Participar en FITUR 2026 no es solo acudir a una feria internacional: para Málaga y su provincia supone ocupar un espacio estratégico en el mayor escaparate del turismo mundial. En un contexto global marcado por la transformación de los destinos, la sostenibilidad y la búsqueda de experiencias auténticas, la presencia malagueña en Madrid se convierte en una declaración de intenciones. Málaga acude para mostrar lo que es, lo que ha sido y, sobre todo, lo que aspira a seguir siendo: un territorio abierto, creativo y diverso que entiende el turismo como motor económico, cultural y social.
La ciudad de Málaga ha experimentado en las últimas décadas una profunda evolución. De capital portuaria y de servicios ha pasado a consolidarse como polo cultural del Mediterráneo, destino urbano de primer nivel y centro de innovación en el sur de Europa. Museos de proyección internacional, una agenda cultural permanente, un tejido empresarial vinculado a la tecnología y una potente oferta gastronómica conviven con un legado histórico que abarca desde el mundo fenicio y romano hasta el esplendor andalusí y la modernidad contemporánea. FITUR 2026 permite proyectar esta realidad compleja y atractiva ante operadores, inversores, profesionales y medios de comunicación de todo el planeta.
La importancia de acudir a FITUR radica también en la oportunidad de establecer alianzas, abrir nuevos mercados y reforzar la marca Málaga en un entorno altamente competitivo. El turismo ya no se limita a sol y playa, aunque la Costa del Sol continúe siendo uno de los grandes activos de la provincia. Hoy el viajero busca vivencias personalizadas, entornos sostenibles, propuestas culturales sólidas y destinos capaces de ofrecer calidad de vida. Málaga y su provincia han sabido leer esa transformación y acudir a FITUR 2026 con un discurso coherente que integra litoral e interior, patrimonio y vanguardia, ocio y conocimiento.
La provincia, con más de un centenar de municipios, es un mosaico de paisajes, tradiciones y oportunidades. Desde los pueblos blancos de la Axarquía y la Serranía de Ronda hasta el corazón agrícola del Valle del Guadalhorce, desde los parques naturales y la sierra hasta los puertos deportivos y campos de golf, Málaga ofrece una diversidad difícil de igualar. FITUR es el escenario idóneo para mostrar este equilibrio entre lo rural y lo urbano, entre lo ancestral y lo contemporáneo, que permite desestacionalizar el turismo, redistribuir la riqueza y generar nuevas oportunidades de empleo.
El impacto económico del turismo en Málaga es innegable. Miles de empresas, trabajadores y emprendedores dependen directa o indirectamente de un sector que se ha profesionalizado y diversificado. La presencia en FITUR 2026 refuerza la visibilidad de este tejido productivo, impulsa la llegada de inversiones y consolida a la provincia como un destino fiable, competitivo y preparado para los retos del futuro. Cada reunión, cada presentación y cada contacto establecido durante la feria es una puerta abierta al crecimiento, la innovación y la colaboración internacional.
Pero más allá de las cifras, Málaga aporta al mundo una forma de entender el turismo vinculada a la hospitalidad, la identidad y la convivencia. Su historia milenaria ha forjado un carácter abierto que se refleja en sus calles, en sus fiestas populares, en su cocina y en su manera de acoger al visitante. La Semana Santa, las ferias, las romerías, los verdiales, la artesanía o la tradición marinera no son solo reclamos turísticos: son expresiones vivas de una cultura que se comparte y se renueva. En FITUR 2026, Málaga no solo vende destinos; narra historias y propone encuentros.
La apuesta por la sostenibilidad ocupa un lugar central en el mensaje malagueño. La protección del litoral, la gestión responsable de los recursos, la recuperación de cascos históricos, el impulso a la movilidad sostenible y la puesta en valor del entorno natural son elementos que definen el nuevo modelo turístico provincial. Participar en FITUR es también reafirmar ese compromiso ante un público cada vez más consciente y exigente, que busca destinos responsables y coherentes con los desafíos climáticos y sociales.
FITUR 2026 se convierte así en un punto de inflexión y en una plataforma de proyección. Málaga llega para dialogar con el mundo, para aprender, para compartir buenas prácticas y para seguir construyendo un destino que mira al futuro sin renunciar a su esencia. La ciudad y su provincia se presentan como un territorio donde el turismo es cultura, es economía, es innovación y es calidad de vida. Un lugar donde viajar significa descubrir, participar y sentirse parte de una historia que continúa escribiéndose.
En ese relato, Málaga ocupa un lugar propio: el de una tierra que ha sabido transformar su potencial en realidad y su tradición en valor añadido. Estar en FITUR 2026 es, para Málaga, reafirmar su vocación internacional y su compromiso con un turismo que no solo atrae visitantes, sino que construye puentes, genera oportunidades y proyecta al mundo una identidad rica, diversa y profundamente mediterránea.
Una apuesta segura
Apostar por Málaga es apostar por un destino completo, diverso y en constante evolución. La ciudad y su provincia han sabido transformar su tradicional atractivo de sol y playa en una propuesta turística mucho más amplia, donde conviven cultura, patrimonio, naturaleza, gastronomía e innovación. Málaga ofrece al visitante la posibilidad de disfrutar, en un mismo viaje, de playas, centros históricos, museos de proyección internacional, pueblos con encanto, espacios naturales protegidos y una potente agenda cultural durante todo el año.
Su historia milenaria, visible en monumentos como la Alcazaba, el Teatro Romano o los conjuntos históricos del interior, aporta un valor diferencial. A ello se suma una identidad viva, expresada en sus fiestas, tradiciones y una gastronomía de producto local y creativa.
La fortaleza de sus infraestructuras, su conectividad internacional y la profesionalización del sector convierten a Málaga en un destino competitivo, preparado para atraer visitantes, inversión y talento, y para ofrecer experiencias auténticas, sostenibles y de alta calidad.
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